Dolores Remacha muestra su filosofía de vida

Un toque de color a la vida: personalidad y esperanza

Dolores Remacha muestra su filosofía de vida autodidacta, optimista y solidaria con los proyectos de su empresa Mare Complementos

Leyre Estévez - Miércoles, 11 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:01h

Dolores Remacha posando en su tienda con sus pañuelos solidarios.

Dolores Remacha posando en su tienda con sus pañuelos solidarios. (LEYRE ESTÉVEZ)

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Dolores Remacha posando en su tienda con sus pañuelos solidarios.

tudela - Un 23 de diciembre de 2010 marcó un punto de inflexión en la vida de Dolores Remacha, cuando recibió el golpe de quedarse sin trabajo debido a la recesión económica. “Te das cuenta de que tienes que cambiar tu forma de vivir y decidí dar un giro a mi trabajo”, recuerda Remacha. A partir de entonces se decantó por la venta y producción de complementos de manera profesional, una actividad que mantenía como hobby desde que tiene uso de razón: “Siempre he sido autodidacta, desde niña me encantaba hacerme mis propias pulseras, collares, bolsos, todo tipo de complementos con mi toque personal”, explica la empresaria.

por una buena causaSiempre en constante innovación y con ganas de poner un toque de color a la vida, recientemente celebró una Shopping night muy especial por su carácter solidario. Dolores Remacha se puso en contacto con la AECC para avisarles de que iba a repartir pañuelos oncológicos de manera gratuita. Además, en la tienda han colocado un estand con pulseras de la asociación y una hucha para la recogida de donativos.

La idea de colaborar con esta causa viene de haber vivido una situación de cerca. Según narra Remacha, “una tía cercana necesitó en un momento dado uno y yo estaba buscando algo que me gustase para ella pero me di cuenta de que no había nada que me gustase. Intenté hacerlos yo misma decorándolos con un broche o un accesorio que les diera una nota de color y elegancia”. Poco a poco empezó a acudir gente a la tienda en busca de estos complementos. “Ante esas situaciones, fuimos conscientes de que no queríamos cobrarlos ya que si en un momento determinado alguien los llega a necesitar, lo que menos queremos es sacar dinero de eso”, reconoce la tudelana. Sus vistosos pañuelos de seda, que ya son un complemento más en el catálogo, están pensados para que cualquier mujer los lleve como parte de su outfit, y que se conviertan en un elemento de unión con el que desdramatizar y normalizar la realidad de muchas personas.

Al echar la vista atrás, recuerda con ilusión cuando hace un par de navidades se pusieron de moda los turbantes que confeccionaban, y muchas chicas los lucían con o sin melena en las fiestas de Nochebuena y Nochevieja. Un día una joven fue a la tienda a pedirles uno pero estaban agotados. Fue la clienta quien les contó personalmente que estaba pasando por la enfermedad y ellas no dudaron en regalarle el suyo. La diseñadora lanza un mensaje: “Realmente han quedado tan monos que animo a la gente a que se los ponga para ir a la playa, para salir... Que los use cualquier mujer como accesorio de moda”. Dolores Remacha quiere que su idea sirva para dar esperanza y vivir cualquier situación dura de la forma más positiva posible. “Es la forma de colaborar de alguna manera con un problema que nos afecta a todos”, dice Remacha.

sobre ellaLa importancia de los pequeños detalles es el eslogan y lo que mejor sintetiza la esencia de Mare Complementos, así como la filosofía de vida de su creadora, la tudelana Dolores Remacha. La emprendedora estudió Turismo en la Universidad de Zaragoza aunque de pequeña soñaba con futuros tan diversos como convertirse en diseñadora de moda o alistarse en el Ejército. Empezó a desarrollarse creativamente cuando se trasladó a París y trabajó en Disneyland, para después cambiar el rumbo y asentarse durante ocho años en la oficina de Turismo del Ayuntamiento de Tudela.

Lo más importante que ha aprendido a lo largo de su proyecto emprendedor recalca la importancia de ser constante y abrir la mente a nuevos mercados y formas de mejorar. “Una vez en el negocio, intento ir cada año a cursos de formación porque tienes que ir innovando y estar siempre al tanto de las tendencias. Al final lo autodidacta te sirve hasta un punto”, cuenta la tudelana. En los talleres formativos va perfeccionando la técnica de la extracción de tintes, el proceso de elaboración de tocados y sombrerería, entre otros. De cara a la temporada de invierno también trabajan los productos de peletería. Para ella, lo más bonito de su profesión es el proceso de elaboración de los tocados y pañuelos, junto con la satisfacción de ver el resultado final de las creaciones que lucen sus clientas.

Al comenzar su aventura se encontró con muchos problemas cuando arrancó con el negocio: “Era un proyecto distinto y eso algunas personas no lo entendían. Tuvimos muchas piedras en el camino y eso fue precisamente lo que nos ayudó a dar el gran salto de montar la tienda en un local más grande”, recuerda la fundadora de la marca. Empezaron en un pequeño establecimiento que servía a modo de showroom en el que la gente podía pasar en horas concretas a recoger sus encargos y a que les asesorasen, y también a través de la página web de internet, pero conforme se fue dando a conocer la marca, rediseñaron un viejo comercio familiar para establecer su sede en el corazón de Tudela. Con los años han conseguido que clientes de otras localidades se hayan fidelizado y tengan como referencia a la capital de la Ribera gracias al nuevo servicio de complementos de calidad que ofrecen en su establecimiento.

El objetivo de Mare Complementos era traer a su ciudad marcas pioneras que estaban despuntando tanto a nivel nacional como internacional, y sobre todo tener una sección grande de productos made in Mare, confeccionados por ellos y siempre hechos al gusto del cliente y de sus circunstancias personales.