Movistar supera el pavés

tour de francia degenkolb se lleva una etapa épica, y el equipo de unzué salva el día con nota después de que landa se viera contra las cuerdas tras sufrir una caída a poco de meta

Lunes, 16 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:01h

John Degenkolb levanta los brazos en la llegada de Roubaix por delante del líder de la carrera, Greg Van Vermaet.

John Degenkolb levanta los brazos en la llegada de Roubaix por delante del líder de la carrera, Greg Van Vermaet. (Foto: Efe)

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John Degenkolb levanta los brazos en la llegada de Roubaix por delante del líder de la carrera, Greg Van Vermaet.

roubaix (francia)- El alemán John Degenkolb (Trek) resurgió en la temida jornada de adoquines y volvió a firmar una gran victoria en la novena etapa del Tour de Francia disputada entre Arras y Roubaix con un recorrido de 156,5 kilómetros, en la que el belga Greg Van Avermaet (BMC) reforzó el maillot de líder con el segundo puesto.

Esta vez levantó los brazos en el centro de la ciudad batiendo en duelo directo al líder Van Avermaet y al otro belga de la escapada definitiva, Yves Lampaert (Quick Step). Una disputa entre especialistas que se resolvió por velocidad entre solo tres corredores, los únicos que fueron capaces de saltarse la disciplina del grupo de favoritos.

La colaboración del trío ganador les permitió legar a meta con 17 segundos de adelanto sobre un grupo que lideró Peter Sagan y 27 respecto al grupo principal donde estaban casi todos: Alejandro Valverde, Quintana, Froome y Dumoulin. A 7 segundos de los anteriores Mikel Landa y Bardet, todo un éxito teniendo en cuenta que el primero sufrió una caída y le tocó perseguir y el segundo tuvo un rosario de pinchazos y averías.

Avermaet supo defender el maillot amarillo y luchó por la etapa. Disfrutará la jornada de descanso como líder. Le sigue Geraint Thomas a 43 segundos y el belga Gilbert a 44. Entre los candidatos de la general el primero es Valverde a 1:31, y le siguen Froome a 1:42, Landa con el mismo tiempo, Nibali a 1:48, Dumoulin a 2:03, Quintana a 2:50 y Urán a 2:53. Con estas diferencias, para nada definitivas, entrarán los elegidos a los Alpes.

Una caída temprana mandó al hospital, por segundo año consecutivo, al australiano Richie Porte (BMC), uno de los favoritos, y a José Joaquín Rojas, el hombre que debía cuidar de Nairo Quintana durante toda la etapa.

Los primeros adoquines a 109 kilómetros de Roubaix rompieron la bicicleta de Bardet y pinchó una rueda a Dumoulin. Mientras, 10 hombres marchaban adelantados, entre ellos Omar Fraile, Calmejane y de Gendt. En el pelotón el mando lo llevaba el Bora de Peter Sagan, ganador este año de la París-Roubaix.

Hubo cortes y favoritos en apuros. Dumoulin quedó cortado, Bardet mil veces en agonía, en un día aciago que solventó con nota. Y muchos lo intentaron a medida que se acercaba la meta. A 34 de Roubaix saltó Peter Sagan, pero al triple campeón mundial no se le permitió la fuga.

Se formó un grupo de 30 unidades con todos los nombres ilustres. Iba a ser la selección definitiva. Pero en el adoquinado nadie se puede relajar. Mikel Landa aterrizó en un tramo de asfalto. El accidente se produjo cuando pisó un obstáculo mientras bebía. A perseguir. Menos mal que el trabajo de Amador, Erviti y Bennati le metió en el grupo en la recta de meta.

La clave llegó en el penúltimo sector, el de Camphin en Pévéle, a 16 de meta, cuando atacó el campeón belga Lampaert. Solo le siguieron Van Avermaet y Degenkolb. Abrieron hueco y se decidió la etapa. Por detrás hubo conformismo, aunque lo intentó Valverde, sin permiso del pelotón. Los favoritos se dieron la mano y el trío de cabeza se la jugaron con un final propia del ciclismo en pista.

Como si estuvieran en el velódromo. Miradas, amagos y Degenkolb que zanja el asunto con una arrancada letal. - Efe