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Casado avisa a Sánchez de que boicoteará el diálogo con Torra y el acercamiento de presos

El líder del PP anuncia al presidente en su primer encuentro una oposición dura en la cuestión catalana o la inmigración

Viernes, 3 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:01h

Sánchez recibe a Casado en la escalinata de la Moncloa antes de su encuentro de tres horas.

Sánchez recibe a Casado en la escalinata de la Moncloa antes de su encuentro de tres horas. (Foto: Efe)

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Sánchez recibe a Casado en la escalinata de la Moncloa antes de su encuentro de tres horas.

pamplona- El jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, y el presidente del PP, Pablo Casado, mantuvieron ayer su primera reunión, un encuentro de casi tres horas en el que el nuevo líder de la oposición advirtió a Sánchez de que no piensa pasarle “ni una con el asunto de Cataluña”. A la espera del balance que haga hoy Sánchez, que espera una oposición “leal”, sobre esta reunión -comparece ante los medios al cierre del curso político- Casado explicó que transmitió a Sánchez su intención de ser leal y seguir la colaboración en la defensa de la unidad de España, pero también advirtió de que será “tremendamente exigente” con el PSOE y “muy vigilante” con su relación con los independentistas.

“No cabe ni el apaciguamiento ni la confianza frente a los que quieren romper la unidad de España”, dijo Casado, quien también advirtió de que si los independentistas siguen por el mismo “cauce” el PP tendrá una posición “firme y sin complejos”. Y si el PSOE no está “a la altura”, los tendrá “enfrente”. A tiempo están los socialistas “de no equivocarse”, apuntó Casado, quien por otra parte admitió estar dispuesto a hablar con Sánchez de asuntos de Estado y buscar posibles pactos, pero avisó de que eso es compatible con la oposición “firme” que piensa hacer.

El líder del PP exigió al presidente que “garantice que no se producirán altercados ni espectáculos ni ultrajes” al monarca si decide acudir a los actos de aniversario de los atentados del 17 de agosto en Barcelona y Cambrils. Y explicó tras el encuentro que es partidario de volver a aplicar el artículo 155 de la Constitución en Catalunya si se aprueban “nuevas leyes de transitoriedad en el Parlament” o se impulsa “otro referéndum” como el del 1 de octubre. Casado es consciente de que eso solo puede pedirlo el Gobierno, pero recordó a Sánchez que después corresponde aprobarlo al Senado y que el PP tiene mayoría absoluta en esa Cámara para impulsarlo.

Y será firme su oposición, prometió, porque entre otras cosas lidera el partido mayoritario del Congreso y del Senado y no ve enfrente, en esa “exigua mayoría” que les echó del Gobierno, un proyecto para España. Además justificó no pactar medidas o leyes económicas como el techo de gasto porque, en su opinión, “el foco” no está en lo que el PP sea capaz de acordar”, sino en “qué estabilidad” tiene el PSOE.

Pablo Casado salió de la reunión asegurando que había sido “cordial” y provechosa, pero también recalcó desde el primer momento que acudió a La Moncloa a exponer sus “exigencias” a Sánchez, no solo sobre Catalunya, también sobre otros asuntos. Como por ejemplo el posible acercamiento de presos de ETA a la CAV. Advirtió, en este sentido, de que el PP “no va a admitir” que eso ocurra, y propondrán también una proposición de ley de memoria, dignidad y justicia para las víctimas que prohíba cualquier tipo de enaltecimiento al terrorismo, como el que se prevé cuando dentro de dos días el terrorista Santi Potros salga de prisión.

En estos días en los que ha habido muchos reproches al Gobierno por parte del nuevo líder del PP, pero también de otros partidos como Ciudadanos, ante la crisis migratoria, Pablo Casado insistió ante Sánchez en defender su “doble posición” de garantizar por un lado la seguridad en las fronteras y promover por el otro un “plan Marshall” de cooperación en los países de origen.

Y se defendió de las “descalificaciones” que dice haber sufrido por parte de varios dirigentes socialistas y del Gobierno, subrayando que tiene “buen encaje” y que a la política hay que “llegar llorado”. “No me van a descentrar de mi objetivo porque me insulten”, dijo el líder del PP, quien una vez más rechazó la etiqueta de radical o extremista, para insistir en que piensa seguir defendiendo sus ideas “sin complejos”.

Y “si ellos son los que están a favor de los papeles para todos, de que los policías puedan ser agredidos, de que España se rompa o se suban los impuestos, nos veremos en las urnas”, le dijo a los socialistas el mismo día en que el CIS recogía el desplome electoral del PP en su último barómetro, seguro de que incluso “muchos votantes del PSOE” se identificarán más con su discurso, que “nada tiene que ver con la extrema derecha europea”.

No se olvidó el líder del PP de explicar al presidente del Gobierno su propuesta de una reforma electoral para que en los ayuntamientos gobierne la lista más votada, o de reclamarle un nuevo modelo de financiación o un pacto de pensiones.

lealtadDesbloquear la ley de educación, defender la libertad y los derechos humanos en países “hermanos” como Venezuela y Nicaragua, o una posición internacional en la que España se haga oír y tenga, entre otras cosas, un vínculo “prioritario” con EEUU, fueron algunos otros de los asuntos demandados por Casado en el encuentro.

Casado no quiso revelar en ningún momento cuál fue la respuesta que le ha dado Sánchez a sus propuestas o reclamos. Pero sí salió a responder el PSOE: La presidenta del partido, Cristina Narbona, aseguró que “hay que confiar en la palabra” de Casado cuando promete oposición “leal y responsable”, pero los socialistas estarán “muy atentos” por si el nuevo líder popular vuelve a caer “en demagogia partidista”. - D.N.