Inaugurada la nueva depuradora de filtro biológico de Liédena

EP - Martes, 24 de Julio de 2018 - Actualizado a las 14:29h

La directora general y el alcalde observan el decantador.

La directora general y el alcalde observan el decantador. (NAVARRA.ES)

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La directora general y el alcalde observan el decantador.

PAMPLONA. La directora general de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio del Gobierno de Navarra, Eva García Balaguer, y el alcalde deLiédena, Ricardo Murillo, han inaugurado este martes la nueva depuradora de filtro biológico de la localidad.

El acto ha incluido una visita guiada abierta al público por las instalaciones, que han podido conocer de primera mano la infraestructura, y juegos infantiles, en el marco del programa educativo que ofrece durante todo el año NILSA, la empresa pública responsable del saneamiento y depuración en Navarra, ha destacado el Ejecutivo foral en una nota.

Liédena, con cerca de 350 habitantes censados, tiene su casco urbano atravesado por el río Irati, que lo divide en dos partes. En la parte derecha existía una fosa séptica a la que iban a parar las aguas residuales, mientras que en la izquierda no existía tratamiento.

Para dotar a la población de una solución unitaria, efectiva y que recogiera la totalidad de sus aguas, el Gobierno de Navarra, a través de NILSA, ha construido una depuradora con sistema de filtro biológico y dos decantadores, que además cuenta con un pequeño tanque de retención.

Este diseño es el habitual en todas las instalaciones navarras de este tamaño, ya que no utiliza productos químicos, sino que se basa en procesos biológicos no contaminantes y, al mismo tiempo, garantiza una óptima calidad del agua ya tratada, ha detallado el Ejecutivo foral.

Además, ha explicado, se ha construido una estación de bombeo para recoger e impulsar hasta la instalación las aguas sucias provenientes de la parte derecha de la localidad.

El caudal diario medio para el que se ha diseñado es de 1,73 litros por segundo, siendo el máximo admisible de 12,14 litros por segundo, una cantidad muy poco probable incluso en episodios extraordinarios, como fuertes lluvias o tormentas muy copiosas, casos en los que se estima que la llegada de agua no sobrepasará los 4,16 litros por segundo.

No obstante, la planta se ha construido para poder admitir una cantidad de agua mayor que la que llega actualmente con el objetivo de que si existen desarrollos urbanísticos o industriales en la localidad no sea necesario reformarla ni volver a invertir en ella.

En la actualidad, las instalaciones de toda Navarra están preparadas para admitir un caudal conjunto anual de 205.565.850 metros cúbicos, siendo 75.657.875 metros cúbicos de agua residual los que fueron tratados el último año. Estos datos implican que los futuros desarrollos poblacionales, industriales o urbanísticos pueden ser admitidos en la red de saneamiento sin requerir dotaciones de infraestructuras nuevas o tener que ampliar las actuales, ha indicado el Gobierno.

En cuanto a la carga contaminante que llega a la depuradora de Liédena diluida en el agua sucia, se estima en 90 kilogramos diarios, que se convierten en fangos una vez han sido procesados en la instalación y separados del caudal líquido. El agua ya tratada y limpia se devuelve al río Irati, que se encuentra a escasos 80 metros de la depuradora.

El presupuesto de esta obra ha sido de 777.185 euros, que se han financiado íntegramente con el canon de saneamiento, un impuesto que los contribuyentes pagan a través del recibo del agua y que NILSA gestiona. En la actualidad, las tarifas de tratamiento son de 0,5970 â'/m3 para las familias y de 0,7150 â'/m3 para los usos no domésticos, como el industrial, y son las mismas cantidades que estuvieron vigentes en 2017. Durante el año pasado, el canon de saneamiento recaudó 30.405.067 euros de todos los navarros y navarras.

Además de Liédena, que estará en pruebas este primer año, como sucede con todas las plantas durante los primeros meses de su puesta en marcha, en 2017 se llevaron a cabo las obras de Lantz, Pueyo, Lizarraga-Ergoiena, Ziordia (todavía sin terminar) y la mejora del tanque de tormentas de Tudela.