¿Iglesia con el poder?

Por Miguel Ángel Irigaray - Domingo, 29 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:01h

el ejemplo verdaderamente martirial de la Iglesia en Nicaragua, que sufre al lado del pueblo frente a los desmanes contra la población del régimen gobernante en el país, es un claro ejemplo de que la Iglesia no siempre ha estado ni está con el poder, como suele decirse típica y tópicamente.

En España, las manifestaciones del Episcopado contra el aborto, la eutanasia, la ideologia de género…, sea con un Gobierno o con otro, son otro ejemplo palpable de lo mismo. Si nos vamos atrás en la Historia, el anglicanismo, verbigracia, surgió, precisamente, porque el Papa no se plegó a las exigencias del rey Enrique VIII a favor de su nulidad matrimonial y esto generó un mártir servidor del rey, Santo Tomás Moro, que, por encima de todo, quiso mantenerse fiel a su fe católica, apostólica y romana.

Ciertamente, ha habido momentos históricos de unión entre Iglesia y poder temporal, pero no siempre para mal: bellas gestas de evangelización, de promoción humana, se han escrito por emperadores y reyes con el apoyo o la bendición de los Papas. Y cuando no ha sido para bien (algo, por otra parte, opinable), hay que analizar caso por caso qué ha ocurrido y por qué, sin caer en la tentación de descontextualizar las cosas.

En algunas ocasiones, la Iglesia ha pasado de ser perseguida por el poder político o social a ser amparada, protegida o dejar de ser perseguida y esto explica que los cristianos o los eclesiásticos del momento se agarraran “a la cuerda” que se les tendía entonces: así sucedió tras el Edicto de Milán (año 313) en el Imperio Romano o en momentos relativamente más recientes de nuestra Historia de España, donde se olvida que, en los tiempos de la “maravillosa II República” -años 30 del siglo pasado-, las iglesias se quemaban, los curas y monjas eran asesinados… (esto no lo dice la izquierda;no le interesa). Vino un régimen, discutible sin duda, que se decía oficialmente “católico” (y, en efecto, en muchísimos aspectos lo era, aunque en alguno demostró sus contradicciones): ¿Usted y yo no nos agarraríamos a ese salvavidas si estuviéramos siendo perseguidos? El régimen, y la Iglesia con él, fue evolucionando hasta que algunos obispos empezaron a desmarcarse de Franco (y éste llegó a decir que el Papa Pablo VI le había dado una puñalada por la espalda, cuando el Pontífice pidió que no se aplicara la pena de muerte a unos etarras);después el papel de la Iglesia española en el proceso de la Transición fue de una importancia singular e indiscutible (con el Cardenal Tarancón a la cabeza);algo que con frecuencia también es olvidado o directamente ocultado.

En suma, ¿la Iglesia está con el poder? Depende: a veces, sí, y, a veces, no;y no siempre para mal, aun reconociendo los errores y los privilegios, en ocasiones excesivos, mostrados también por la Historia.

etiquetas: opinion, iglesia, tribunas