Oro salado

Salinas de Oro acoge el día de su sal de manantial con más de 4.000 visitantes. Los protagonistas de la jornada son el ingrediente estrella de la localidad, la gastronomía, las actividades en torno al agua salada y un teatro de la batalla de Valdejunquera

Un reportaje de Miren Yoldi Fotografía Oskar Montero - Lunes, 30 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:01h

Varias personas se dan un baño de sal en una de las piscinas cuya elevada densidad del agua les permite flotar.

Varias personas se dan un baño de sal en una de las piscinas cuya elevada densidad del agua les permite flotar. (OSKAR MONTERO)

Galería Noticia

Varias personas se dan un baño de sal en una de las piscinas cuya elevada densidad del agua les permite flotar.

Salinas de Oro celebró ayer el día de su producto estrella: la sal de manantial. La nueva edición de las jornadas gastronómicas tuvo lugar en la explotación salinera, con una programación dedicada al ingrediente que más sabor pone en todas las comidas.

La Asociación Turística Tierras de Iranzu, junto al Ayuntamiento de Salinas de Oro, con la colaboración de Turismo de Navarra, Fundación Caja Navarra y Reyno Gourmet, organizaron para despedir julio en las salineras de la localidad un gran proyecto donde el claro protagonista fue la sal de manantial natural de Salinas de Oro, la gastronomía, las actividades en torno al agua salada y un espectacular teatro. Este año contaron con Angelita Alfaro como madrina de las jornadas y pregonera de la sal 2018, que realizó la lectura del pregón del evento.

Estas jornadas estuvieron tematizadas en el siglo X en la batalla de Valdejunquera, en la cual se batieron cristianos contra musulmanes en las inmediaciones del pueblo. La fiesta comenzó a las 10.00 horas y a partir de entonces el caluroso día estuvo repleto de actividades, gente y buen ambiente. Dos hermanos habituales de la feria, Miguel y Pablo Osés, comentaron el motivo que les atrae a acudir todos los años a este evento: “Es una gran fiesta para los que somos amantes de la gastronomía, la cultura y la historia, a nosotros nos encanta, y siempre aprovechamos para darnos un baño en las piscinas saladas y flotar”.

Durante todo el acontecimiento y simultáneamente los visitantes pudieron disfrutar de singulares actividades relacionadas con la sal de manantial. Entre las grandes novedades de este año, estaban el photocall medieval, la escuela de caballeros y la exhibición de lucha de cristianos contra musulmanes. La compañía de Teatro Los Almugábares de Zaragoza trasladaron el escenario al año 911, en el que tuvo lugar una de las grandes batallas de la época medieval en Navarra. De hecho, Sancho Garcés de Navarra y Ordoño II de León lucharon contra Abd-al-Rahmán III, El Emir de Córdoba, saliendo victorioso este último.

También para todos los niños se elaboró un taller Masterchef infantil de galletas saladas con la Granja Escuela Basabere, pero este no fue el único. A su vez, todos los niños y niñas participaron en otros talleres infantiles donde hicieron sales aromáticas de baño, dibujos con sales y sales de colores decorativas. Artesanos de todo Navarra se reunieron para organizar una feria de artesanía y como en años anteriores, los visitantes pudieron contemplar una atractiva feria de ganado de Salinas de Oro, yeguas burguete, vacas pirenaicas autóctonas y cabras pirenaicas.

Además, todas las actividades diseñadas fueron accesibles para las personas con discapacidad o diversidad funcional.

Tal y como explicó Charo Apestegia, gerente de Tierras de Iranzu, “este año han venido 4.000 personas, más que el año pasado”. Entre la multitud de actividades destacó el concurso de cata de sales del mundo donde premiaron a los tres mejores catadores de sal y el show cooking en directo, con los participantes Iñaki Andradas del Baserriberri, Enrikito del Hotel Los Tres Reyes, Helena Bonhome de El capricho de Elena, Silbia Redondo de La cocina de la Silbi y Víctor Napal de Pastelería La Ángela. “Han dado todo a degustar y ha sido una maravilla”, agregó. El día prosiguió con una buena comida y la música en directo que puso la guinda a un día muy especial.

datos

Reyno Gourmet. La marca colaboró con una cata de aceites DO, de almazaras navarras, y una degustación de pimientos del piquillo DO Lodosa. Asimismo, organizaron un hermanamiento del pimiento del piquillo de Lodosa con las sales ecológicas de Salinas de Oro.

La salinera. Salinas de Oro cuenta con la única salinera de manantial natural en la Península Ibérica, lo que conlleva numerosas consecuencias en la producción salina. Tiene un gran valor histórico en todo el territorio nacional.

la frase

miguel osés “Es una gran fiesta para los que somos amantes de la gastronomía, la cultura y la historia”

El joven de Pamplona visita todos los años la fiesta de la sal por este motivo como otras tantas personas y también aprovecha para bañarse en las piscinas saladas y flotar.

la cifra

300

Las dos piscinas que colocaron para el disfrute de la gente tenían 300 gramos de sal por litro de agua.