Próximo destino: Hawái

Haciendo frente a un contexto social complicado, miles de andaluces se mudaron al estado americano en 1907

ISABEL DÍAZ - Sábado, 21 de Julio de 2018 - Actualizado a las 18:57h

Varios de los migrantes que abandonaron su tierra por una oferta de recolecta de caña de azúcar en Hawái.

Varios de los migrantes que abandonaron su tierra por una oferta de recolecta de caña de azúcar en Hawái. (ISABEL DÍAZ)

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Varios de los migrantes que abandonaron su tierra por una oferta de recolecta de caña de azúcar en Hawái.

En el año 1907, unos 8.000 andaluces abandonaron su tierra ante una oferta de trabajo para recolectar caña de azúcar en Hawái, un lugar desconocido al que viajaron en busca de una oportunidad, y estas raíces familiares han sido investigadas para unir a sus descendientes en un documental.

El artífice de este documental es Miguel Alba, investigador interesado en la historia que, al llegar al núcleo de Benagalbón en Rincón de la Victoria (Málaga), descubrió el episodio de emigración en 1907 de miles de personas del municipio debido a un contexto social difícil, suceso que ha investigado y que ahora será tratado en formato audiovisual.

Alba señaló que, gracias a una visita al museo de artes populares del pueblo, encontró el boletín en el que se patrocinaba un viaje a Hawái para recolectar caña de azúcar, donde se ofrecían buenas condiciones económicas, un hilo que sirvió de guía para "conocer esta historia hasta ahora desconocida a través del testimonio oral de los vecinos".

Por el interés de esta historia, un productor ha decidido realizar junto a Alba un documental titulado Hawái o miseria, grabado en Hawái, California y Málaga donde han podido reunir a los descendientes de estos españoles con sus raíces andaluzas, un recuerdo que estas generaciones guardan con gran cariño dedicando "un rinconcito español" en sus hogares.

"Conocía la emigración a Chile o Argentina, pero al conocer el caso de Hawái quedé impresionado", reconoció Alba, que comenzó entonces una nueva investigación a través de redes sociales y con testimonios vecinales, donde decían tener primos en California pero que desconocían el origen de la primera generación que emigró.

FALSAS PROMESAS

Las promesas del boletín "no eran del todo ciertas" ya que en Hawái les esperaban trabajos duros como "trabajar en la zafra con mucha lluvia, con los volcanes y el problema del idioma", por lo que muchos emigrados decidieron irse al sitio más cercano, San Francisco, donde "había unas huertas impresionantes y con un clima parecido a Andalucía". "Ellos saben de agricultura y de frutales, así que se comunican con los españoles que aún seguían en Hawái para decirles que California se parece a nuestra amada Andalucía, por lo que se produce un efecto llamada" señaló Alba, que ha calculado que el 90 por ciento de estos emigrados se instaló en California hasta la actualidad.

Una de las descendientes de estos emigrantes es Clotilde Bonilla, conocida como La Chata en el núcleo de Benagalbón, cuya tía abuela viajó con su familia a Hawái por "la situación difícil que se vivía en el pueblo, no tenían nada", una historia que conoció gracias al testimonio de su abuela y su madre, que entonces contaba con 7 años de edad.

Bonilla señaló que en 1907 había "pobres y pobres y ellos eran de los más pobres" del pueblo, por lo que fueron a Hawái en busca de una nueva vida, un viaje en el que sus familiares se preguntaban "qué sería de ellos al irse tan lejos", una preocupación que se extinguió con la primera carta que recibieron de sus parientes.

"A mi abuela le hubiera gustado que estuvieran aquí, pero una vez instalados, cuando ya estaban trabajando, estaban más contentos", ha recordado Bonilla, que afirmó sentirse "muy orgullosa" de sus familiares en Estados Unidos y que no quiere "perder el contacto con ellos", ya que quiere mantener vivo el cariño de entonces. Alba sentenció que los descendientes tienen "un recuerdo muy bonito de su abuela española, de su awelita con w, ya que dicen que "el cariño de una awelita española" es una cosa que allí en Estados Unidos no se conoce", una señora vestida de negro con un cariño especial por ellos y que siempre los arropaba.

Alba estimó que desde San Francisco a Sacramento hay "casi un millón de personas que son descendientes de sangre de esos 8.000 andaluces que tomaron la decisión de emigrar por la caña de azúcar a Hawái", y que gracias a este trabajo, han podido recuperar contactos.