Expectación y dudas en el arranque de las obras del corredor sostenible de Pío XII

Se han eliminado las orejas en el cruce entre las calles Iturrama y La Rioja

Los cambios de sentido para el tráfico no podrán realizarse ni ahora ni después

M. Yoldi/S. Sánchez - Jueves, 19 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:00h

Desaparece la primera oreja junto a las flores que la decoraban.

Desaparece la primera oreja junto a las flores que la decoraban. (JAVIER BERGASA)

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Desaparece la primera oreja junto a las flores que la decoraban.

pamplona- Las obras para habilitar el nuevo corredor sostenible en la avenida Pío XII ya están en marcha en la intersección con la avenida de La Rioja y la calle Iturrama. De momento se han suprimido las dos orejas, lo que provoca que ya no se puedan realizar los cambios de sentido que antes eran posibles, ni se podrán realizar en un futuro.

Yendo en coche desde la calle Iturrama, al llegar al cruce con Pío XII, sí que se puede girar hacia la izquierda (Hospitales) o hacia la derecha (dirección edificio Singular ). Lo que no se puede hacer es el cambio de sentido para volver a bajar por la calle Iturrama, ya que se ha eliminado la oreja que permitía hacerlo. Lo mismo pasa para los que vienen de la calle La Rioja (desde los cines) y llegan al cruce con Pío XII. En ese caso también se puede girar hacia la izquierda (Taconera) y hacia la derecha (Hospitales). En definitiva, los cruces siguen iguales, excepto para realizar cambios de sentido, que hay que ir a la rotonda de la Ikastola Amaiur, o la del Parque Yamaguchi.

El inicio de las obras ha creado bastantes dudas entre los vecinos y vecinas, que tienen opiniones dispares. Algunos no están de acuerdo con la transformación: “No me parece nada bien quitarles espacio a los coches y añadir para las bicis, ya que no se ven muchas por aquí. Además, cuando se les hacen carriles especiales siguen andando por donde no les corresponde”, opinó una vecina. A Benceslao Torre le parece un “gasto inútil que pagamos todos” y considera que “habría que dejarlo como estaba”. Otra vecina, Conchi Porto, en cambio, no se atrevió a dar una opinión cerrada sobre el tema: “Veo los dibujos y de entrada me parece una ciudad preciosa pero es en papel, tendría que dar mi punto de vista cuando acaben las obras y ver qué espacios de aparcamiento quedan, cómo se encuentra el peatón de cómodo, en qué lugar quedan los coches...”, explicó.

Sagrario, vecina de toda la vida del barrio, hizo una valoración positiva de esta nueva obra por diversos motivos: “Creo que este cambio a largo plazo va a ser positivo, y digo a largo porque considero que al principio siempre cuesta adaptarse a cualquier tipo de cambio, pero al mismo tiempo pienso que todo lo nuevo es positivo. Además de ser bueno para vecinos y peatones, también va a ser algo muy bueno para la ciudad. Mi marido sale cada mañana a pasear y va hasta la Milagrosa, que esta zona se vuelva más peatonal y transitable va a ser muy bueno”, afirmó satisfecha.

Por otro lado, Vera, vecina del barrio también, no conocía este nuevo plan de movilización. “Vivo justo aquí al lado y acabo de terminar mis estudios en la Universidad de Navarra. Me había fijado que habían empezado unas obras pero no sabía el motivo, ahora que lo sé, considero que es una calle por donde pasan muchos coches pero, al mismo tiempo, también es una zona donde se hace mucha vida de calle, sobre todo de la gente universitaria. Mis amigas y yo siempre andamos por aquí tomando algo y sería un puntazo para que haya más vida. Tengo la suerte de que tengo plaza de garaje pero, si no, reconozco que quizás no me haría tanta gracia si se redujeran las plazas de aparcamiento”.

movilidadPor el contrario, José Mari no se mostró del todo contento con este cambio ya que consideró que “lo que más rabia me da es que se les vaya a dar más prioridad a las villavesas porque siempre van creyéndose los dueños de la carretera y muchas veces no respetan a los coches. Solo espero que teniendo su espacio no siga ocurriendo esto y por lo menos sirva para que coches y villavesas se respeten más”.

Alfonso no es vecino del barrio pero sus padres sí viven ahí y aseguró que “independientemente de que haya más o menos tráfico y menos coches, creo que es la mejor y única manera de crear un estilo de vida más sostenible y limpio, tanto para el medioambiente como o para la ciudad, sobre todo con la creación del carril bici. Conozco gente que ha viajado a Amsterdam y que vuelven alucinados con el tema del transporte en la ciudad. Creo que en Pamplona no hay mucha cultura de andar en bici pero también pienso que quizás sea porque la ciudad nunca ha estado lo suficientemente acondicionada para ello”.

El cambio fundamental es que la calzada quedará reducida a dos carriles en vez de tres, uno para coche y otro para autobuses.

Lo que está claro es que el proyecto establece una nueva ordenación del espacio, en la que sale perdiendo el coche y ganan los demás actores. El proyecto deja las aceras como están, aunque no fue sencillo determinar como tenía que hacerse. Se mantiene la mediana con su arbolado y ajardinamiento y desaparecen los actuales carriles de aparcamientos a ambos lados de la calle. A continuación de las actuales aceras se sitúan los carriles bici, uno en cada sentido.

Esta reorganización de la avenida de Pío XII conlleva la desaparición de 126 plazas de aparcamiento a lo largo del kilómetro y medio de la vía y según un estudio, la mayoría de esas plazas son ocupadas por las personas residentes. Sin embargo, para compensar la desaparición de estas plazas, el ayuntamiento ha decidido crear en esa zona hasta 77 nuevas plazas rojas de rotación en horario comercial que serán de uso exclusivo para residentes fuera de ese horario. Además, tres bolsas de aparcamiento en Pío XII generarán las otras 38 plazas en rotación.

De todas formas, la empresa que realiza la obra ha instalado una oficina de información en un bajo entre Pío XII y la calle La Rioja, cerca de la parroquia Corpus Christi para atender a los ciudadanos. También se han organizado reuniones y sesiones informativas para contar de primera mano los principales aspectos del plan de obra, y tres campañas de buzoneo con el objetivo de que estén puntualmente informados de los trabajos que se van a realizar.