La sociedad británica da la espalda a Trump

las calles de todo el país se llenaron de manifestantes en protesta por la primera visita oficial del presidente

Un reportaje de Sabela Rey Cao - Sábado, 14 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:01h

El globo del ‘bebé Trump’ vuela sobre la plaza del Parlamento durante una protesta en Londres.

El globo del ‘bebé Trump’ vuela sobre la plaza del Parlamento durante una protesta en Londres. (Foto: Efe)

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El globo del ‘bebé Trump’ vuela sobre la plaza del Parlamento durante una protesta en Londres.

Decenas de miles de personas protagonizaron ayer multitudinarias protestas en el centro de Londres y en todo el Reino Unido para decir “alto y claro” al presidente estadounidense, Donald Trump, que “no es bienvenido” en el país, donde efectúa su primera visita oficial.

“Say it loud and say it proud: Donald Trump’s not welcome here” (“Dilo alto y claro: Donald Trump no es bienvenido aquí”) fue el cántico que más veces se repitió en las manifestaciones que inundaron la capital británica, las cuales, desde primera hora de la mañana, obligaron a cerrar las principales arterias de la ciudad.

Las plataformas Women’s March London y Together Against Trump organizaron las mayores movilizaciones, que terminaron en las plazas del Parlamento y de Trafalgar, respectivamente.

Según los organizadores, la primera marcha de las mujeres habría congregado hasta 50.000 personas y unas 100.000 la segunda, en la que sería una de las movilizaciones más multitudinarias desde las de 2003 contra la guerra de Irak, si bien las concentraciones se sucedieron en todo el país.

La respuesta ante la visita de Trump se pudo oír en puntos como Belfast (Irlanda del Norte), Glasgow (Escocia) o Windsor (a las afueras de Londres y donde el presidente estadounidense se reunió ayer con la reina Isabel II), donde también se congregaron miles de manifestantes.

indignación popularChris Robbins, originario de Manchester, tomó un tren a primera hora de la mañana para acudir a la protesta de Londres, ya que, a su parecer, la “política internacional” y el “racismo” de Trump son intolerables.

“La actuación de Trump en Oriente Medio ha sido una vuelta atrás para el pueblo palestino, reconociendo Jerusalén como la capital de Israel”, denunció Chris al citar uno de los motivos por los que se manifestaba.

Los organizadores estiman que cerca de 150.000 mujeres se movilizaron en Londres, una cifra similar a las de las marchas por la guerra de Irak

El español Unai Motriko, afincado en Londres desde hace cinco años, también pidió el día libre para protestar por la visita del estadounidense.

“Trump ha hecho creer a los racistas y xenófobos que está bien pensar como piensan, por lo que es importante estar aquí y oponerse”, declaró.

Una amiga suya, Agata Somofska, indicó que el presidente “es una representación de todo lo que va mal en el mundo” y “toca actuar”.

La organización Stonewall, que lucha por los derechos LGBT (lesbianas, gays, bisexuales y transexuales), se unió a la marcha de las mujeres que terminó en el Parlamento y su directora ejecutiva, Ruth Hunt, explicó que la movilización era necesaria para asegurar que “el resfriado que recorre América no nos haga (al Reino Unido) contraer la gripe”.

“Una de las primeras cosas que hizo (tras ser elegido) es decir que los transexuales no podían servir en el Ejército, y nosotras sabemos que, cuando se empiezan a atacar los derechos LGBT, el resto de las comunidades también caen”, aseguró.

Otra manifestante, Melody Black, afirmó que “miles de personas están enfadadas porque su dinero se utilice para facilitar” la visita de Trump, una persona empeñada “en hacer del mundo un lugar peor”.

Durante las protestas, los participantes llevaron consignas por todo tipo de causas: mensajes contra la xenofobia, la misoginia y el racismo, reivindicaciones ecologistas o contra el acuerdo comercial entre el Reino Unido y Estados Unidos tras el brexit, la salida británica de la Unión Europea.

Por Londres también se pudieron ver un globo gigante que representa al mandatario como un bebé en pañales, mascarillas con el mensaje Trump apesta en la cara de la gente o mujeres disfrazadas de las sirvientas de El cuento de la criada (The handmaid’s tale), serie basada en la novela de Margaret Atwood.