La supuesta ciudad romana de Iturissa sigue dando pistas sobre su magnitud

Arqueólogos de Aranzadi y MOLA han excavado un edificio público usado entre los siglos I y IV d.C.

Patricia Carballo - Sábado, 28 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:02h

AURITZ/BURGUETE- Desde el 9 de julio, arqueólogos y voluntarios de la Sociedad de Ciencias Aranzadi y el Museum of London Archaeology (MOLA) están excavando en el término de Zaldua, entre Auritz/Burguete y Aurizberri/Espinal, un yacimiento de 4,5 hectáreas dispuesto al paso de la gran calzada romana del Pirineo que une Lóngida con Luzaide/Valcarlos y que las fuentes clásicas citarían como la conocida ciudad romana de Iturissa. “No hemos encontrado entre los restos arqueológicos evidencias escritas que nos ratifiquen que este asentamiento se llamase Iturissa. Es probable que sí, pero no lo podemos afirmar con certeza”, afirmaba ayer en rueda de prensa Oihane Mendizabal, miembro de Aranzadi y una de las responsables de la investigación.

EDIFICIO PÚBLICO En esta séptima campaña, que cuenta con la colaboración del Ayuntamiento de Auritz y del Departamento de Turismo del Gobierno de Navarra, se ha abierto una cata de excavación de unos 200 metros cuadrados, con 2,5 metros de profundidad, en la que se ha continuado investigando el edificio oeste que ya se comenzó a excavar el año pasado y que está ubicado en el núcleo de un asentamiento de tipo urbano. “Se trata de un edificio muy importante por la gran entidad de los muros y por la riqueza material de los elementos constructivos. Es muy típicamente romano, lujoso, y no descartamos que se trate de un edificio público de carácter administrativo”, aseguraba Ekhiñe García, otra de las responsables de la excavación.

Asimismo, han podido comprobar que este edificio ha sido usado en el tiempo y reocupado debido a sus múltiples remodelaciones y a la estratigrafía (capas del terreno) conservada. “Por los materiales encontrados, sabemos que se trata como mínimo de un edificio posterior al siglo I d.C. y que se ocuparía hasta los siglos III y IV”, añadía.

Respecto al interior del edificio, los arqueólogos han encontrado suelos de opus signinum, muy típico de la arquitectura romana y dos habitaciones en diferentes niveles que pertenecen a distinta época por los muros y materiales conservados. “La construcción y el adosamiento del edificio es tan bueno que no nos permite sacar una conclusión obvia, aunque eso es un punto a favor para los romanos, ya que pensaban en la reutilización a futuro”, destacó Claudia, miembro del MOLA y supervisora de los trabajos de campo.

DADO DE BRONCE En cuanto al material encontrado, la mayoría han sido materiales de construcción, como los suelos opus spicatum (con una disposición en forma de espiga), fragmentos de baldosas y ladrillos, tuberías, clavos o piezas de mármol, encontradas por primera vez.

Sin embargo, también han salido a la luz muchos restos de cerámica, casi todos romanos, así como vidrio, que puede dar pistas de que había alguna ventana, cuentas de collar, restos de colgante, monedas de los siglos I a IV d.C. o dos lámparas (lucernas). Como curiosidad, han aparecido tres fichas de juego, una de ellas tallada en hueso, y un dado de bronce en el que se perciben incluso los números, así como el extremo de un cinturón con un adorno fálico.

“La cantidad de materiales encontrados y las excavaciones hechas nos demuestran que es un edificio muy relevante y con mucho valor para los arqueólogos”, concluía uno de los responsables de MOLA, Julian Hill, agradeciendo la hospitalidad y colaboración de Aranzadi y del pueblo de Auritz. Con este fin de semana, se dará por concluida la campaña de excavación en Zaldua, aunque en septiembre volverán al asentamiento de Artzi, en Arce. Sin embargo, confían en que el próximo año puedan continuar investigando. “Todavía estamos en las últimas fases para entender cuáles serían los orígenes del edificio. Nos gustaría verlo en su globalidad ya que se extiende hacia el oeste y es muy importante”, confesaba Ekhiñe.

MAÑANA, viSita gratis Además de la envergadura a nivel científico e histórico, estas excavaciones arqueológicas pueden suponer un gran impulso para la zona del Pirineo. “Las investigaciones tienen un componente turístico muy importante. Ya se ofrecen visitas guiadas en la parte de la calzada romana del valle de Arce y poco a poco se van extendiendo actuaciones en los pueblos que integramos el proyecto”, reconocía el alcalde de Auritz-Burguete, Luis de Potestad Tellechea. De hecho, con el fin de dar visibilidad a este asentamiento, desde Aranzadi se ha organizado para mañana domingo una jornada de puertas abiertas a las 11 horas en el yacimiento de Zaldua, donde expertos explicarán los detalles de las últimas investigaciones y los restos aparecidos en estas tres semanas.