Laura Berro Yoldi concejala de aranzadi en el ayuntamiento de pamplona

“Desde Aranzadi creemos que EH Bildu ha preferido la agenda del cambio tranquilo de Geroa Bai”

Tras su cese del gobierno municipal defiende que la Casa de las Mujeres es una demanda de la ciudadanía y parte del Acuerdo Programático

Ana Ibarra Unai Beroiz - Lunes, 23 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:01h

Laura Berro Yoldi, concejala de Aranzadi en el Ayuntamiento de Pamplona.

Laura Berro Yoldi, concejala de Aranzadi en el Ayuntamiento de Pamplona. (UNAI BEROIZ)

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Laura Berro Yoldi, concejala de Aranzadi en el Ayuntamiento de Pamplona.

pamplona- Aranzadi e IE han sido cesados de sus responsabilidades de gobierno tras no apoyar (abstenerse) el proyecto de Inversiones Financieramente Sostenibles. En esta nueva etapa que se abre de gobierno, a un año vista de las elecciones y tras la ruptura del cuatripartito, la exresponsable del área de Igualdad y LGTB se muestra crítica con la “expulsión” y “falta de negociación”, y sostiene que los proyectos demandados son socialmente “urgentes”.

Vamos a empezar por las fiestas, en positivo. Menos denuncias por agresiones sexuales. ¿Va calando una mayor concienciación social empujada por el juicio de La Manada?

-En Sanfermines ha habido buenos datos. Hablando con el área de Igualdad se constata que el ambiente y el ligoteo por parte de los hombres ha sido, por decirlo de alguna manera, más sano, y con una mirada de mayor respeto hacia las mujeres. Se ha visto esa mayor sensibilización, y que las agresiones sexistas no son cosa de las mujeres sino de todos y todas. Por un lado, tiene que ver con la triple alianza que hemos establecido entre ciudadanía, movimientos feministas e instituciones, que ha funcionado, y la respuesta de la ciudadanía se ha visto durante todo el año. También a la valentía de la mujer agredida por La Manada sabiendo lo que podía ser un proceso judicial. Y, también, gracias a que se ha visto una reflexión durante estos dos años constante en la sociedad y en los medios sobre las agresiones, libertades y derechos de las mujeres. Pero seguirá habiendo agresiones sexistas, violencias machistas y que no se denuncien. Por el estigma social, porque la justicia es patriarcal, por el miedo, porque hay que trabajar el empoderamiento de las mujeres y las masculinidades de los hombres para que no sean desde modelos de dominación.

¿La calle ha estado por encima de la justicia?

-Hemos conseguido de manera transversal que toda la sociedad coincida en que la justicia es patriarcal, es injusta, machista y desigual. Esto casi nunca había ocurrido. También el caso de Juana Rivas ha sido un referente. Hemos avanzado del no es no a: Si no hay un , es un no. Si hay un silencio también puede ser un no. Aquí hay que trabajar fundamentalmente en la educación, empezar a enseñar a los hombres y trabajar con sus masculinidades. Hemos visto, por ejemplo, cómo se han implantado los discursos políticamente correctos pero cuando algunos grupos de hombres se quedan “a solas”, reafloran discursos digamos más prehistóricos, misóginos y que entienden que las mujeres son objetos...

¿Y hace falta también educar a la mujer en que un no se refuerza diciendo no?

-Estoy de acuerdo. Esto es un proceso social y colectivo. Ese acompañamiento 24 horas en Sanfermines es un servicio que se ha dado tanto a las mujeres que denunciaban como a las que no lo hacían. Es importante denunciar pero también hay que entender que las mujeres viven oprimidas, subordinadas, y que hay mujeres más y menos empoderadas. De ahí la importancia de la petición ciudadana que hizo la asociación de mujeres feministas, que además figura en el Acuerdo Programático que firmamos los cuatro grupos, para crear la Casa de las Mujeres para Iruña.

No todo el mundo entiende la necesidad de construir un espacio físico para empoderar a las mujeres. ¿No es un tema que se debe trabajar más desde la educación?

