Camino de Santiago Un verano con menos peregrinos

El mes de julio no ha sido bueno para los albergues del Camino de Santiago de Pamplona. Algunos han notado un descenso de peregrinos de hasta un 20%. Lo achacan al Mundial de fútbol y al calor.

Un reportaje de Miren Yoldi Fotografía Unai Beroiz - Viernes, 3 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:01h

Un grupo de peregrinos sigue su camino por el Puente de la Magdalena.

Un grupo de peregrinos sigue su camino por el Puente de la Magdalena.

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Un grupo de peregrinos sigue su camino por el Puente de la Magdalena.Un peregrino tras atravesar el puente levadizo del Portal de Francia.

Navarra no se entiende sin su Camino de Santiago, y es que la ruta jacobea permite adentrarse en los rincones más bonitos de Iruña: las murallas, las calles del Casco Viejo, la Taconera, la Ciudadela... Es por eso que una multitud de peregrinos de todo el mundo hace uso de la variedad de albergues que se extienden por la capital. Sin embargo, los trabajadores de estas estancias coinciden en que el turismo ha bajado notablemente esta temporada, “por lo menos un 20%”, tal y como señala Natalia Epalza, la dueña del albergue Pamplona- Iruñako Aterpea. La mayoría de responsables apunta que en estas fechas la ocupación es bastante mala, “de un 50%, algo para nada normal”.

En el centro existen ocho albergues, dos de los cuales son municipales: la Casa Paderborn y el Jesús y María. El primero es exclusivo para peregrinos del Camino de Santiago con credencial, y está situado en la entrada de Pamplona, junto al club Natación, tras atravesar el puente de la Magdalena sobre el río Arga. Permanece abierto de marzo a octubre, tiene 26 camas y el precio por noche es de 7 euros. Hay habitaciones para 4, 6 y 8 personas. “Con el paso de los años, la ciudad ha acogido nuevos albergues, por lo que aquí ya no viene tanta gente como antes. A veces estamos llenos y otras no, nunca se sabe”, explica el hospitalero Karl Heinz. “Cada día es diferente, ayer por ejemplo había 14 personas y el día anterior 17. Hay días de 12 y otros que está lleno”, revela.

En San Fermín, Jesús y María baja la persiana, así que el único albergue municipal abierto es éste y eso se nota. El problema de la Casa Paderborn es que todos los años el río se desborda y tienen que llevar a los peregrinos a otros sitios que les ofrecen ayuda hasta que solucionen los deterioros. Según Heinz, lo que más reclaman los peregrinos para visitar es el bar de Hemingway.

Por su parte, el albergue Jesús y María de Pamplona está situado en el centro histórico de la ciudad, junto a la Catedral. Son unas instalaciones públicas tanto para peregrinos del Camino de Santiago como para turistas, unas de las más grandes e impresionantes de todo el Camino de Santiago francés.

Se trata de una antigua iglesia, la de Jesús y María, rehabilitada como albergue y refugio de peregrinos. Hay 112 camas y el precio es de 9 euros por noche. Ahora es temporada alta, por lo que solo se puede dormir una noche, menos excepciones como la de hace unos días, que una peregrina se cayó, la rescataron los bomberos y se quedó dos días de reposo. Tampoco se puede reservar si no es de octubre a mayo. Ayer, por ejemplo, solo sobraron dos camas. “Nosotros les recomendamos sitios para comer, actividades, un mapa para conocer Pamplona, les mostramos el camino a seguir... Vienen contentos, aunque algunos muy cansados”, relató Chelo Jiménez, recepcionista y responsable del albergue.

alojamientos privados Por otro lado, está el albergue Plaza Catedral de Pamplona, un alojamiento privado para peregrinos del Camino de Santiago, y también albergue turístico, situado en el Casco Histórico a escasos 100 metros del Camino, junto a la Catedral. Inaugurado el 19 de junio de 2015, el albergue Plaza Catedral se encuentra dentro de un edificio histórico y catalogado que combina las características de su arquitectura original con un diseño moderno y funcional. Hay 45 plazas. Tiene diferentes habitaciones: la más barata vale 15 euros en una sala para 14 personas;otra con ventanas grandes por 17;también hay una de 14 euros con espacios separados de 4 plazas;una habitación pequeña de 4 que vale 18 euros y otra para dos o tres personas de 50 y 60.

En enero y febrero cierran entre semana, a no ser que vaya un grupo de más de 5 personas. “La segunda quincena de julio no suele ser muy transitada. No pasan de 25 personas al día, quitando los días de San Fermín. En agosto ya empieza a estar repleto todos los días”, comenta Ibai Resano, recepcionista del Plaza Catedral.

El albergue Pamplona-Iruñako Aterpea es privado, para peregrinos del Camino de Santiago, y también acoge a turistas, situado en el centro de la ciudad, a pie del Camino. Inaugurado en mayo de 2015, está ubicado en un edificio antiguo, a la entrada a la ciudad, a pie del Camino y en pleno Casco Viejo.

Cuenta con un bonito patio para que gocen de él los peregrinos en su tiempo libre. Los hospitaleros que lo gestionan también han sido peregrinos, y mantienen un acuerdo con el Aquavox San Agustín (piscina cubierta, spa, etc.) que, por un precio de 9 euros, ofrece más opciones para los huéspedes que quieran refrescarse y relajarse. También proponen descuentos en la tienda de bicicletas Bigarren Eskua para los bicigrinos alojados. Tiene 24 plazas, con un precio de 15 euros para los peregrinos y 17 para los turistas.

El Casa Ibarrola de Pamplona, por su parte, es un albergue privado para los paseantes que cada día retoman su camino y también para los visitantes, que ofrece la gran ventaja -como tantos otros- de estar situado prácticamente a pie del itinerario, en pleno centro. Inaugurado en junio de 2012, en estas instalaciones ofrecen té y café gratuitos las 24 horas del día, así como desayunos. También organizan la etapa de Pamplona a Puente la Reina a caballo, con un mínimo de 5 personas, con comida y transporte de mochilas incluidos. Las camas son camas-nido (o camas-cápsula), al estilo de algunos hoteles japoneses. Hay 20 plazas, de las cuales ayer estaban ocupadas 9. La noche cuesta 16 euros.