Noticias de NavarraDiario de Noticias de Navarra. Noticias de última hora locales, nacionales, e internacionales.

Saltar al Contenido

Períodico de Diario de Noticias de Navarra

Emoción después del chaparrón

Miles de personas despidieron los Sanfermines desde la plaza del Ayuntamiento
La lluvia no estropeó el Pobre de Mí y permitió que los pamploneses levantaran su pañuelo en el aire

Bea Ciordia | Eduardo Sanz - Lunes, 16 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:01h

Una marea blanca y roja inundó el sábado por la noche la plaza del Ayuntamiento de Pamplona para despedir los Sanfermines por todo lo alto.

Una marea blanca y roja inundó el sábado por la noche la plaza del Ayuntamiento de Pamplona para despedir los Sanfermines por todo lo alto. (EDUARDO SANZ)

Galería Noticia

Una marea blanca y roja inundó el sábado por la noche la plaza del Ayuntamiento de Pamplona para despedir los Sanfermines por todo lo alto.

pamplona- “La lluvia de San Fermín en unas horas da fin”. Como si de un oráculo se tratase, el refranero tradicional acertó de pleno en la previsión meteorológica para la noche del pasado sábado, una de las más emocionantes para los pamploneses, que tienen que decir hasta pronto a sus fiestas más internacionales, las mejores del mundo para muchos de ellos y ellas.

Ni siquiera la intensa tromba de agua que cayó pocas horas antes del comienzo del Pobre de Mí logró ahuyentar a las miles de personas que se dieron cita a medianoche en la plaza del Ayuntamiento para cantar a pleno pulmón uno de los himnos más sentidos en la capital navarra: “Pobre de mí, pobre de mí, que se han acabado las fiestas de San Fermín...”.

“¡El agua es para la resaca! ¡Nosotros queremos bailar!”, gritaba una cuadrilla de jóvenes de la Rochapea mientras la plaza se iba llenando poco a poco de una marea blanca y roja cada vez más abundante.

Incluso los más juerguistas, recluidos en los bares de lo Viejo durante todos estos días, quisieron perderse la oportunidad de despedir las fiestas por todo lo alto y desatarse el pañuelo junto al resto de los ciudadanos.

“Es la primera vez que vengo a Pamplona y estoy convencido de que voy a volver muchas veces. ¡Esto es una pasada! ¡No quiero decir adiós!”, confesó Marcos González Sanabria, leonés de 28 años que llegó a la capital navarra el pasado miércoles junto a tres amigos.

música para el cuerpoUn grupo de cinco mariachis vestidos con unos llamativos trajes amarillos se encargó de amenizar la espera de los que se encontraban en la plaza del Ayuntamiento horas antes de que llegara la medianoche.

Al son de rancheras tan conocidas como Sigo siendo el rey y de canciones emblemáticas como Adiós, Pamplona, Uno de enero y el Riau-riau, el público aprovechó al máximo los últimos minutos sanfermineros, impregnados de emoción, calidez y cientos de recuerdos de las fiestas.

“El ambiente que se vive en la ciudad durante los Sanfermines es único, y por eso me da muchísima pena que se acaben. ¡Aunque he de confesar que estoy agotada!”, comentó Vanesa Bautista Ibarrola, vecina de Iturrama de 24 años.

Los músicos de la charanga tomaron el relevo de los mariachis y, bajo los balcones del ayuntamiento, entremezclaron sus canciones con los gritos de los asistentes, quienes, con sus velas encendidas, se asemejaban a miles de luciérnagas revoloteando entre los edificios próximos a la casa consistorial.

El murmullo de la plaza pasó a un segundo plano cuando el reloj del ayuntamiento anunció entre campanadas el fin de las fiestas o, para los más optimistas, el comienzo de la cuenta atrás para los Sanfermines del año que viene.

Entre sonrisas y lágrimas, los que vivieron en primera persona el Pobre de Mí no dudaron en captar la magia del momento con sus teléfonos móviles y compartir su emoción en las redes sociales, donde otras miles de personas también demostraron su espíritu festivo y su pasión por el blanco y rojo. Otro año más, #yafaltamenos.

Últimas Noticias Multimedia