El agente de Pamplona Xabier Aquerreta

Teoría y práctica de las dos ruedas para nuevos policías

Ha impartido un curso sobre manejo de bicicleta en la academia, una formación pionera en el Estado

Mikel Bernués Oskar Montero - Jueves, 2 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:01h

Xabier Aquerreta, con su bicicleta en el parque del lago de Barañáin.

Xabier Aquerreta, con su bicicleta en el parque del lago de Barañáin. (OSKAR MONTERO)

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Xabier Aquerreta, con su bicicleta en el parque del lago de Barañáin.

“El conocimiento es bueno, y si sirve para concienciar sobre la problemática ciclista, pues eso que hemos ganado”

barañáin- Xabier Aquerreta lleva diez años ejerciendo como agente de Policía Municipal en Pamplona. Y siempre dando guerra a propósito de las dos ruedas. Recientemente, por primera vez y en una iniciativa pionera en el Estado, la Escuela de Seguridad y Emergencias de Navarra, dependiente del Gobierno foral, “ha decidido que dentro del currículum académico de la formación del curso básico de ingreso de Policía, una de las partes sea formación de bicicleta”. De sobra conocidos sus antecedentes, Aquerreta recibió la llamada para impartir esta formación a los nuevos agentes, quién sabe si alguno de ellos futuro polibici. Por supuesto, aceptó la propuesta.

“La consecuencia de toda esta historia es la desilusión laboral. Siempre he tenido inquietud con la bici, y cuando te pones a trabajar y ves la increíble dejadez que hay con este tema, decidí que tenía que hacer algo. Poco a poco me he ido haciendo un experto, casi por hobby, y especializando en la problemática que veo en mi trabajo diario: robos de bicis, atropellos, seguridad vial, etc”. Su pelea va dando frutos a una velocidad menor a la que le gustaría -lamenta que todavía no existan las patrullas en bicicleta por Pamplona pese a su insistencia, y dice que si a la cúpula policial no le interesa la idea, poco se puede hacer-, pero da frutos.

“La Escuela de Seguridad ha abierto la puerta a formar a esa gente más específicamente en bici. Con cuatro o cinco consejos vas a conseguir que manejen mejor la bicicleta, que no la rompan, que no se caigan o que si tienen obstáculos arquitectónicos sepan cómo superarlos. Incluso en intervenciones subidas de nivel de agresividad, la bicicleta se puede utilizar como defensa”.

la formaciónEn concreto, los 80-90 alumnos de la academia se dividieron en nueve grupos, y cada uno recibió tres horas y media de formación, media hora teórica y el resto práctica. “Como todo, la formación debería abarcar más cosas como mecánica, pero es lo que hay. El tiempo es limitado y mejor tres horas y media que ninguna”, dice.

La teoría se centró sobre todo “en la legislación, porque hay un problema importante a nivel nacional, e incluso europeo, porque cada uno va a su bola y hay mucha indefinición en la manera de funcionar. Las normas para bicicletas están muy poco concretadas en la legislación nacional, muy pensadas además para funcionar en carretera abierta. En las ciudades los ayuntamientos intentan dar solución a los problemas que les surgen con la bici, y empezaron a aparecer normativas contradictorias... y en Pamplona y Navarra no es una excepción”, detalla.

Así que “les transmites la problemática que existe y les das pinceladas de cómo se interviene en carretera, sobre todo para Policía Foral, a los que les va a tocar más. Normalmente en carretera las infracciones cometidas por ciclistas son mínimas, en la mayoría de los casos los accidentes los provocan vehículos a motor”, reconoce.

práctica en circuitoLa parte práctica se realizó en el parque Polo de Volkswagen, “que está muy bien pero es llano;no hay desniveles, ni cuestas ni escaleras, elemento urbano que te vas a encontrar en muchos sitios”, dice.

“Empezamos con técnicas de manejo. Desde control de los derrapajes, frenada de emergencia o control de la frenada para conseguir levantar la rueda de atrás, que viene bien para subir escalones. Parece una tontería pero hay cien mil en la ciudad, y es una maniobra que puede implicar que rompas la bici, que pinches la rueda trasera... Se les enseña cómo bajar y subir escaleras, siempre orientado a la seguridad del policía ciclista”.

Después aplicaron estas “pericias” a situaciones concretas. “ Por ejemplo, cómo le doy el alto a un carterista que se da a la fuga. O una serie de técnicas en función de la agresividad de la persona con la que hay que intervenir, de menor a mayor contundencia. La bici parece un simple vehículo, pero sirve de escudo y defensa. La puedes utilizar como objeto arrojadizo, con un caballito puedes derribar a una persona perfectamente... hay una serie de técnicas muy útiles”, confiesa. Por último, y “a modo de resumen”, montó un circuito de habilidad, equilibrio y velocidad “que incluía todas las técnicas excepto las de intervención policial”, dice.

Aquerreta es consciente de que a no todo el mundo le gusta eso de patrullar en bicicleta. “Lo bueno es que no se obliga a nadie, pero el hecho de que se les forme no está de más. El conocimiento siempre es positivo, y si sirve para concienciar un poco sobre la problemática ciclista, aunque sea desde una mirada un poco superficial, pues eso que hemos ganado”.