Hora de tomar decisiones

Por Valentín Urriza - Domingo, 5 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:01h

Hace un año publicaba en estas mismas páginas un texto bajo el título ¿Conocemos el proyecto de Osasuna como club? donde lanzaba al aire preguntas como ¿dónde está el plan estratégico con los retos a trabajar durante los años de mandato de la junta directiva?, ¿cuáles son los objetivos de cada área (comunicación, marketing, patrocinio, cantera…) en cada temporada?, ¿con qué recursos, materiales y humanos, se cuenta para ello?, ¿cuál es la responsabilidad de cada miembro de la junta directiva?, ¿qué objetivos traslada cada temporada la junta directiva al director general?, ¿se han cumplido los objetivos previstos para cada área?, ¿existe un código de ética y conducta en el club para aplicar a sus directivos y ejecutivos que eviten escenarios del pasado?, ¿cuál es?...

En un año, las socias y socios no hemos tenido respuestas a esas preguntas que hoy siguen vigentes. ¿Por qué pasa esto en Osasuna? Para gestionar un club serio, y más con las características especiales de Osasuna (es de los socios, hay que ser trasparentes, comunicar…), es necesario realizar un plan estratégico.

¿Qué es un plan estratégico? Con el ánimo de evitar malos entendidos, reflejo la definición de Wikipedia: “El plan estratégico es un documento en el que los responsables de una organización (empresarial, institucional, no gubernamental, deportiva…) reflejan cuál será la estrategia a seguir por su compañía en el medio plazo”. Un plan estratégico se establece generalmente con una vigencia que oscila entre 1 y 5 años y se redacta en un plazo de unos seis meses. El plan estratégico se elabora en función de los principales objetivos que la organización pretende en cada de uno de los departamentos (en Osasuna: área deportiva, con Tajonar a la cabeza, área comercial-marketing, área de comunicación interna y externa…), y en él se especifican las políticas y líneas de actuación concretas orientadas a la consecución de los objetivos y los intervalos de tiempo precisos que deben ser cumplidos para cada una de las acciones propuestas. La redacción de un plan estratégico para el Club Atlético Osasuna es el primer paso que debería haber dado Luis Sabalza al renovar su presidencia en noviembre de 2017. Primer paso, por su importancia para la gestión del club. Importancia de la que Sabalza es muy consciente. De lo contrario no lo habría convertido en una de sus principales promesas electorales. Promesa que no ha cumplido. La pregunta hoy es por qué no lo ha realizado, y la respuesta, a mi juicio, contiene muchas de las claves que explican lo que está pasando en Osasuna.

¿Qué ocurriría si Luis Sabalza presenta hoy un plan estratégico para Osasuna? Que quedarían a la vista de las socias y los socios los objetivos del club, su grado de cumplimiento, los recursos necesarios y los realmente empleados para conseguirlos, y la necesidad de correcciones ante las posibles desviaciones. Esa información nos resultaría de gran utilidad a las socias y socios a la hora de valorar el indudable esfuerzo y dedicación del presidente, los directivos, las personas empleadas por el club y de aquellas que colaboran en sus diferentes órganos estatutarios. Algo que en sí mismo no debería ser un problema para nadie en el club a excepción de… El director general, Fran Canal, que mantiene secuestrado el club, necesita dirigir sin intromisiones. Todo, absolutamente todo, debe pasar por sus manos, aunque siempre argumenta que no tiene firma, que las decisiones son de la junta directiva… Es aquí donde nace el problema.

Nuestros directivos, incluido el presidente, no establecen el plan de ejecución. Es Fran Canal quien impone su línea de actuación, los temas que hay que abordar y quien establece las prioridades.

Contar con un plan estratégico sacaría a la luz las miserias de este señor y demostraría que no es capaz de gestionar nuestro querido club. Y esto es lo que no quiere Fran Canal, que no admite que se le controle. No es un líder que hace equipo con el conjunto de personas empleadas. Canal es de ordeno y mando y, sobre todo, de aparentar. Es más sencillo no tener nada y sacar noticias puntualmente de manera sesgada e intencionada para que parezca que se hace algo, aunque su modus operandisea improvisar y, cuando no, desviar la atención.

