La deriva del Gobierno Netanyahu

Por Patxi Ortigosa - Jueves, 2 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:01h

el Gobierno israelí que preside el señor Benjamín Netanyahu ha cruzado de nuevo una línea roja, en este mes de julio, al aprobar en el Parlamento israelí por estrecho margen de 7 diputados (62 contra 55) la ley Estado-Nación, por la cual se protege la identidad judía de Israel;el país se declara “hogar nacional” del pueblo judío con capital en Jerusalén, reserva el derecho de autodeterminación al pueblo judío y establece el hebreo como única lengua oficial por encima del árabe. Otra medida más que niega ahora todos los derechos a la minoría árabe israelí, como antes se los negó al pueblo palestino, intentado convertir toda la Palestina histórica en un “estado judío”, donde los no-judíos no podrán ser iguales ante la ley y por tanto a los refugiados palestinos no se les reconoce ningún derecho, entre ellos, el derecho de retorno.

El presidente Netanyahu formó gobierno tras las últimas elecciones en marzo del año 2015, apoyándose en los partidos extremistas de derecha y religiosos, que le han dado una mayoría suficiente, en el parlamento israelí (La Knéset). Como consecuencia de ello ha habido una respuesta violenta y represiva de este gobierno hacia el problema palestino, hay que recordar aquí los mas de 64 muertos por las tropas israelíes en las protestas en la frontera de Gaza, además de la imposición de una serie de medidas que buscan la judaización progresiva de la sociedad civil israelí.

Por tanto, observando la composición del Gobierno, formada por algunos colonos significados y extremistas religiosos, así como su programa político, podemos concluir que a una parte importante de la sociedad israelí le trae al pairo lo que diga la opinión pública internacional sobre la cuestión palestina. Por la Ley de Retorno de 1950, cualquier judío del mundo puede emigrar a la tierra de Israel y se le concede automáticamente la ciudadanía israelí. Este marco legal ha propiciado y amparado la expansión de esos asentamientos judíos en territorios palestinos, Jerusalén Este y Cisjordania, ante la condena general de la opinión pública mundial. En la actualidad hay casi 800.000 colonos judíos en los territorios palestinos (más de 400.000 en Cisjordania y 360.000 en Jerusalén Este), según algunos expertos. Estos mismos afirman que la población colona se ha triplicado desde el proceso de paz de Oslo del año 1993.

El pasado mes de abril, la actriz nacida en Jerusalén y ciudadana norteamericana, Natalie Portman, se negó a recoger el premio Génesis, el nobel judío, dotado con dos millones de dólares de premio, como protesta con la actual política del señor Netanyahu. Así declaró: “Elegí no asistir porque no quiero que parezca que respalde a Netanyahu, que iba a pronunciar un discurso en la ceremonia. Como me preocupo por Israel, estoy en contra de la violencia, la corrupción, la desigualdad y el abuso de poder que hemos vistos en los últimos acontecimientos que hemos vivido en Israel”, señaló sin especificar a qué se refirió en primera instancia cuando habló de “últimos acontecimientos” para justificar su ausencia. ¿La actuación militar ante las protestas palestinas en Gaza en la frontera israelí? ¿El plan, ahora estancado, de expulsar a miles de inmigrantes ilegales y refugiados que piden asilo?

Mientras aumenta el apoyo en EEUU a Israel como muestra el último sondeo de Gallup, las élites judías liberales tradicionales de centroizquierda (recordar aquí algunas películas de Woody Allen) se distancian cada vez más. Portman es la cara mediática de una generación de judíos norteamericanos que han heredado el amor al Estado judío pero que, a diferencia de sus padres y abuelos, se van alejando debido al profundo desacuerdo en asuntos como el conflicto palestino o el monopolio ortodoxo en temas religiosos.

Para el diario Haaretz, cabecera de las más importantes en la prensa israelí, por su parte, censura la furiosa crítica de varios ministros denunciando que “no saben diferenciar Israel de Netanyahu”. “Su decisión de no acudir es una importante postura política que contrasta con el silencio de artistas israelíes. Portman utiliza su posición cultural para criticar las políticas israelíes”, elogia el rotativo de izquierdas.

No es la crítica de una actriz más de Hollywood sino, como avisan algunos medios israelíes, “de una de las nuestras”. Y puede que desde allí, desde la poderosa diáspora judía de Estados Unidos pueda venir el impulso definitivo para acabar con el Gobierno Netanyahu y resolver de una vez por todo el contencioso palestino con la solución de dos estados, uno al lado del otro y con la capitalidad en Jerusalén.

El presidente Netanyahu formó Gobierno tras las últimas elecciones en marzo del año 2015, apoyándose en los partidos extremistas de derecha y religiosos

El pasado mes de abril, la actriz nacida en Jerusalén y ciudadana norteamericana, Natalie Portman, se negó a recoger el premio Génesis, el ‘nobel’ judío

¿Cómo puede ser que lanzar un chupinazo bilingüe desate -como desató- la ira inmediata de una parte demasiado numerosa de gente que no tiene conocimiento del euskera?

Yo estuve presente en el cohete de Tudela y conozco a la que fue encargada de dar inicio a las fiestas, Edurne León. Encargada este año de dicho acto por ser una mujer comprometida con la igualdad y el respeto