NUEVE ARTISTAS ACTUALMENTE EN EL CENTRO

Epicentro de creación

El Centro Huarte es un hervidero de ideas y entre sus paredes los artistas experimentan, producen e investigan. Algunos de los que ahora realizan estancias o residencias en este espacio cuentan cuáles son sus proyectos.

Un reportaje de Amaia Rodríguez Oroz | Fotografía Iñaki Porto - Viernes, 3 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:01h

De i a d, los artistas David Mutiloa, Maitane Azparren, María Sánchez, Aloha Lorenzo, Morayma Meléndez, Aizpea de Atxa, Irene Holguin y Iosune Saraseta, en el Centro Huarte.

De i a d, los artistas David Mutiloa, Maitane Azparren, María Sánchez, Aloha Lorenzo, Morayma Meléndez, Aizpea de Atxa, Irene Holguin y Iosune Saraseta, en el Centro Huarte. (IÑAKI PORTO)

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De i a d, los artistas David Mutiloa, Maitane Azparren, María Sánchez, Aloha Lorenzo, Morayma Meléndez, Aizpea de Atxa, Irene Holguin y Iosune Saraseta, en el Centro Huarte.

Desde hace ya un tiempo, el Centro Huarte se ha convertido en un epicentro de creación. Entre sus paredes, se produce, experimenta e investiga sobre el arte y todas sus vertientes. Para que esto sea posible, se encuentra habitado constantemente por la comunidad artística, de tal forma que la producción no se entiende únicamente como la creación de obras, sino también como la generación de conocimientos, relaciones o afectos. Así, se logran procesos que profundizan en la diversidad de prácticas artísticas contemporáneas generando una conexión con el contexto geográfico, social, político y económico. Nueve de los artistas que se encuentran en estos momentos realizando una estancia o una residencia hablan sobre sus proyectos, tan dispares como un mapa mental y uno sensual sobre Roma, una instalación textil sobre los sentimientos del ser humano o una revisión de los espacios de trabajo.

La investigación curatorial de Morayma Meléndez parte de su experiencia personal. En 2015, la artista se vio forzada, debido a la crisis económica, a viajar todas las semanas a Levante. En estos viajes, comenzó a investigar sobre las elaboraciones de una memoria que se compone y descompone en fragmentos en las producciones industriales, especialmente mediante objetos atesorados, de pertenencia personal y familiar, que se cargan y descargan afectivamente y que activan y desactivan el tiempo. “En los espacios de fatiga, el cuerpo empieza a ver de diferente manera los objetos y estos nos producen cargas afectivas y emocionales, que después pasarán a ser más personales”, dice Meléndez, para quien “estos objetos pueden llevarnos a planos muy profundos” que nos evoquen a recuerdos familiares y personales.

María Sánchez es la segunda artista en participar en Hazitegia, una residencia desarrollada de manera conjunta entre el Museo Oteiza y el Centro Huarte cuya primera propuesta, Macla, mamua, bismuto, vicario, de los artistas Karlos Martínez y Javier Arbizu, se expone ahora en el centro que lleva el nombre del escultor. En esta ocasión, Sánchez parte de la idea del abandono de la obra, los sentimientos de derrota y el fracaso. “Pretendo acercar estas sensaciones a la obra de Jorge Oteiza, aunque todavía estoy en un proceso de investigación y no tengo claro hacia dónde me llevará”, señala la artista, que utiliza situaciones y acciones mínimas leves, melancólicas o espirituales muy vinculadas al espacio de vacío y a la investigación experimental oteiziana.

Residencias para jóvenes

Dibujos, dificultad emocional, fotonovelas y fronteras

Las artistas Aizpea de Atxa, Maitane Azparren y Iosune Sarasate desarrollarán durante el mes de agosto sus proyectos en las residencias del Programa Arte Joven convocadas por el Centro Huarte en colaboración con el Instituto Navarro de Deporte y Juventud. De Atxa trabaja en Gorputzak con dibujos bidimensionales que parecen tridimensionales, reparando en las diferencias entre ellos. “Hay algunos que tienen más presencia, más cuerpo, que otros, y siempre me he preguntado el por qué, puesto que están hechos de la misma forma”, afirma De Atxa, a quien le interesa trabajar sobre la relación que mantienen estas imágenes con el espacio, teniendo en cuenta la conexión que se establece entre el fondo y la figura. La inscripción Je suis désolé, una máscara antigás rosa y una almohada conforman la instalación textil de Maitane Azparren, quien pretende mostrar “el cúmulo de sentimientos que rondan al ser humano en un periodo de dificultad emocional y que se potencia por la noche”.

