El viejo Reyno, en ruta sobre dos ruedas

El Gobierno foral lanza una oferta turística para hacer visitas guiadas en bici y conocer los secretos del territorio navarro;desde Elizondo hasta Irun pasando por Pamplona y Andoain, el ‘trenico’ que antaño unía Estella y Bergara o la Vía Verde del Tarazonica.

Un reportaje de Virginia Urieta. Infografía Itxaso Mitxitorena - Domingo, 29 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:01h

Ciclistas durante la celebración del Día de las Vías Verdes en Plazaola.

Ciclistas durante la celebración del Día de las Vías Verdes en Plazaola. (N.M.)

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Ciclistas durante la celebración del Día de las Vías Verdes en Plazaola.

Los parajes que regala el viejo Reyno, más cuando están bañados por el sol, ofrecen estampas únicas que merece la pena disfrutar poco a poco. Con la vista puesta en los detalles, respirando el aire que flanquean las montañas, lejos del ruido de la ciudad y mejor -si es posible-, sobre dos ruedas. El Gobierno foral (en colaboración con la Diputación de Gipuzkoa en algunos tramos) oferta por primera vez este año una serie de rutas por los lugares más idílicos de Navarra para hacer las delicias de los más viajeros, itinerarios guiados en bicicleta aptos para todo el mundo y que no tienen desperdicio.

Con diferentes distancias, las siete alternativas se pueden realizar hasta el próximo 28 de octubre, previa reserva, en solitario o en grupo. En ellas se pueden evocar mil historias, de norte a sur, regadas cada una de ellas con un paisaje propio. La visita a las Bardenas, además, se realiza en bicicleta eléctrica y la de la Vía Verde del Tarazonica tiene la opción del tándem, transportes novedosos que sin duda contribuyen a incrementar la demanda, aunque tal y como aseguran los promotores, “es pronto” para conocer los datos de las reservas, ya que aunque aseguran que la iniciativa ha tenido “muy buena acogida”, es una experiencia piloto. Según avanzan, para final de año se instalarán contadores en todas las vías de Navarra.

“Queremos que sean rutas para todos los públicos, desde familias con niños hasta grupos de amigos. Se trata de disfrutar del paseo y conocer los diferentes caminos a la vez que se promocionan actividades saludables. El guía es una puesta en valor, siempre da seguridad al grupo y ofrece un tipo de explicaciones a la salida que de otra manera no se tendrían”, señala Patxi Sáenz, técnico de Desarrollo de Productos Turísticos.

VARIEDAD La diversidad está servida en cada ruta y es tan rica como los propios contrastes que ofrece el territorio, sus verdes, sus desiertos, sus rincones naturales y esos encantos que lo hacen particular y único. El primero de esos itinerarios señalado en el mapa es el de la Vía Verde del Bidasoa, que años atrás constituía el trayecto llevado a cabo por el ferrocarril de la zona, el Tren Txikito, que unía Elizondo con Irún atravesando toda la comarca del Baztan-Bidasoa siguiendo el curso del río.

Actualmente esta vía, que forma parte de la red Eurovelo, ofrece 42 kilómetros de recorrido con verdes prados salpicados de caseríos, pintorescos pueblos de arquitectura cuidada y rincones con mucho encanto. Va desde Behobia (Gipuzkoa) hasta Oronoz-Mugairi, la entrada del Valle de Baztan, y es una magnífica opción para conocer la comarca como una ruta fácil y agradable, prácticamente llana.

La del Plazaola, por su parte, recupera más de 50 kilómetros entre Pamplona y Andoain por el trazado del primer tren que unió Iruña con Donostia entre 1914 y 1953. En la rehabilitada estación de Lekunberri se encuentra la Oficina de Información Turística de la zona y desde allí, una vez acondicionado el túnel de Uitzi -de 2.680 metros-, ya se puede realizar sin interrupciones el trayecto de 40 kilómetros que une Lekunberri con Andoain pasando por Leitza. Este verano también se podrá disfrutar del tramo entre Irurtzun y Sarasa, que está siendo rehabilitado.

Cuenta además con un factor que siempre suma, y es que el camino es interpretado. “Hay diferentes paradas y tratamos de visualizar cómo se hacían antaño los túneles cuando nos metemos en ellos, o cómo se trabajaba... Presentamos primero la ruta y hacemos también ejercicios con los sentidos”, explica Ekaitz Zubeltzu, uno de los guías de Bizibiziki. Asegura que todo el valle es “especial”, y que es un rincón que cuenta cada vez con más turistas y más demanda de personas que vienen de fuera. “Nos amoldamos a lo que nos pidan, se trata de pasarlo bien y de ver rincones diferentes”, señala.

