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modelo más eficaz que el autoritario

Los jóvenes con conductas de riesgo responden mejor a la educación democrática

Sonia Iturain Jiménez defiende en su tesis doctoral que en las familias este modelo es más eficaz que el autoritario o el permisivo

Miércoles, 18 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:01h

Varios jóvenes toman el sol.

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Varios jóvenes toman el sol.

“Los conflictos con el hijo o hija pueden provocar un conflicto de pareja que agrava la situación” “Los padres jóvenes son más propensos a adoptar un estilo de educación democrático”

Pamplona- Los estilos educativos democráticos son más eficaces que los autoritarios o los permisivos para mejorar las relaciones en las familias en las que hay adolescentes con conductas de riesgo. Así se extrae de la tesis doctoral defendida recientemente en la Universidad Pública de Navarra (UPNA) por la psicóloga, educadora y trabajadora social Sonia Iturain Jiménez de Bentrosa.

El estudio Evaluación de los resultados de la intervención familiar en programas de prevención indicada para adolescentes con conductas de riesgo pone de manifiesto el efecto protector que ejerce la adopción de un estilo educativo democrático por parte de padres y madres. Por el contrario, muestra la falta de conveniencia de adoptar una postura autoritaria, siendo incluso peor emplear un modelo educativo permisivo .

En lo referente a los estilos de comunicación, la investigación destaca que aquellos que expresa su opinión de manera firme son los más adecuados que la comunicación pasivoagresiva. Esta, explicó la autora, se relaciona además con mayores niveles de sintomatología psicopatológica de los progenitores.

En este sentido, el estudio demuestra que los padres y madres que forman parte de estas familias con adolescentes con conductas de riesgo presentan con una condición psicopatológica de más gravedad que la población general, especialmente, las madres, con sentimientos de fracaso, baja autoestima, estado de ánimo depresivo y elevados niveles de ansiedad. A ello, explicó Iturain, se suma que “los conflictos con el hijo o hija adolescente pueden provocar un conflicto de pareja que agrava la situación”. Estos problemas, añadió, “se relacionan con un aislamiento social de la pareja, que deja de interactuar socialmente y abandona las actividades habituales de ocio y tiempo libre”, indicó.

En lo concerniente al estrés parental, el estudio concluye que aquellos progenitores que perciben su rol como estresante presentan mayor sintomatología y afectación en las distintas áreas de su vida. Sin embargo, comentó, percibirlo como gratificante tiene un efecto protector. En cualquier caso, el estudio muestra que se trata de progenitores con una elevada inadaptación en todos los ámbitos de la vida.

En cuanto a las características sociodemográficas de los hogares, la autora destaca que se encuentra “un perfil de progenitores muy normalizado” y un mayor porcentaje de hogares monoparentales encabezados por madres frente a los de padres. Desde una perspectiva predictiva, la autora concluye que la edad también es un punto importante a tener en cuenta, ya que los padres y madres más jóvenes son más propensos a adoptar un estilo de educación democrático y un papel menos estresante y más gratificante.

En lo referente a los resultados obtenidos por los programas estudiados, la investigación concluye que su seguimiento contribuye a que los progenitores adopten un estilo de educación más democrático y una comunicación más asertiva, dos aspectos que son “cruciales dentro del ámbito familiar para la prevención de conductas de riesgo durante la adolescencia”, señaló la autora. Además, apuntó, la participación en los programas reduce de manera importante los síntomas psicopatológicos y los desajustes.

El estudioLa investigación ha estado dirigida por Javier Fernández Montalvo y José Javier López Goñi, ambos, profesores del Departamento de Ciencias de la Salud de la Universidad. En ella se analizan los datos obtenidos a partir de una muestra de 373 progenitores usuarios de los programas de prevención Suspertu, de la Fundación Proyecto Hombre Navarra, e Hirusta, de la Fundación Gizakia de Bizkaia, entre 2012 y 2016. - D.N.