Cuidemos el lenguaje

Antxon Villaverde - Sábado, 28 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:01h

Aún cuando pueda ser una apreciación subjetiva, hoy quien más quien menos estará de acuerdo que en la forma de hablar, sobre todo de nuestros jóvenes, se da un vocabulario un tanto soez, con un sin número de palabras mal sonantes, y curiosamente es en ellas donde un taco coge mayor relevancia, que cuando es pronunciado por ellos, y hoy lamentablemente nuestras adolescentes, las chicas, hablan igual o peor que los chicos.

Hay que reconocer que tanto padres como educadores lo tienen muy difícil ante la desvergüenza que nos transmiten sobre todo las televisiones, a las que debieran darles un toque de atención, indicándoles que hablar bien no cuesta un hueso. De admirar que en nuestra lengua, euskera, apenas existen los tacos, pero echan mano del castellano para decirlos.

No es la primera vez que entro en el análisis de una de las frases más aberrantes, hoy en boca incluso de cualquier medio de difusión, cual es: ¡me lo he pasado de puta madre!, para expresar que lo hemos pasado bien, pues si la analizamos en profundidad veremos que estamos diciendo que resultaría muy divertido tener una madre puta, o lo que es lo mismo, ser un hijo de puta, y aún cuando sea crudo decirlo, es así.

Cuidemos el lenguaje, inculcando que los mejores momentos no serán los más ruidosos soltando tacos , sino tus horas de quietud, y que una lección no fácil de aprender será qué frase puedes decir y cuál has de evitar, recordando el proverbio: en la casa del que jura, no faltará desventura. Hablando bien afianzaremos nuestra ética, mejoraremos nuestra estética y dejaremos de ser patéticos.