-En coeducación se trabaja con menores escolarizados pero hay mujeres que no van a tener esa oportunidad porque son más adultas y necesitan un espacio colectivo de empoderamiento. En el Estado hay unos 20 ejemplos de casas feministas. En Donosti es un espacio cogestionado que trabaja temas como la autodefensa y otras claves del empoderamiento, con grupos de presión para influir en políticas públicas de igualdad y LGTB. También hay varias autónomas como la escalera caracola de Madrid, otra casa de mujeres autogestionada en Valencia... Lo importante es que las mujeres se pongan en contacto entre ellas. El patriarcado lo que hace es generar diferencias para que compitamos y hay que trabajar la sororidad entre las mujeres. Cada mujer tiene que enfrentar en soledad las violencias múltiples (por ser mujer, por agresiones, por clase social, origen...) lo que nos hace mucho más débiles. Son espacios que posibilitan el acompañamiento, la autodefensa... donde cada una puede contar su experiencia vital y conseguir que el resto se identifique. Y ese entender que estamos todas conectadas por ese intento de subordinación de la sociedad machista es fundamental para avanzar y no sentirte culpable, inútil, para sentirte poderosa.

¿Y ésta ha sido una de las razones por las que rechazaron las Inversiones Financieramente Sostenibles, un proyecto de más de seis millones? Le recuerdo que iba una partida de 30.000 para el proyecto de Casa de Mujeres...

-Nos abstuvimos. Las IFS son una manera de reorganizar el presupuesto de las áreas, antes de mitad de año, con las áreas que ya prevén que no se van a gastar. La Ley Montoro nos obliga a gastar ese dinero en “ladrillo”. Ante el proyecto que vino cerrado y sin voluntad de negociación desde las áreas de Economía, Hacienda y Urbanismo, nosotras planteamos que es necesario introducir otras propuestas en este último año de mandato que han sido solicitadas por la ciudadanía, que son urgentes, y que vienen además en nuestro Acuerdo Programático. Planteamos tres medidas urgentes y presentes en el AP, en las enmiendas, como eran la Casa de las Mujeres, el carril bici de Labrit y cubrir uno de los parques infantiles de Etxabakoitz como uno de los barrios más necesitados. Y apoyábamos también la propuesta de IE de reformar la unidad de barrio de Milagrosa. La respuesta fue que no, que no hay margen de negociación. Con una partida de 1,2 millones para gastar en mejorar asfaltado y aceras, cuando ya en el presupuesto municipal había 3 millones en diferentes partidas para asfaltado, entendíamos que esa necesidad estaba cubierta.

¿Y no ha habido suficientes concesiones a las tres áreas de gobierno de Aranzadi a lo largo de estos tres años (Igualdad, Movilidad y Participación) como para estirar más ahora el saco?

-Coincidimos al 80% con el proyecto que nos trajeron desde esas dos áreas de Economía y Hacienda y Urbanismo. Estaba claro que un millón había que destinarlos a rehabilitar vivienda de emergencia social o medio millón para educación. Lo que no nos parecía razonable es que, con tres millones para asfaltado, se destinará 1,2 millones más habiendo otras demandas vecinales. No se entiende el autoritarismo de Asiron con esa decisión de expulsarnos, tampoco de EH Bildu. Sí que vemos que poco a poco EH Bildu y Geroa se han ido separando progresivamente del acuerdo programático. Se han incumplido cuestiones fundamentales como que los concejales delegados no reciban un sueldo extra y se dedicaran de manera exclusiva a su labor municipal, cuando un concejal delegado de EH Bildu lo ha incumplido, el nombramiento del jefe de Policía Municipal que eligió el concejal delegado de Seguridad Ciudadana cuando debía hacerlo el Pleno, o el rechazo absoluto a la apuesta por el PSIS del TAV en Etxabakoitz y el de Salesianos. También en el AP decíamos que apoyamos los centros sociales de gestión ciudadana y, sin embargo, se ha estado constantemente votando con la oposición -por parte de Geroa y alguna abstención de EH Bildu- para castigar al gaztetxe Maravillas o al de Rochapea.

¿Qué castigo...?

-No apoyarlos. En el Acuerdo Programático fijamos el desarrollo en todos los barrios de centros gestionados por la ciudadanía. También se defiende una apuesta por la diversidad cultural y se persigue por otra parte la venta ambulante en Sanfermines...

¿De qué va a depender que salgan esas inversiones?

-Es hipócrita que Asiron le dijera a la ciudad el 4 de julio por la mañana que se perdían 6 millones debido a nuestra abstención cuando esa misma tarde EH Bildu salió en rueda de prensa diciendo que se iban a aprobar en septiembre. Además, ellos sabían que nuestra intención era volver a negociar y que se incorporasen esas medidas que son urgentes en julio, pero el alcalde no se ha puesto en contacto con nosotras. A pesar de nuestra intención de seguir dialogado, el alcalde y EH Bildu no nos han convocado para ello.

El alcalde os invitó públicamente a seguir en la junta de gobierno...

