Editorial de diario de noticias

Otra ridícula chapuza propagandística

La ministra de Industria, Reyes Maroto, desvela que el supuesto acuerdo de Esparza con Rajoy para prejubilar con dinero público a 800 trabajadores de VW Navarra carece de dotación presupuestaria y tiene difícil encaje legal

Viernes, 3 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:01h

más allá de la polémica partidista y del cruce de descalificaciones que puso en marcha Esparza contra el Gobierno de Sánchez, las declaraciones de la ministra Maroto advirtiendo de que el acuerdo entre el anterior Gobierno del PP y UPN para destinar 80 millones de dinero público a rejuvenecer la plantilla de Volkswagen Navarra desvelan, una vez más, que aquella operación política y mediática no fue sino un mero ejercicio de propaganda sin contenido real alguno válido para los intereses generales de Navarra. Que ese supuesto estuviera firmado por Rajoy -como afirma Esparza- o no lo estuviera y fuera un simple acuerdo verbal al margen de los Presupuestos y, por tanto, sin dotación económica alguna, como ha desvelado ahora la ministra del PSOE, sólo muestra la baja calidad ética de unas formas de hacer política en las que priman más los intereses particulares partidistas, clientelares o sindicales, en este caso de la UGT de Lorenzo Ríos -que acabó arrastrando a esta nada a la sección sindical de CCOO en la empresa-, que la apuesta honesta por arrimar el hombro en defensa del bien común de Navarra. Realmente, Esparza tiene poco a donde agarrarse si su único argumento es que el acuerdo tuvo la firma de Rajoy, ahora ya un simple ciudadano que ejerce como registrador de la propiedad. Pero es que además el mismo supuesto acuerdo no sólo tiene lagunas de realidad política o de dotación presupuestaria, sino que se sostiene sobre una nada normativa que lo avale. Incluso apunta a dificultades reales de poder tener un encaje legal en la actual legislación española y más aún en la normativa europea. Esto es, ni política, ni presupuestaria y económicamente ni legalmente hay a día de hoy nada que permita confirmar que aquella información grandilocuente que auguraba el relevo con prejubilaciones de 800 trabajadores de VW tuviera el mínimo sentido de realidad. Fue otra operación de propaganda más de las apañadas entre UPN y el anterior Gobierno del PP a costa de Navarra -como en otros momentos ha hecho el PSN con Gobiernos del PSOE-, como lo fue también el presunto acuerdo sobre el TAV, al que el ministro De la Serna -también ya en el sector privado y al margen de la política- tuvo la osadía de pone la fecha de 2023 para completar un corredor navarro que sigue estancado donde ha estado los últimos 30 años. Navarra no necesita operaciones de maquillaje político y manipulación informativa propias de los métodos del viejo régimen, sino una colaboración institucional leal y bilateral eficaz.

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