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Dos imprescindibles en el pasacalles

Los cabezudos Conguito y Torero hacen las delicias de los más pequeños con sus persecuciones

Ana Cenzano - Viernes, 20 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:01h

VIANA- Es un hecho que los gigantes, y más aún con las nuevas figuras que estas fiestas estrena la ciudad, le dan una gran vistosidad al pasacalles durante estos días. Aparecen erguidos y bailando de forma graciosa al son de la música y rodeados de niños. Pero es cierto que el pasacalles no sería lo mismo sin dos personajes imprescindibles, los cabezudos Torero y Conguito. Desde hace décadas, en las fiestas de Viana ellos son los encargados de correr por las calles con sus grandes cabezas, persiguiendo a los críos con sus fustas.

En los más pequeños despiertan sensaciones contradictorias, en las que se mezcla el miedo con las ganas de acercarse, e incluso probarse la cabezuda. Y así van perdiéndoles respeto, un día reciben unbarrascazo pero ven que no hace daño, y poco a poco se van animando a acercarse un poco más al cabezudo, hasta que se emocionan y esperan ansiosos su turno para probarse la cabezuda durante el descanso del pasacalles.

Por su parte, los protagonistas que van dentro, se arman de paciencia para que los niños puedan vivir, por unos momentos, qué se siente al estar dentro de la cabezuda. Luego toca volver a correr por las calles ante las arengas de los niños más mayorcitos,.

Conguitoy Torero tuvieron incluso el privilegio de prender la mecha del cohete de fiestas de septiembre de 2013, cuando el Consistorio quiso homenajear los años de dedicación de la comparsa. Fueron Ángel Sáinz Albéniz, Botijo, de 69 años y José María Juntas Molviedro, de 61, las dos personas más veteranas en la entonces Comparsa de Gigantes y Cabezudos quienes se encargaron de lanzar el chupinazo y de recordar los años vividos animando las calles y a los niños de la ciudad.

Pero ser cabezudo tiene su sacrificio. Son dos sesiones al día, el pasacalles de la mañana y el de la tarde. Y, actualmente, quienes van dentro de estos personajes son dos jóvenes que tienen que organizarse para compaginar el poder salir con sus cuadrillas y estar espabilados y ágiles al día siguiente, para pegarse unas buenas carreras detrás de los más pequeños. Pero todos coinciden en que merece la pena.