Noticias de NavarraDiario de Noticias de Navarra. Noticias de última hora locales, nacionales, e internacionales.

Saltar al Contenido

Períodico de Diario de Noticias de Navarra
Isabel Valdés Autora de ‘Violadas o muertas’

“Es absurdo dictarse por leyes hechas cuando la mujer era propiedad del hombre”

‘Violadas o Muertas’ analiza el caso de ‘La Manada’ y la tormenta de indignación que la condena generó en todo el Estado al condenarse a los agresores por abuso

Leticia de las Heras | Oskar Montero - Viernes, 20 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:01h

Isabel Valdés, posando con su libro ‘Violadas o muertas’.

Isabel Valdés, posando con su libro ‘Violadas o muertas’. (OSKAR MONTERO)

Galería Noticia

Isabel Valdés, posando con su libro ‘Violadas o muertas’.

Pamplona- A Isabel Valdés le llegó desde la editorial la idea de escribir Violadas o muertas la noche del 26 de abril, pocas horas después de que la Audiencia Provincial de Navarra dictase sentencia sobre La Manada. Un encargo de urgencia que no dudó en aceptar a pesar del poco tiempo que tenía para escribirlo porque consideró que era necesario poner en perspectiva todo lo que había pasado no solo en este juicio, sino en el entramado social y feminista durante estos años.

¿Por qué considera que este caso ha sido tan mediático?

-Tiene unas características muy específicas que lo hacen un historión, y no lo digo como algo positivo. Se mezclan unas fiestas tan conocidas como los Sanfermines, una chica de 18 años, cinco hombres que se hacían llamar La Manada y una prueba audiovisual de este delito.

Desde los ojos de una persona que no es de Navarra, ¿considera que este caso ha empeorado la imagen que se tiene de Pamplona y de los Sanfermines?

-Habrá gente para la que sí, pero creo que en su mayoría, y me incluyo, la gente piensa que Pamplona ha demostrado una resistencia y una capacidad de reacción brutal ante este tipo de cosas. El movimiento feminista en Pamplona no viene de ahora, lleva décadas trabajando. Creo además que Pamplona se ha convertido en un ejemplo en cuanto a protocolos contra la violencia sexual que, de hecho, ahora se están reproduciendo en otras ciudades y eventos.

Existen voces críticas que consideran que la exposición y la denuncia que se ha hecho de este caso ha sido excesiva y ha hecho que este año viniesen menos turistas a las fiestas de este año. ¿Qué piensa sobre esto?

-Este es un tema en el que no se puede pensar en el dinero. A Pamplona su constante denuncia le ha revertido más en cuanto a conciencia social y conocimiento de lo que aquí se hace que en el hecho del dinero. Tampoco tiene mucho sentido, probablemente en uno o dos años las cosas vuelvan a su cauce. Me parece un poco loco que alguien no venga porque una noche ocurrió aquello de una forma tan escabrosa. Hay una violación cada ocho horas en España y puede pasar en las fiestas más multitudinarias o en la verbena del pueblo más recóndito. Lo que me parece terrorífica es la idea de que puedan existir chicos que hayan decidido no venir a San Fermín por el miedo a no poder hacer nada o a que les vayan a denunciar. Si un chico no quiere venir a San Fermín por miedo a que le denuncien por abuso sexual tiene problemas muy importantes sobre los que reflexionar.

¿Considera que la discordancia entre el vocabulario judicial y el de la calle tiene culpa de la gran indignación social por la condena a La Manada?

-Es un debate bastante extenso. La mayor parte de la indignación vino por la incoherencia a nuestros ojos ante unos hechos probados, que son una narración clara de una violación múltiple, y por la condena por abuso sexual con prevalimiento, que bajo mi punto de vista es una figura judicial que no debería de existir porque deja de lado las circunstancias de la víctima. Creo que es bastante intimidatorio encontrarte frente a cinco hombres que te pueden doblar en tamaño, con bastantes más años y en un lugar tan reducido y sin salida como ese portal.

¿Es necesaria una reforma del Código Penal?

-Totalmente. Al principio estaba convencida de que era solo cuestión de interpretación, pero me di cuenta de que es absurdo que nos sigamos dictando por leyes que se hicieron cuando la mujer era incluso propiedad del hombre. En esto es un buen comienzo el comité de expertas y expertos y esa línea de que solo el sí es sí.

Puede parecer fácil, pero esto lleva al problema de si hay que pedir permiso continuamente cada vez que se quiera, por ejemplo, dar un beso a una persona incluso en una misma relación, porque siempre puede querer parar.

-Es cierto que es muy difícil poner el límite. Yo también entiendo a aquellos que se preguntan si necesitan un formulario para tener relaciones sexuales, de hecho soy muy contraria a burocratizar el sexo. Lo que está claro es que junto a esa ley es muy urgente también que haya una educación que nos enseñe no solo a ver al otro como un igual, sino también a tener relaciones emocionales y sexuales sanas. Debe ser un tema que se aborden en casa y también en las escuelas, si tenemos una generación entera con acceso continuo y libre a la pornografía y sin ningún tipo de educación estamos generando a pequeños actores porno en potencia que no saben lo que es una relación sexual sana porque esa es su única referencia.

¿Se está haciendo un avance importante en igualdad o que creemos que somos mucho más feministas que nuestros padres pero en realidad la diferencia no es tan grande?

-Es cierto que hay un montón de cosas que pedimos hoy y las pedían ya mi madre y mi abuela, pero Internet y las redes sociales han creado un espacio en el que todas por igual podemos expresarnos y eso ha hecho que nos veamos reflejadas en un montón de historias. Creo que eso nos ha dado un impulso brutal para exigir y además esas exigencias se ha elevado rápidamente a las instituciones. Este es un paso muy importante que tiene que dar el feminismo, no nos podemos quedar en la pelea en la calle. Nos queda mucho, pero se están dando pasos muy importantes.