Por otro lado, Irene Holguin explica que esta residencia le ayudará a continuar con el análisis del imaginario y la cultura visual en relación a la mujer en los años 60 y 70 en el Estado, en un proyecto que ha titulado La Fotonovela, nuevos modelos de mujer durante el tardofranquismo. “Las fotonovelas que se realizaban en la última etapa franquista mostraban una imagen de la mujer como un ser que tenía que adaptarse a la sociedad de consumo”, destaca, para añadir que su propósito es “investigar qué restos de todo aquello quedan en la cultura visual actual”. Iosune Sarasate planteará en Muga una investigación en torno al concepto de la frontera, sus connotaciones y ambivalencias y las reacciones y efectos que suscita. Para ello, experimentará con materiales lumínicos, luminiscentes y translúcidos como manera de reflejar las líneas fronterizas. “Son materiales muy interesantes que no están definidos, cambian según la luz, y es una buena relación con la frontera, que cambia según los elementos que le rodean y los que deja fuera”, apunta la artista.

El Centro Huarte también acoge la residencia artística de Aloha Lorenzo y Eli Esandia, cuyo proyecto, (Re)nacer, fue seleccionado en la segunda edición del concurso Arte Joven en Hospitales y se instalará en la entrada principal del antiguo Hospital Virgen del Camino. Lorenzo cuenta cómo esta propuesta pretende crear un “espacio donde nacer y renacer, donde el usuario pueda recogerse y al mismo tiempo expandirse al mundo exterior”. Se trata, en definitiva, de una propuesta que habla del acercamiento entre la esencia y el entorno, el punto de encuentro entre el viaje interior y exterior de cada persona. “Pretendemos que las personas puedan mirarse hacia dentro pero sintiendo también la perspectiva desde fuera”, añade Lorenzo.

Estancias

Oficinas, mapas y máscaras

Como ya es habitual, el centro de creación e investigación cede su espacio para dar apoyo a artistas y agentes culturales que trabajan en el contexto del arte contemporáneo. Es el caso de David Mutiloa y su proyecto Icarus, seleccionado en la convocatoria de ayudas a las artes plásticas y visuales. Mutiloa está realizando una revisión de los espacios de trabajo creados en los años 70, cuando “se buscaban oficinas más flexibles y menos normativas”. “Estos tenían como resultado que no se definían ni los espacios ni se definían las personas”, sostiene, para agregar que pretende realizar una serie fotográfica que muestre estos lugares de trabajo, así como un audio explicativo y una serie escultórica con piezas que está ahora desarrollando. “Las oficinas se concebían de una determinada manera que se consideraba positiva y que, en cambio, han acabado siendo muy negativas, especialmente para el trabajador;este mobiliario conduce al fracaso”, afirma.

También aprovecha parte del espacio del Centro Huarte Jabier Villarreal, quien trabaja en Cosa mentale, cosa sensuale, sobre la elaboración y trabajo con mapas topográficos, mentales y sensuales, en este caso de Roma. Se trata de dos mapas que el artista está desarrollando según su propia experiencia sobre el terreno, “con lo que uno sabe y percibe”. El mapa mental, que coloca en el suelo, tiene su origen “en textos que se van manipulando hasta generar lo que se va desarrollando”, mientras que el mapa sensual, colgado en la pared, “retrata un material gráfico para tener una gran panorámica de la ciudad muy poco figurativa”, dice, ya que se guía de sus recuerdos y sus apuntes para construirla.

Por último, a Jesús Velasco le parece fundamental repensar el papel que representa un artista en la sociedad y entender sobre qué se sustenta el arte y cuáles son las relaciones entre sus distintos agentes. Pero también cómo se formaliza el arte en una labor social o en una construcción idealizada. Por otro lado, el artista explica que también está muy interesado en una investigación que gira en torno a la idea de la máscara, y cómo esta constituye la identidad de las personas.

la frase

nerea de diego “hay un movimiento constante de trabajo en el centro”

Nerea de Diego, una de las directoras del Centro Huarte, destaca que cada vez son más los artistas que se animan a participar en las estancias o residencias del centro. De hecho, durante el pasado año 34 artistas participaron en las 10 convocatorias y este año se han abierto 14, a las que se han presentado 126 artistas. También este año, se han realizado ya 14 estancias temporales y 10 puntuales.