Dos años y medio de conflicto

Sábado, 28 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:01h

pamplona- A finales de noviembre de 2015 los representantes de las plataformas Ordaindu y Eskuratu informaron de que habían presentado “la mayor demanda acumulada de la historia de Euskadi”. Un total de 959 extrabajadores de la cooperativa quebrada Fagor Electrodomésticos y de Edesa solicitaban 47,8 millones de euros a Grupo Mondragon al responsabilizarle de que perdieran las aportaciones que habían realizado y que, tras el concurso de acreedores, ya no recuperarían.

Se iniciaba así un proceso judicial no exento de algún obstáculo. Tras la presentación de la demanda el 27 de noviembre de 2015, se abrió un plazo para que el demandado presentara su contestación, que llegó el 26 de abril de 2016 con un escrito en el que solicitaba la desestimación de la demanda. Más de medio año después, el 24 de enero de 2017, se celebró la primera audiencia previa a la que acudieron ambas partes pero que tuvo que suspenderse. El motivo fue otorgar a Ordaindu y Eskuratu más tiempo para aportar la información adicional que requería Grupo Mondragon para preparar su defensa. No fue hasta el 15 de noviembre de 2017, dos años después de la presentación de la demanda, cuando ambas partes fueron citadas en una segunda audiencia previa ante el Juzgado de Bergara donde, ahora sí, la vista quedó a la espera de fijar la fecha del juicio.

El 1 de febrero de 2018 llegó la esperada notificación. El juicio que estudiaría la demanda de Ordaindu y Eskuratu contra Grupo Mondragon comenzaría el 7 de mayo y tendría una duración de cuatro jornadas, hasta el día 10 del mismo mes.

Durante este proceso algunos demandantes han desistido de proseguir, según se recoge en la sentencia comunicada ayer, lo que reduce la cifra final de personas que, a título individual, presentaron su demanda y la cantidad final reclamada.

Este hecho no obsta para que el caso conservara su interés por la elevada cuantía de la demanda y el ámbito donde se producía, en un mundo cooperativo que goza de buena reputación tanto en la CAV como fuera de ella. A lo largo del juicio fueron numerosos los ex altos cargos de la corporación cooperativa que comparecieron para defenderse de unas acusaciones que no se han tenido en cuenta en la sentencia de ayer. - M.M.