Ortega lanza un fuerte ataque contra la comunidad indígena de Monimbó

Miércoles, 18 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:01h

Amigos y familiares transportan el féretro de un hombre asesinado en el vecindario de Monimbó por fuerzas paramilitares.

Amigos y familiares transportan el féretro de un hombre asesinado en el vecindario de Monimbó por fuerzas paramilitares. (Foto: Efe)

Galería Noticia

Amigos y familiares transportan el féretro de un hombre asesinado en el vecindario de Monimbó por fuerzas paramilitares.Vista de una de las barricadas.

Managua- El Gobierno de Nicaragua tomó ayer el control de la ciudad de Masaya, a unos 30 kilómetros de Managua, tras un intenso bombardero de más de 7 horas lanzado sobre la comunidad indígena de Monimbó que causó al menos tres muertos, según activistas de esa población. “Cayó Masaya, todo está en silencio, los chavalos debieron abandonar las trincheras y huir, sus armas eran demasiado pesadas”, dijo a Efe una integrante del Movimiento 19 de Abril Masaya.

Integrantes del Movimiento 19 de Abril Masaya denunciaron que miles de integrantes de las “fuerzas combinadas” del Gobierno establecieron un cerco alrededor de Masaya para impedir cualquier tipo de ayuda a la población. El ataque comenzó a las siete de la mañana (hora local). “Oren por nosotros”, pidió el líder del Movimiento, Yubrank Suazo, en sus redes sociales. “Estamos cercados”, compartió otro integrante de la organización comunitaria. Las carreteras que van hacia Masaya fueron cortadas por la Policía Nacional en distancias de hasta 15 kilómetros antes de llegar a la ciudad. “¡Atacan Monimbó! Comisión de Verificación y Seguridad está solicitando ingreso y esperan respuesta. Solicitan corredor humano para los heridos y las ambulancias. ¡Balas llegan hasta la iglesia parroquial!”, urgió el obispo auxiliar de Managua, Silvio Báez, en su cuenta en Twitter.

Los habitantes de Masaya compartieron en sus redes sociales fotografías, vídeos y audios de los ataques, en los que se observan policías y hombres encapuchados fuertemente armados disparando, así como maquinaria pesada destruyendo las barricadas que los manifestantes habían erigido para defenderse de las “fuerzas combinadas”. Horas antes, la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH) advirtió en Ginebra de que “la Policía, elementos armados y otros grupos violentos han llevado a cabo las denominadas operaciones de limpiezaen diferentes partes del país, quitando por la fuerza las barricadas erigidas por los manifestantes y las comunidades locales. La violencia es aún más horrible puesto que los elementos armados leales al Gobierno están operando con el apoyo expreso o tácito, y en coordinación con la Policía y otras autoridades estatales”, resaltó la ACNUDH.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y ACNUDH han responsabilizado al Gobierno de “asesinatos, ejecuciones extrajudiciales, malos tratos, posibles actos de tortura y detenciones arbitrarias cometidos en contra de la población mayoritariamente joven del país”, pero el Ejecutivo lo niega.

El Gobierno de Nicaragua aisló ayer la ciudad de Masaya y lanzó un fuerte ataque contra la comunidad indígena de Monimbó, una de las que mayor resistencia ha opuesto al presidente Daniel Ortega desde el estallido social de abril, que se ha cobrado más de 351 vidas. La ANPDH confirmó la muerte de un policía, un menor de 15 años y una mujer que estaba en la acera de su casa. La ANPDH considera que el número de víctimas podría ser mayor, pero todavía no es posible entrar en la ciudad porque permanece cercada por las “fuerzas combinadas” del Gobierno, integrada por policías, antimotines, parapolicías, paramilitares y grupos afines al presidente fuertemente armados.

Nicaragua atraviesa la crisis sociopolítica más sangrienta desde la década de 1980, también con Ortega siendo presidente. Las protestas se iniciaron el 18 de abril, por unas fallidas reformas a la seguridad social y se convirtieron en un reclamo que pide la renuncia de Ortega, después de 11 años en el poder, con acusaciones de abuso y corrupción en contra. - Efe