Erkudengo Ama vuelve a su ermita en romería

Cientos de personas acompañaron ayer en altsasu la imagen de la virgen, un regreso que año tras año se convierte en fiesta

Un reportaje de Nerea Mazkiaran Zelaia - Lunes, 16 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:01h

En la romería a Erkuden no faltaron los 'zortzikos'.

En la romería a Erkuden no faltaron los 'zortzikos'. (N.M.Z)

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En la romería a Erkuden no faltaron los 'zortzikos'.

Como manda la tradición, la Virgen de Erkuden volvió ayer en andas a su ermita, situada a unos 3 kilómetros de la parroquia de Altsasu, un regreso que es motivo de fiesta. Y es que cientos de personas acompañaron a la imagen en romería, una celebración en la que se conjugan los principales ingredientes de las grandes citas de los altsasuarrak, vino que corre de mano en mano en las tazas de plata y el baile de zortzikos.

Erkudengo Ama salió el pasado 2 de julio en coche hacia la parroquia, dónde ha permanecido durante el novenario. Su vuelta fue por el monte, atravesando Larrezabal y Beikolar hasta llegar a la antigua N-1, turnándose en portar la imagen numerosas personas, sobre todo mujeres para las que es un honor esta tarea. Y es que la virgen de Erkuden goza de gran devoción entre las y los altsasuarras, tal y como se puede constatar en el gran número de niñas y mujeres que llevan su nombre, la mayoría vinculadas de alguna manera a Altsasu. Es el caso de Belén Rubio, la ermitaña, que tuvo muy claro a la hora de llamar a su hija Erkuden, al igual que Mª Antonia Mazkiaran o Mª Luisa Jorge, algunas de las mujeres que portaron ayer la imagen.

Lo cierto es que esta virgen es para muchas personas la amatxo que protege desde Ulaiar, una fe transmitida de generación en generación adornada de leyendas vestidas de historia. Esta ermita era la parroquia de Elkuren, un antiguo pueblo desaparecido en el siglo XIV. En 1797 se le añadió un cubierto detrás del altar. Su imagen fue robada a principios del siglo XX y sustituida por otra traída de Valencia. Hace unos 35 años, Venancio Amillano talló una nueva imagen, que preside en la actualidad la ermita.

Erkudengo Ama está relacionada con la meteorología. Según se dice en su canción, en una mano tiene el sol y en la otra la lluvia;ella guarda para nosotros cuanto nos conviene. En una economía ligada a la tierra y en veranos especialmente secos, se sacaba a la virgen en rogativa, según recogió Jimeno Jurío en uno de sus trabajos recogidos en la colección Navarra. Temas de cultura popular. Incluso se llegó a meter la Virgen en el río, durante días, con el convencimiento de que así llovería antes y más.

Tras una misa al aire libre llegó el momento de almorzar, acompañando el avituallamiento con el vino que repartió el Ayuntamiento, en torno a 150 litros. Después no faltaron los zortzikos, baile imprescindible en las celebraciones de la villa. Mientras, otras personas buscaron el frescor o el recogimiento de la ermita, un bonito edificio de estilo románico en el que se nota el esmero de su ermitaña.