Prevenir trae cuenta

Luis Beguiristain - Miércoles, 1 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:01h

Al paso de los años nos hemos acostumbrado a aceptar la obligación del uso del cinturón de seguridad en el coche. Es nuestra protección personal, pero afecta a los hospitales de cura y al tráfico mismo. Un accidente interrumpe el flujo habitual. Así debería ser con el encierro, que un seguro público cubre la cura de los heridos que fueron ahí para hacer algo innecesario. Pero esto es un ejemplo, prevenir en la salud viene a ser lo mismo. Evitamos toda una serie de gastos, con el hecho de que una enfermedad no se desarrolle por haber tomado las precauciones debidas. Las grandes compañías mundiales de los alimentos transgénicos, con los fertilizantes e insecticidas, no quieren dejar de ganar dinero. A ellos no les importa la salud, sino hacer publicidad de que, lo que ellos hacen es bueno. En los productos farmacéuticos y de consumo alimenticio pasa lo mismo. En muchas cosas están copiando de lo que llevan años diciendo los buenos naturistas y quieren imitarlo, diciendo en la publicidad que le añaden tal cosa o tal otra. Pero las proporciones son mínimas, y la calidad cuesta más dinero. Ellos tienen el poder de la publicidad que la vemos toda la gente, y en cambio, la corriente naturista pura funciona más con “el boca a boca”. Yo veo, analizando los estudios sobre el cáncer, que existen dos corrientes muy diferenciadas. Una es la del ADN. Esta corriente está siendo más apoyada, tanto por la medicina pública convencional como por muchas casas farmacéuticas, donando dinero para investigar sobre esa linea, porque ellos luego venderán productos acordes con dichas investigaciones. En cambio, hay otra línea de trabajo, mucho más importante, que es investigar sobre la prevención, y en este terreno no existen las mismas donaciones, ni privadas ni públicas, y únicamente son los buenos naturistas y la gente concienciada e informada, los que están tratando de apoyarlo, a pesar de las muchas dificultades. Es mucho más fácil, en general en la vida y en esto también, el dejarse arrastrar por la corriente del camino ancho, pero, ¡qué pocos eligen el camino estrecho del buen hacer, a pesar de las trabas y el mayor sufrimiento!.