“Una señora anciana se cayó al suelo”

Goio González Barandalla Afiliado a CGT-LKN Nafarroa - Miércoles, 18 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:01h

Atónito me quedé el otro día al ver y escuchar en la televisión que bien subvencionamos en Navarra de Antonio Miguel Méndez Pozo, exconvicto conocido en Burgos como El Jefe, bien relacionado con personajes de los clanes Correa y Marjaliza, como también del Clan Borbón, atónito me quedé al ver y escuchar a una periodista decir en Navarra Televisión que “los manteros en San Fermín me dan pena pero hay que perseguirlos porque las mafias se aprovechan de ellos y que además una señora anciana se cayó al suelo porque ocupaban mucho espacio en la calle”. La periodista no especificó si iban o no armados, parece que fue más cosa de ocupar mucho espacio pero en complot, porque añadió que cuatro o cinco súbditos estaban apoyados en el escaparate de un comercio, “que se podía venir abajo”. Atónito.

Esos imitadores de mafia que aquí actúan, los que citaba la periodista, se aprovechan de la vulnerabilidad de los súbditos comercializando imitaciones de (Louis Vuitton por ejemplo) las grandes mafias que siempre han operado en África (De Beers, propietaria de Louis Vuitton por ejemplo). Así, por esta invasión camorrera que tanto bienestar nos ha traído al norte y todavía más a sus mafias de la lista Forbes, la población africana huye a Europa de la miseria, la explotación y guerras como las del diamante que estas mafias (De Beers, propietaria de Louis Vuitton por ejemplo) han provocado, esclavitud sexual, laboral y militar de menores como generadores de horror y riqueza, destinando hoy una pequeña parte de la misma a campañas con UNICEF de ayuda a los niños y las niñas de las guerras con unas pulseras solidarias muy monas, u otras cruzadas por el comercio justo con el archiconocido evasor fiscal Bono de U2, leyenda en solitario, epopeya si se juntan varios.

“Pero una señora anciana se cayó al suelo, lo vi, creedme”, insistía la periodista culpando al colectivo de los manteros. Pues que no se pasee por Bardenas esa señora anciana le recomiendo, que es mucho más peligroso allí que ocupan más espacio y van armados, más peligroso aún para las afroancianas de más allí, que les llegan entrenados, hambrientos de El Dorado hasta que se agote.