En todo caso, y a pesar de que no contamos con un plan estratégico, lo que sí podemos es valorar los últimos resultados atribuibles a la gestión de Fran Canal.

Ni fase de ascenso.Fran Canal decidió el pasado verano romper el mercado de jugadores de Segunda y, además, fichó en diciembre para subir a Primera. Nos quedamos octavos.

Bochornoso descenso a Segunda.Pocos indicadores más reveladores que una clasificación para valorar la gestión de un club deportivo. Pues bien, a pesar de ese descenso (incumplimiento de objetivo), la temporada pasada, por acuerdo de la asamblea, pagamos a nuestro director general un bonus “por cumplir los objetivos”.

Para gestionar un club serio, y más con las características especiales de Osasuna, se necesita un plan estratégico que las socias y socios no conocemos

Fran Canal no admite que se le controle. Es ordeno y mando y, sobre todo, de apar

Carrusel de fichajes.38 jugadores, solo para el primer equipo, en las tres últimas temporadas (27 en las dos últimas) para firmar un descenso y el fiasco de esta temporada. Ahora, con los realizados para la temporada 2018-19, llevamos un total de 44, y está sin cerrar este capítulo.

Trituradora de entrenadores.5 técnicos en cuatro temporadas (veremos cómo termina ésta) y 3 en el Promesas.

Ausencia de modelo de club.3 directores deportivos en tres temporadas.

Marketing errático.Tres años para conseguir un patrocinador para la camiseta.

Desprecio a los estatutos.No se nos informa del proceso de contratación del director de comunicación, de los criterios de elección de la defensora del socio-a… Por más que se le solicite.

Desprecio a las dueñas y dueños del club.Nuestro director general ha trabajado para otros clubes mientras cobraba de Osasuna. Que nos explique dónde estaba el pasado 20 de septiembre de 2017 y a qué club estaba representando en Madrid. Adelanto que no era Osasuna.

Por si fuera poco, las últimas noticias que nos llegan es que ha estado formando a Víctor Valentino Gálvez García, hijo de presidente del Real Murcia, Víctor Gálvez, para que gestione dicho club. ¿No trabajaba el señor Canal en exclusividad para Osasuna? ¿Cómo es posible que tenga tiempo para formar a directivos de otros clubes y no para seleccionar a la persona que debe ocupar la subdirección general de Osasuna, que es una contratación ya aprobada? ¿Cómo se lo permite nuestra junta directiva?

Fran Canal no da el perfil de director general de un club como el Club Atlético Osasuna. Evita la rendición de cuentas ante las socias y socios, los dueños del club, para reportar exclusivamente a un presidente que no lo es de un consejo de administración ni es propietario único de nada. Fran Canal señala como “enemigo” a quien pide explicaciones y combate la crítica compensando favores. Eso sí, desde que manda, Fran Canal siempre tiene tiempo para poner a Osasuna al servicio de los intereses de determinada persona en Madrid, como ya pudimos comprobar en las elecciones a la presidencia de la Federación Navarra de Fútbol.

Dicho esto, Luis Sabalza es el máximo responsable, para lo bueno y para lo malo. Responsable por confiar y dejar todo en manos de una persona que ha demostrado ser incompetente. El presidente debe tomar ya una decisión y las socias y socios debemos asumir también nuestra responsabilidad, sobre todo porque resulta difícil de explicar la aprobación y ratificación, en una segunda votación, de la declaración de Tebas como persona non gratay paralelamente mantengamos a su presunto testaferro en el club. Una absoluta contradicción.

Canal se irá un día de Osasuna, de Pamplona, pero Luis Sabalza no y, si no encuentra una solución (que pasa por la extinción del contrato del director general), las socias y socios señalaremos a quién o quiénes hayan sido los responsables directos de todo esto. Estamos a tiempo de solucionarlo por el bien de Osasuna.

¡Aúpa Osasuna! Gora Osasuna!El autor es socio de Osasuna y miembro de Osasuna 2020