la coral que mantiene su esencia

Orreaga Abesbatza, una coral que persiste

Tras 25 años de andadura, la coral pirenaica Orreaga Abesbatza ofrece este sábado en Burguete una exposición de fotografías y una actuación especial

Patricia Carballo - Viernes, 27 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:02h

Más de la mitad de los coralistas comenzaron en esta aventura musical prácticamente desde sus inicios.

Más de la mitad de los coralistas comenzaron en esta aventura musical prácticamente desde sus inicios. (PATRICIA CARBALLO)

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Más de la mitad de los coralistas comenzaron en esta aventura musical prácticamente desde sus inicios.

“El interés y la pasión por cantar de todo el grupo hacen que cada uno aporte su grano de arena”

AURITZ/BURGUETE- A pesar de las idas y venidas, la coral Orreaga siempre ha sabido mantenerse en pie y conservar su esencia. Y eso ha sido, en parte, gracias a la implicación de sus coralistas, muchos de los cuales están al pie del cañón desde que el coro echara a andar en Garralda allá por aquel curso de 1992-1993.

De eso ya han pasado 25 años y lo que comenzó siendo una asignatura dentro de la Escuela de Música Orreaga acabó consolidándose como el grupo que forman hoy y que toma su nombre en honor a su origen. Por aquel entonces, Begoña Almirantearena es quien cogió las riendas de un coro compuesto por una quincena de personas y lo dirigió durante sus primeros diez años, momento en el que Javier Iriarte, su actual director, se hizo cargo de una coral con voz propia ya independizada de la Escuela de Música.

Desde entonces, el grupo lo forman unos 25 miembros de los valles de Aezkoa, Arce y Erro, y de Auritz/Burguete y Luzaide/Valcarlos, de edades comprendidas entre 21 y 75 años. “Es un grupo muy variopinto, ha habido muchas incorporaciones nuevas y también de jóvenes, pero la mayoría llevamos una media de 23 años en el coro”, afirma Miren Azanza, una de las coralistas. Y eso que no es fácil mantener en el tiempo un grupo tan unido en una zona de complicada orografía. “Siempre hay personas que se implican más y que arrastran al resto, pero el interés y la pasión por cantar de todo el grupo hace que cada uno aporte su grano de arena”, afirma Iñaki Irigaray, uno de los más veteranos en el coro. En efecto, el solo hecho de asistir a todos y cada uno de los ensayos que realizan los sábados por la tarde (con apenas medio mes al año de descanso) ya les convierte en cómplices de su exitosa permanencia. “No se trata de tener una visión musical, sino también de encuentro. Los sábados son nuestro momento de desahogo después de la semana de trabajo, es ese ratico que tienes reservado para ti”, confiesa Azanza.

ADAPTARSE El esfuerzo y las horas de ensayo se traducen en buenas actuaciones, tal y como lo demuestran allá por donde van. Durante estos 25 años, Orreaga Abesbatza ha participado a través de la Federación de Coros de Navarra en programas como Coros por Navarra, Coros del Camino, Rondas de Primavera y Otoño o Kultur. Asimismo, acuden a la Concentración de Corales del Pirineo, al Día del Valle de Arce, al Concierto de Navidad en la Colegiata de Roncesvalles y a otras fiestas patronales, sin olvidar la actuación en los conciertos participativos en el Baluarte de Pamplona.

Además, también han hecho intercambios con coros de Bermeo, Portugalete, Valencia, Estella, Berriozar o La Rioja. El verano es su temporada más fuerte y este año se les suma una cita importante en el calendario: el Certamen de Corales del Camino en Zizur.

Entre su repertorio, comenzaron con canciones populares en euskera y religiosas, pero ahora se han abierto a todo tipo de repertorio contemporáneo, atreviéndose a entonar canciones africanas, en letón o incluso en quechua. “Yo veo un coro que continuamente se está renovando y reiniciándose con piezas más sencillas o adaptadas a las nuevas incorporaciones. Si fuera más estable, podríamos hacer cosas más difíciles. Pero eso a la vez es bonito, te hace parar y adaptarte al grupo”, afirma el director Javier Iriarte, que a su vez también dirige el coro Cendea de Galar. De hecho, una de las virtudes de Javier es su atención con los nuevos coralistas. “Se implica mucho con los nuevos y, desde luego, si el coro funciona es gracias a que él nos mueve. Tiene mucho mérito ya que como director podría aspirar a mucho más, pero le tira que ésta es su zona, su casa y tiene arraigo a sus raíces”, reconoce Azanza.

el gran evento Aprovechando este 25º aniversario, la coral Orreaga ha organizado para mañana un evento emotivo en la Casa de Cultura de Auritz/Burguete. A las 19.00 horas habrá una exposición de fotografías realizadas a lo largo de estos 25 años. Posteriormente, a las 19.30 repasarán toda su trayectoria a través de una actuación especial con aforo limitado que incluirá la presencia de varios exmiembros, proyecciones audiovisuales y otras sorpresas. “Va a ser un día especial, de conmemoración para todos y por eso, hemos hecho hincapié en los excoralistas;es una fiesta para los que están ahora y para todos los que han pasado por aquí”, concluye Iriarte.