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Con acento europeo

2018-2019: el curso crítico para la Unión Europea

Por Jesús González Mateos - Domingo, 29 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:01h

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la vuelta de vacaciones abrirá uno de los períodos más críticos en la historia de la construcción europea. El curso político que se avecina está repleto de materias e hitos de enorme trascendencia, a la vista del complejo panorama de la política interna de los principales Estados miembros y de la coyuntura internacional bajo las arremetidas antieuropeas del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump. Si el curso que ahora concluimos se ha caracterizado por un auténtico concurso de obstáculos en forma de elecciones nacionales -Holanda, Austria, Francia, Alemania e Italia-, el que arranca en septiembre concluirá a finales de mayo con unos trascendentales comicios europeos. Y, además, para entonces se supone que seremos 27 socios, si es que finalmente el Reino Unido cumple sus plazos del brexit.

Las apuestas del ‘brexit’Esa es la primera gran incertidumbre que la UE debe resolver. A fecha de hoy nos enfrentamos a tres posibles escenarios: que May al frente de las negociaciones alcance un acuerdo de brexitblando, al estilo del Tratado de Asociación con Noruega, o que la primera ministra no aguante la presión del Parlamento británico y se vea obligada a un adelanto electoral. En ese caso, de ganar los duros del brexit, lo previsible es que planteen una ruptura sin acuerdos, con la consiguiente inseguridad jurídica para empresas y ciudadanos. O bien de vencer los laboristas, podría volverse a plantear un nuevo referéndum, en el que bien podría ratificarse la continuidad en la Unión Europea. Todo ello, se va a producir con el telón de fondo de la crisis migratoria que seguirá presente en el tablero político como elemento de propaganda populista.

Guerra comercial con EE.UU.En este contexto, la UE debe avanzar en la negociación de los presupuestos europeos post-brexit, es decir, los que estarán en vigor de 2021 a 2027 y que no contarán con la aportación británica. Un ejercicio que no será nada fácil, pues la propuesta de la Comisión pretende reducir sustancialmente las ayudas de la PAC (Política Agrícola Comunitaria), lo que ya ha puesto en pie de guerra a los agricultores y ganaderos franceses, entre otros países. A la par, del otro lado del Atlántico nos llega la amenaza de una guerra comercial en forma de aranceles a nuestras exportaciones en Estados Unidos. Trump se juega su ser o no ser en las elecciones de noviembre a la Cámara de Representantes y un tercio del Senado. Es evidente, que ha llegado el momento de endurecer su discurso deAmerica Firsty la Unión Europea junto a China son su principal enemigo. De momento, la reunión del presidente de la Comisión, Jean-Claude Juncker, en la Casa Blanca ha significado un acuerdo in extremisque frena la imposición de aranceles a las exportaciones europeas de acero y aluminio a cambio de importar gas y soja de los Estados Unidos. El problema es que las formas de un presidente empresario, como lo es Trump, no dan garantía alguna de su cumplimiento.

la nueva EurocámaraSi llegamos vivos a mayo, los europeos estamos llamados a las urnas para elegir nuestros eurodiputados para los próximos cinco años. Por delante no hay contiendas electorales significativas en la UE, solo Suecia en septiembre y Finlandia en abril. En el caso de España y Bélgica, el domingo 26 de mayo elegiremos también a alcaldes y presidentes autonómicos o federales. Durante los ya más de 65 años de existencia de la Eurocámara, los equilibrios políticos y el juego de mayorías ha recaído sobre el centro derecha y la socialdemocracia, con los liberales como bisagra. Sin embargo, el panorama electoral de cara a los comicios de 2019, si no atendemos al auge del voto eurófobo y populista en muchos de los Estados miembros, podría hacer peligrar ese estatus quo. Sea cual sea el resultado, es evidente que la primera batalla a ganar por los que nos sentimos europeístas es el de la participación y, de forma especial, la de los jóvenes, que no han conocido otra realidad que la de la Unión Europea. Cojan fuerzas porque lo que viene promete.