-El único contacto que hemos recibido después de expulsarnos fueron unos mensajes de WhatsApp. En ellos no figuraba que nos invitara a continuar en la Junta de Gobierno. No es serio que el alcalde gobierne la ciudad a golpe de WhatsApp: si nos quería invitar a volver a entrar en la Junta de gobierno lo mínimo era una reunión formal. Nosotras queremos conseguir avances para Pamplona, no vamos a entrar en ninguna negociación de sillones.

¿Ha sido leal con el cuatripartito la decisión de pactar conjuntamente una enmienda con el PSN como lo hizo IE -en las conversaciones dondeparticipó al parecer Aranzadi- para tratar de sacar adelante esos proyectos?

-Seamos serias: aquí no valen medias verdades. Durante toda la legislatura se han producido en torno a 500 votaciones con la oposición, incluyendo reglamentos, ofertas de empleo y declaraciones. Geroa Bai ha votado unas 50 veces con UPN y PSN en temas como el acoso a la venta ambulante, estación de Etxabackoitz, Plan de Movilidad, Torres de Salesianos…. EH Bildu también ha votado hasta 22 con Geroa Bai, UPN y PSN y contra Aranzadi en la eliminación de privilegios para las y los concejales, reglamento de Protocolo e incluso cuando el Gaztetxe de la Rochapea pidió el apoyo municipal. Cuando Aranzadi hemos votado diferente que Bildu y Geroa Bai siempre ha sido en el sentido del Acuerdo Programático. Nuestra lealtad no es a unas siglas, no es partidista, sino al cambio que pidió la mayoría social en 2015 y, por tanto, al Acuerdo Programático que firmamos.

Habláis de cálculo electoral pero, ¿en vuestro acercamiento con IE, no hay una estrategia conjunta?

-Nuestra agenda y nuestra lealtad es con el cambio y el Acuerdo Programático que era un cambio de raíz porque no queremos gestionar más la herencia de UPN que no favorece la mayoría social. Creemos que EH Bildu ha preferido la agenda del cambio tranquilo de Geroa Bai, unas políticas más conservadoras pero que no favorecen a la mayoría ciudadana que votó el cambio en 2015, que cobra mil euros o menos, a la mayoría ciudadana que no tiene acceso ni derecho a la vivienda o a las miles de mujeres que enfrentan violencia machista todos los días. En todo caso favorecerá a las oligarquías de Navarra a las que les viene mucho mejor que el cambio sea tranquilo, pero el cambio no puede ser tranquilo porque de esta manera no se profundiza de manera radical en esa transformación social que se nos pidió en 2015. Entiendo que tendrán sus encuestas, y posiblemente estén pensando que, en 2019, para apuntalar ese cambio tranquilo y más conservador sería con el PSN. Si no, no se entiende que ahora nos echen del equipo de gobierno cuando nos necesitan. Al votar en contra de las enmiendas que presentamos, en las que sólo figuraban puntos del AP, lo han roto. Que me expliquen cuál va a ser su agenda el próximo año y si van a volver al AP.

Todo el mundo tendrá que ceder, decía el alcalde... ¿Cuantas técnicas de igualdad hay?

-Son cuatro y desde Aranzadi hemos conseguido un hecho histórico: que existiera una concejalía delegada de Igualdad y LGTB, a la altura del resto de áreas. Pero nos parece muy grave que, a pesar de nuestra petición, EH Bildu y Geroa Bai no quisieran aprobar la incorporación de una persona especializada en políticas LGTB para desarrollar un protocolo de prevención y actuación ante agresiones LGTBfóbicas dada la situación de vulnerabilidad de este sector.

¿Hasta dónde se puede tensar la negociación?

-Nuestra línea roja sería destinar al menos 350.000 euros para la Casa de las Mujeres, lo mínimo para acondicionar ese espacio (150 m2 en los locales de la antigua estación de autobuses). Tenemos que poner en el centro a las personas. Hay otros proyectos como Hiriartea (centro de cultura contemporánea) con 1,2 millones destinados a asfaltado y carreras, porque es mucho dinero y ya existen 3 millones.

¿Hacen una lectura positiva del cambio en estos tres años? ¿Van a aprender de los errores de cara al 2019?

-Tendrá que ser ahora el nuevo gobierno el que diga que va a hacer y su línea de trabajo para profundizar en el A.P. del que queda mucho por hacer. Seguiremos remando hacia ese horizonte de transformación social del que Bildu se ha bajado y en el que Geroa Bai nunca estuvo.