Jimmy Barnatán | cantante, actor y escritor

“Disfrutamos de la vida en carretera, es una especie de droga y nos produce muchas endorfinas”

Tras su actuación del pasado verano, Jimy Barnatán &The Cocconers regresan al escenario de Caballo Blanco para ofrecer una noche de rhythm &blues (20.00H)

Una entrevista de Ana Jiménez Guerra - Jueves, 26 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:01h

Jimmy Barnatán, segundo por la izquierda, junto a los músicos de Cocconers.

Jimmy Barnatán, segundo por la izquierda, junto a los músicos de Cocconers. (D.N)

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Jimmy Barnatán, segundo por la izquierda, junto a los músicos de Cocconers.

PAMPLONA.- Canta, actúa, escribe y ahora también compone bandas sonoras de películas. El incombustible Jimmy Barnatán regresa a Iruña acompañado de los Cocconers y junto a esa pasión que desprende en todo lo que hace. Y es mucho.

Llegan a Pamplona inmersos en la gira presentación de Jefe, su sexto disco de estudio pero que nació bajo la particularidad de ser la banda sonora de la película de mismo título dirigida por Sergio Barrejón. ¿Cómo llegaron al proyecto?

-A Sergio le gustaba mucho nuestro grupo y pensó que lo idóneo para su película era no hacer una banda sonora al uso, con música instrumental, sino con temas de rock, blues y rhythm and blues. Es verdad que el proceso de creación ha sido distinto, porque evidentemente hemos tenido libertad para componer, pero siempre un poquito segmentada o vigilada. Al final, las canciones tienen que estar al servicio del guion, de las secuencias y de las órdenes del director. Pero ha sido un trabajo apasionante, estamos muy contentos con el resultado y hemos tenido la oportunidad de trabajar con un productor como Ludovico Vagnone (Maná, Alejandro Sanz...), que es un astro.

Prácticamente han encadenado esta gira con los conciertos de su trabajo anterior, Bourbon Church, que ya presentaron el pasado verano también en Caballo Blanco. ¿Son Jimmy Barnatán &The Cocconers unos animales del directo?

-Efectivamente, disfrutamos mucho cuando estamos tocando y creo que debemos ser una de las bandas de este país que más toca (risas). Paramos solo el mes de diciembre, retomamos en febrero y desde entonces no hemos tenido un fin de semana libre. Pero disfrutamos mucho del asfalto, de los hoteles y nos gusta la vida en carretera, es una especie de droga y nos produce muchas endorfinas. Además, hay algo muy importante y es que hemos creado entre todos los miembros de la banda una gran familia, paralela a la otra familia, e igual de fuerte.

Su música es de raíz americana, pero además de verdad, ya que creció a caballo entre Santander y Nueva York, donde conoció el blues de una forma muy cinematográfica: en una iglesia de Harlem.

-Completamente cinematográfica (risas). Cuando era pequeño solía ir al góspel todos los domingos, al principio con mi familia pero luego ya estaban hartos y no querían ir, así que iba solo. Y un día me vieron ahí -siendo el único blanquito, además era muy crío-, y me escucharon tararear esos temas que ya me sabía de escucharlos tantas veces... Y me invitaron a cantar algo con ellos al siguiente domingo, y yo encantado. Y cuando canté, al terminar uno de los músicos me dijo: “Ok, you know the church, but you have to know the street (Ok, conoces la Iglesia, pero tienes que conocer la calle)”. Y me llevaron con ellos a mi primera jam de blues: canté con ellos, me invitaron a una cerveza furtiva porque era menor... (risas). Y ahora, años después, con muchos de ellos todavía sigo conservando amistad y cuando viajo a Nueva York nos solemos ver, tocamos juntos otra vez y nos vamos por ahí de gin tonics.

Son unas raíces americanas maceradas en España, concretamente entre Madrid y Santander. ¿Qué aportaron a este cóctel musical?

-Son influencias americanas muy marcadas... Aunque bueno, en mi primera banda, Caronte’s Ferry, hacíamos una suerte de blues mezclado con punk, y el punk eran versiones de Eskorbuto, de Kortatu... Así que esa mala baba de la cornisa cantábrica la tengo (risas).

Actualmente compagina la gira de Jefe con su vuelta al mundo televisivo tras diez años alejado de la pequeña pantalla. ¿En qué proyecto se encuentra trabajando?

-Sí, estoy grabando la serie policiaca Servicio y proteger, de TVE. Estoy muy contento, es la primera vez que hago una serie diaria, con todo el volumen de texto y curro que implica...

En esta trayectoria televisiva suma reconocidos papeles en series como Los Serrano o Al salir de clase. ¿Ser una cara conocida por el mundo televisivo le ha abierto o cerrado puertas en esto de la música?

-Ser un personaje conocido desde muy pequeño en el mundo del cine y la televisión no me ha abierto puertas, desde luego, es más: me las ha cerrado. La gente en este bendito país tiene un problema que, por ejemplo, Estados Unidos no tiene: allí a nadie le sorprendería que un escritor toque estupendamente la guitarra, o que un cantante pueda aparecer en una película o viceversa... Y sin embargo aquí sí, aquí el que canta tiene que cantar, el que actúa tiene que actuar y el que escribe tiene que escribir. Y nada más, y eso es terrible... Pero yo he reptado por todos estos mundos, y repto y reptaré. Esto no es una carrera hecha a base de antojos, sino que es larga, en algunos momentos frenética... Pero fuerte y pausada. Sin pretensiones inmensas, nada más que vivir de lo que me gusta y con mucha pasión, que para hacer todo lo que hago es indispensable.

Desde esta pasión, lo de elegir entre música, televisión o literatura será como elegir entre papá o mamá…

-Sí, yo es que elijo todo, para eso soy un tío muy egoísta. Cuando estoy interpretando quiero hacer a pies juntillas lo que quiere el director, cuando estoy cantando quiero que salga la mejor nota de mi garganta, y cuando estoy escribiendo quiero crear al mejor personaje. Que luego sale todo un poquito así, pues igual... Pero la pretensión es esa (risas).

De cara al concierto de hoy, desde el Rincón de Caballo Blanco han presentado la cita como “la madre de todos los conciertos”. Y eso es poner altas las expectativas…

-All Right! Eso es porque Alfredo Domeño nos quiere mucho (risas). Lo de hoy va a ser un concierto potente y divertido. Esperamos que sea una noche mágica de rhythm and blues, nos gusta mucho interactuar -y eso que es una palabra que no me gusta como tal-, pero sí que buscamos hacer un espectáculo de contacto, con el público muy presente. En cuanto a repertorio, presentaremos las canciones de Jefe, además de rescatar temas de otros álbumes.

Cuentan con varios amigos por la zona, como Enrique Villarreal o Pedro Fernández de La Fuga... ¿Habrá colaboración especial?

-Estamos con las agendas en pleno verano veranazo... Pero esto del rhytm and blues tiene estas cosas, que de repente nos vemos y “oye, señor, súbase usted a cantar”.

“Crecí en Nueva York y los domingos iba al góspel en Harlem: ahí me invitaron a mi primera ‘jam’ de blues”

“Ser un personaje conocido en el mundo de la televisión no me ha abierto puertas, es más, me las ha cerrado”

“¿Elegir entre música, televisión o literatura...? Yo elijo todo, para eso soy un tío muy egoísta”