Noticias de NavarraDiario de Noticias de Navarra. Noticias de última hora locales, nacionales, e internacionales.

Saltar al Contenido

Períodico de Diario de Noticias de Navarra

Sucederá tal día como hoy: 13 de julio de 2098

Por Txus Iribarren - Viernes, 13 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:02h

Ilustración: JJ Aós

Ilustración: JJ Aós

Galería Noticia

Ilustración: JJ AósTxus Iribarren.

Tras la cumbre del G 7 sobre el cambio climático celebrado en 2050 en París, las miradas del mundo se volcaron en tratar de conservar la esencia de diferentes fiestas globales amenazadas por la galactización. Un comité de expertos puso manos a la obra y reunió el año pasado, en el campus de la UPNA, a representantes de los Carnavales de Rio de Janeiro, la Oktoberfest de Munich, las Fallas de Valencia, la fiesta del agua de Tailandia, la fiesta del color Holi de la India, el día de la Reina en Holanda y el de San Patricio en Dublín. Ante la dificultad de conservar la esencia de estas fiestas en la calle, los expertos optaron por tratar de crionizar elementos consustanciales a las fiestas que en un espacio abierto iban a desaparecer. En Pamplona las autoridades decidieron habilitar para ello el Reyno Arena, que 79 años después de su apertura, no acababa de arrancar con un contenido propio. El edificio se convirtió en un enclave de referencia para nostálgicos de los Sanfermines y turistas venidos en autobuses solares desde Orión en una ruta ya consolidada entre jubilados (la esperanza de vida se había prolongado hasta los 163 años en el caso de mujeres y 129 en el de hombres). No era el único público objetivo. Los peregrinos interestelares hace tiempo que habían abandonado el Camino de Santiago y cruzaban Navarra siguiendo el trazo de la vía láctea echando un trago en la taberna abierta en una esquina de la Osa Mayor. También se dejaban caer por San Fermín a echar la última… El caso es que uno y otros visitaban diferentes salas del Reyno Arena y se acumulaban objetos ya desaparecidos en el exterior como un ristra de ajos, una probeta con sorbete de limón de Gazteluleku, un vaso de vino añejo de las barracas, una foto del “monstruo de Guatemala”, unos gayumbos del Formidable, una astilla del vallado original del encierro, una colección de collares y gafas, un gorro deGora Euskadi, una entrada de los recortadores, una camiseta de franjas amarillas y rojas de un veterano corredor valenciano, un ejemplar de caballo Burguete de la antigua feria de ganado, un bote de caldico, el parche de un bombo, el tenderete de un mantero, una botella de mojito, un moscovita, un cubo de sangría conservado en gravedad cero, una verga de Verrugón, una marioneta de Gorgorito, la sábana de un mantero, un churro crionizado de La Mañueta, un bote de hemoal y otro de omeoprazol, un periódico enrollado con el que dicen que los corredores citaban a los toros y que había gente que incluso lo compraba y leía, una alpargata del Casino, una faja desteñida por la radiación… También había espacios interactivos. Así, en un habitáculo, se podía escuchar una grabación de Pedro Osinaga en el Teatro Lido, comprar boletos de la tómbola de Cáritas, aunque te pudiera tocar por el típico boleto de “sorteo satélite”... En una estantería se podía ver también una vieja carcasa de Pirotecnia Zaragozana, empresa que no pudo competir en el tema de los fuegos artificiales con el despliegue de su competidora Pirotecnia Persiades que utilizaba el cometa Halley como principal gancho en el cielo pamplonés… El Reyno Arena estaba abierto todo el año pero en esta fechas sanfermineras recibía una especial afluencia. El plan sur y los aledaños de El Sadar fueron declarados por la ONU Zona de Especial Protección Festiva para evitar que estos iconos desaparecieran en detrimento de la diversidad cultural de la galaxia. Era la nueva feria, pero sin noria, prohibida por sus interferencias en el espacio aéreo. Sin embargo, el recinto que más éxito registraba entre los frikis de los Sanfermines tenía un componente más virtual. Se trataba de la Jurasik Pause,una reserva off que incluía la calle Mayor, Jarauta, Descalzos y Plaza de San Francisco. Dos operarios de la Mancomunidad interestelar requisaban los móviles, tablets ysmart phonesa todas las personas que entraban en esta área restringida mientras un enorme inhibidor de ondas situado en el minarete de San Cernin acababa con cualquier resquicio de conexión y wifis. En esos escasos metros cuadrados que conservaban aún los adoquines, los visitantes experimentaban la sensación de salir un día de fiesta sin haber quedado con nadie en ningún sitio y darle excusas de que llegas tarde por un mensaje;el placer de perderte y encontrarte mil veces en una noche de farra;el gusto de toparte con la Comparsa de Gigantes en una esquina por la mañana o con las dianas y una txaranga ya amaneciendo;comprar una peluca o unas gafas de broma en un puesto y no temer que al minuto ya haya dos vídeos tuyos circulando por YouTube o 200 fotos en media docena de grupos de whatsapp... Vamos, cosas increíbles que ya se han perdido con los Sanfermines on line.

Regreso al futuro

En el año 2002, dos mozos entonces sin canas ni tripa escribieron un artículo que resultó premonitorio: San Fermín Coca Cola 2010. La chispa de la fiesta . Se trataba de un texto crítico con la incipiente mercantilización de los Sanfermines. Una década después algunas cosas que parecían increíbles se han cumplido. En lugar de Casa Casla en el corazón del Casco Viejo hay una Mac Donals, en la vecina Baiona se paga por entrar en el recinto festivo Muchos se sorprendieron de que hubieran acertado con tanta anticipación. Ahora se descubre el truco: realmente jugaban sobre seguro porque habían hecho un viaje en el eje tiempo-espacio gracias una máquina inventada por uno de ellos, Paularena. Era la versión pamplonesa de Regreso al Futuro . De los autores de aquel artículo llega ahora la serie Futurefemérides , una colección de efemérides del futuro en la que se vuelven a adelantar 80 años en el tiempo. ¿Qué sucederá tal día como hoy en 2098? En San Fermín todo es posible. Súbete al capotico del tiempo y viaja cada día al futuro. Hoy, el museo de los Sanfermines.