la carta del día

La justicia es la venganza de los sabios

Por Juan Luis Ripero Urra - Lunes, 23 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:01h

Ya han pasado casi tres meses desde la sentencia dictada contra los miembros de la llamada Manada. En aquel momento mi primera reacción fue de estupor, decepción, dando paso a una indignación de tal calibre que si lo traslado a papel y lo publican la multa hubiera sido de primer nivel en el mejor de los casos. Aún para los legos en la materia como yo, leyendo en la sentencia el relato de los hechos probados que padeció la víctima, y que resumiendo supusieron: un intenso agobio y desasosiego que le hizo adoptar una actitud de sometimiento, pasividad, determinándole hacer lo que los procesados le decían que hiciera, con los ojos cerrados. Si se considera que la víctima aparece agazapada, acorralada contra la pared, expresando gritos que reflejan dolor, ¿cómo entendemos la plebe que en lugar de una violación múltiple se califiquen los hechos de abusos sexuales sin violencia física? Entendieron los jueces que no se dieron los supuestos de violencia ni intimidación, para que me entere, ¿tenían que golpear, o mejor aún romperle algún hueso a la víctima cada vez que la infamaron para calificar los hechos de violentos? Y respecto a la intimidación, ¿qué se necesita para calificar como tal si cinco energúmenos te hacen lo que relata la sentencia en los hechos probados? Y ya es de aurora boreal el voto particular del juez, que no sólo pidió la absolución deLa Manada, sino que consideró lo ocurrido como un simple jolgorio. Y claro, cuando una sentencia de este calibre produce alarma social y se la critica, la reacción es que los jueces se limitan a aplicar la ley, o calificar como turba enfervorecida, turba incontrolada y movimientos antisistema a las legítimas protestas y manifestaciones en la calle. Juzgar con perspectiva de género no debe ser posible sino obligatorio, y está en la Ley de Igualdad, que en su artículo 4 consagra el principio de igualdad entre mujer y hombre en la interpretación y aplicación de las normas, la perspectiva de género no debe ser puntual, y se debe aplicar en todas las fases de un proceso, y abundando más, magistradas instan al poder judicial que la formación de género sea un requisito indispensable para todos los aspirantes a entrar en la carrera judicial, sin igualdad no hay derechos fundamentales, y las mujeres aportan igualad.

Se piden reformas del código penal en varios supuestos, y está bien, pero existiendo siempre una parte interpretativa en todas las sentencias. Si no hay una formación desde la infancia en la familia, de los poderes públicos en la formación académica a todos los niveles, también una revisión de la forma que algunos medios de comunicación transmiten la información, que a veces no es tal sino carnaza para subir sus audiencias, aquéllas serán papel mojado. Es imprescindible una formación integral sobre igualdad de género, como igualdad de derechos, responsabilidades y oportunidades de mujeres y hombres, niñas y niños, y que por tanto el sexo con el que nacemos nunca va a determinar lo anteriormente expuesto. El barómetro de 2017 elaborado por el Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y juventud, en la horquilla entre los 15 y los 29 años, recoge que el 27,4% considera la violencia de género como una conducta normal dentro de la pareja, que ha aumentado por culpa de la inmigración lo considera un 30%, y que aunque esté mal lo considera inevitable un 7%.

¿Cómo entendemos que en lugar de una violación múltiple se califiquen los hechos de abusos sexuales sin violencia física?

Se piden reformas del código penal, y está bien, pero existiendo siempre una parte interpretativa en todas las sentencias

Todo un larguísimo camino a recorrer.

“En cada sentimiento que exprese tu corazón, en cada experiencia que descubras con tus sentidos, en cada abrazo que entregues hay una mujer que lo entregó para hacerlo posible”.

Salud.