Otro de los itinerarios propuestos por el área de Turismo lo conforma el Camino Natural Vía Verde del Ferrocarril Vasco Navarro, que revive la huella del trenico que entre 1927 y 1967 unió Estella-Lizarra con Bergara, pasando por Gasteiz. El tramo navarro, de unos 30 kilómetros, comienza en la estación de autobuses de Estella-Lizarra, antigua estación de ferrocarril, y discurre por los municipios de Allín, Metauten, Murieta, Ancín, Mendilibarri, Mendaza y Zúñiga para adentrarse en la montaña alavesa. “Un recorrido sencillo y seguro que se puede recorrer a pie y en bicicleta, disfrutando a su paso de un rico patrimonio ferroviario y cultural que acerca a recordar el pasado más reciente de las raíces forales”, explican los promotores.

La Vía Verde del Tarazonica, otra de las propuestas, está adecuada para peatones y ciclistas. Se inicia en Tudela y discurre a lo largo de 22 kilómetros en los que se puede disfrutar de un paisaje de suave pendiente dominado por las tierras del río Queiles, las vegas dedicadas a cultivos de regadío y el somontano del Moncayo, que llevará al cicloturista hasta la ciudad de Tarazona, punto final del recorrido. Durante el trayecto se atraviesan distintas localidades que pueden ser visitadas, entre ellas Cascante, antigua villa romana presidida por la ermita de la Virgen del Romero, y Tulebras, que cuenta con un Monasterio (siglos XII-XIV), el primer cenobio cisterciense femenino de España.

Agua y vegetación El curso del Arga se ha convertido en un variopinto paseo natural de cerca de 12 kilómetros a su paso por Pamplona, un millón de metros cuadrados que lo convierten en el primer y gran pulmón verde de la ciudad. Este itinerario, parque fluvial y simbiosis de agua y vegetación, recorre puentes históricos, presas, molinos, pasarelas, jardines, embarcaderos, puntos de pesca, granjas, huertas, cercados con caballos, un frontón y hasta un Museo de Educación Medioambiental.

Al sur, otra opción es la del Parque Natural de Bardenas Reales, de belleza salvaje y declarado Reserva de la Biosfera por la UNESCO. Un paisaje semidesértico de 42.500 hectáreas que impacta y sorprende en cada visita conformado como un espectáculo insólito al sureste de Navarra, próximo a Tudela, que a pesar de su apariencia desnuda e inhóspita esconde grandes valores naturales.

De la mano de guías especializados se podrán descubrir rincones inolvidables con ecos de leyendas como la del famoso bandolero Sanchicorrota, que lograba despistar a sus perseguidores con las herraduras de su caballo puestas al revés. Ahora tendría que cambiar el corcel por la bicicleta eléctrica, pero es sin duda un punto a favor. “Con esta opción cualquiera puede disfrutar del trayecto porque no te cansas tanto, y después de una ruta de 30 kilómetros aún te puedes ir de pintxos”, bromea Iñaki Felipe, de la Compañía Guías de las Bardenas. Asegura que tienen las plazas casi cubiertas para agosto, y que hay demanda. “Es una apuesta, y la respuesta está siendo muy positiva. Es toda una experiencia, los que vienen alucinan porque además hay lugares a los que sólo puedes acceder en bicicleta”, desvela.

Por último, el Espacio BTT Tierra Estella-Lizarraldea es uno de los más extensos de la Península con más de 2.200 kilómetros de rutas de varias dificultades y durezas enfocadas tanto a ciclistas con experiencia como a amateurs, familias o principiantes. Por sus caminos se aprecia la diversidad entre las majestuosas sierras y montañas más emblemáticas como Urbasa, Lóquiz y Montejurra y la llanura de la Ribera estellesa, Camino de Santiago, cañadas reales, Vía Verde del Ferrocarril Vasco-Navarro y el Camino Natural del Ebro forman parte de estos recorridos. Además, el espacio dispone de siete centros de acogida con servicios múltiples para los cicloturistas. La variedad está servida y los recorridos, esperando ser surcados y descubiertos.

en corto

Proyecto piloto. Desde el Gobierno de Navarra, que ha impulsado el proyecto (en colaboración con la Diputación de Gipuzkoa para los itinerarios que pasan por la comunidad vecina), aseguran que se trata de una iniciativa que “ha tenido muy buena acogida”. Para finales de año se instalarán contadores en las diferentes rutas.

Bici eléctrica y tándem. Hay rutas que, además de en bicicleta, se pueden realizar en bicicleta eléctrica (Bardenas) e incluso en tándem (Vía verde del Tarazonica).

las frases

ekaitz zubeltzu “son visitas interpretadas, se trabaja con los sentidos”

Uno de los guías de Bizibiziki asegura que todo el valle de Plazaola “es especial, un rincón que cuenta cada vez con más turistas y más demanda de personas que vienen de fuera”.

Iñaki Felipe “es una apuesta y la respuesta está siendo muy positiva”

El responsable de la Compañía Guías de las Bardenas asegura que la demanda va creciendo, quedan pocas plazas para agosto y “los que vienen alucinan, hay lugares a los que sólo se puede acceder en bici”.