Jueces, bilingüismo, linchamiento

Andoni Esparza Leibar - Jueves, 19 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:00h

Tras cuatro décadas de democracia, no parece que el Poder Judicial haya realizado grandes avances respecto a la utilización de los otros idiomas oficiales de España.

Ciertamente, su trabajo tiene algunas características que dificultan el bilingüismo. Una de ellas es la constante referencia en las sentencias a una jurisprudencia que está tan solo en castellano. También es preciso tener en cuenta la movilidad de su personal. Pero no hay que olvidar que son los funcionarios quienes están al servicio de los ciudadanos, no a la inversa. Durante este mismo periodo de tiempo, las administraciones autonómicas y locales han obtenido muchos mejores resultados.

Por otra parte, en las movilizaciones corporativas del sector, se nota también ese olvido de las demás lenguas. La prensa publicó la fotografía de una concentración de jueces y fiscales el 5 de mayo de este año en Bilbao. Catorce de ellos sostienen sendas hojas en las que comunican alguna de sus reivindicaciones a la ciudadanía. Pero todas están redactadas únicamente en castellano. Tampoco los de Pamplona / Iruña utilizan el euskera. Resulta llamativo el contraste con lo que sucede en cualquier movilización social.

En otro ámbito distinto -pero que muestra también esa misma lejanía- los medios de comunicación indican que más de 750 magistrados han formulado una queja ante el Consejo Consultivo de Jueces Europeos por el linchamiento público de los miembros del tribunal del caso de La Manada. Ciertamente, la presión sobre los magistrados ha sido enorme y con frecuencia injusta y dañina. Pero no hay que echar más leña al fuego. Según el diccionario de la Real Academia Española, linchar es “ejecutar sin proceso y tumultuariamente a un sospechoso o a un reo”. En este caso no ha habido muertos. Algo exigible precisamente a los jueces es que se expresen con exactitud y también que conserven la mente fría, sin dejarse llevar por reacciones gregarias.

En cuanto al bilingüismo, es necesario que tengan ganas de ponerse a la tarea. Sin actitud, jamás habrá aptitud.