La nueva edil de I-E pone en peligro la mayoría del tripartito en el Ayuntamiento

Laura Abaigar tiene un enfrentamiento con el alcalde y se desconoce si se mantendrá en el grupo

Fermín Pérez-Nievas - Lunes, 23 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:01h

El alcalde, Eneko Larrarte, observa el juramento de la nueva edil Laura Abaigar.

El alcalde, Eneko Larrarte, observa el juramento de la nueva edil Laura Abaigar. (FERMÍN PÉREZ-NIEVAS)

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El alcalde, Eneko Larrarte, observa el juramento de la nueva edil Laura Abaigar.

Tudela- La candidata número ocho de la lista de Izquierda-Ezkerra al Ayuntamiento de Tudela, Laura Inés Abaigar, podría poner en peligro la mayoría que tenía el tripartito (I-E, PSN y Tudela Puede) para gobernar la capital ribera. El enfrentamiento que mantiene con el alcalde, Eneko Larrarte, y que ambos han hecho público durante estos días, podría ser el detonante para que su voto no sea siempre de apoyo a los planes y proyectos del gobierno del cambio en Tudela. Abaigar tomó posesión de su puesto como concejal en el pleno del pasado jueves y, según ha señalado, a día de hoy no se ve en el grupo municipal de I-E, pese a que en ese pleno votó repetidamente lo mismo que los otros cinco concejales de esta coalición.

el origenCuando dimitió la responsable de Comercio, Turismo e Industria, Sofía Pardo, por un exceso verbal en Twitter, la siguiente en la lista era la profesora de Castellano, Literatura y Latín, Laura Inés Abaigar. Larrarte concertó una entrevista con ella para aconsejarle que renunciara porque “llevaba una mochila pesada” al ser pareja de un exalcalde socialista de Tudela (José Antonio Pérez Sola) porque sería campo abonado para comentarios y críticas de la oposición, sabiendo el enfrentamiento que durante toda la legislatura está existiendo en las redes sociales. Si bien en un primer momento anunció que iba a renunciar (e incluso se anunció el nombramiento de Mapi Jiménez), después rectificó y dijo que siempre había querido ser concejala y que, tal y como dijo en su juramento, debía ocupar ese puesto “por la ciudadanía de Tudela”.

A lo largo de dos semanas, Larrarte y Abaigar han mantenido este enfrentamiento en los medios (aunque Abaigar solo hablaba con uno) donde la nueva edil acusó al alcalde de “haberme coaccionado verbal, moral y psicológicamente” y le señaló como “machista” y de tener “miedo al diferente”.

Esta actitud da a entender que Abaigar no se va a integrar en Izquierda-Ezkerra y, de hecho, aunque el jueves se sentó con este grupo municipal y votó con ellos, no ha mantenido ningún contacto.

En declaraciones a DIARIO DE NOTICIAS, Larrarte negó estar preocupado por la pérdida de la mayoría. “En el salón de plenos hay una mayoría progresista y para los proyectos importantes de la ciudad yo creo que todo el mundo estará a la altura. Hay una mayoría progresista en la ciudad y en el salón de plenos, y, en ese sentido, espero que todo el mundo responda y vaya de lo que dice que va”.

El que liderara la candidatura de I-E mostró su extrañeza por el “repentino interés” de Abaigar por vincularse a I-E cuando en estos tres años no ha tenido ninguna relación con la formación. “Lo llamativo es que haya una persona que ha estado totalmente desvinculada y de repente tenga mucho interés en participar en un colectivo del que no ha formado parte, básicamente porque no ha querido. Los demás podíamos haber ido a buscarla pero después de 37 años en la oposición cuando llegas al gobierno te vuelcas en el trabajo interno e incluso descuidas a tu gente. Pero lo sorprendente es que alguien desvinculado tenga interés en estar en un colectivo en el que no ha participado”.

Larrarte confirmó que en estos días previos al pleno “no ha tenido contacto con el grupo municipal. Ni ella conmigo, ni yo con ella. No sé si entra como no adscrita o dentro del grupo, porque ha cambiado de opinión tres veces. Tiene el derecho de ser concejala y decir dónde quiere estar. La decisión es de ella. Igual que ha dicho que se siente fuera de este grupo puede decir que quiere estar dentro”. De momento, la cartera de Comercio, Industria y Turismo que tenía Pardo las ha asumido Larrarte, dada la desconfianza que existe ante la actitud de Abaigar.

cambiosEn el seno del equipo de gobierno reina la sensación de que “más cosas no nos pueden pasar”, cosas siempre al margen de la gestión. Lo cierto es que dentro de todos los grupos políticos está siendo una legislatura convulsa.

El tripartito comenzó su mandato con 12 concejales , 6 de I-E, 3 de PSN y 3 de Tudela Puede. A los pocos meses, el edil José Ignacio Santos dejó Tudela Puede porque le obligaban a dimitir por haber vendido material de su empresa a la Junta de Aguas que presidía. Ese abandono dejó al tripartito con 11 votos. Después, Carlos Gimeno (PSN) decidió dejar su cartera de Educación para poder dedicarse al Parlamento y que sus críticas no afectaran al Consistorio, por lo que se debieron reajustar las competencias. Este año Iñaki Magallón, primero, y Sofía Pardo, después (ambos de I-E), decidieron presentar la dimisión después de cometer excesos verbales en Twitter y les han sustituido Josean Fraile (en Deportes y Festejos) y Laura Abaigar. Las dudas sobre qué votará Abaigar en cada ocasión hacen pensar que el tripartito ha perdido la mayoría (tiene 10 de 21) y deberá buscar apoyos para cada votación. Pese a ello, han desestimado entablar contactos con la CUP y esperan que la “mayoría progresista” del pleno sirva para ir sacando adelante los proyectos.