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Una tarde de máxima tensión

Los vecinos de San Jorge vivieron seis horas de incertidumbre mientras Moisés Fernández permaneció atrincherado en su casa tras el crimen

Un reportaje de Joana Lizarraga / Fotografía Mikel Saiz - Lunes, 6 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:01h

La grúa retiró el vehículo del autor del crimen del garaje de su domicilio en la calle Santa Vicenta María.

La grúa retiró el vehículo del autor del crimen del garaje de su domicilio en la calle Santa Vicenta María. (Mikel Saiz)

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La grúa retiró el vehículo del autor del crimen del garaje de su domicilio en la calle Santa Vicenta María.Más de un centenar de vecinos de San Jorge aguardaron con inquietud la detención de Moisés Fernández.La hermana del autor del crimen, Lourdes Fernández Chando, habló con los medios de comunicación.En un recuadro, lugar donde se encontraban los rescatados.
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Lo que empezó siendo una tranquila y calurosa tarde de agosto, acabó siendo una auténtica pesadilla para los vecinos de San Jorge.

Con la inseguridad de no saber qué pasaba a las puertas de sus hogares, más de un centenar de vecinos se congregaron frente al cordón policial establecido en la calle Santa Vicenta María desde las tres de la tarde del domingo. “He oído que han venido a por El Moro porque ha matado a su suegro”, afirmaron testigos que aseguraban conocer al autor del crimen. Sin poder dar crédito a lo que escuchaban, los de San Jorge comentaron que Moisés Fernández Chando es, cuanto menos, “una persona conflictiva que ha tenido varios problemas en el barrio”.

“¡Moisés, sal!”, le gritaron varios de sus conocidos que se encontraban a escasos 50 metros del edificio donde este se había atrincherado. El autor del crimen se asomó varias veces a la ventana de su domicilio e incluso saludó con la mano a todos los que vivieron el suceso con inquietud y miedo. Su hermano, que se encontraba en casa de la madre de ambos un piso más abajo que el autor del crimen, se comunicó con Moisés de ventana a ventana para tratar de negociar con él, sin ningún resultado. “Hay que tener muy poca vergüenza y mucha maldad para asomarse a la calle después de lo que ha hecho. Espero que los GEO consigan sacarlo pronto de la casa”, comentó preocupada una de las vecinas del edificio de enfrente.

Por su parte, el Servicio de Bomberos de Navarra desplegó un colchón especial que se utiliza en situaciones de emergencia cuando existe el peligro de suicidio bajo la ventana por la que se asomó Moisés varias veces a lo largo de la tarde.

Peligro en la puerta de casaPadres y niños que caminaban hacia la piscina, gente que paseaban a las orillas del Arga y vecinos de la zona fueron sorprendidos por varios furgones de la Policía Nacional y demás cuerpos de seguridad. “Acabo de volver de pasar unos días en Santander y me he encontrado con esto. Me tiemblan las piernas solo de pensar que algo así haya pasado tan cerca de mi casa”, aseguró una vecina que “no iba a dormir tranquila hasta que el asesino fuera capturado”. Por su parte, otros jóvenes de la zona parecieron poco sorprendidos de vivir un crimen de tal calibre: “En San Jorge puede pasar cualquier cosa”, aseguraron.

Tanto se asemejaba la escena sufrida en el barrio pamplonés a una película policíaca, que los allá presentes se hicieron con refrescos y bolsas de pipas para amenizar las seis horas de espera e inseguridad.

Probablemente, quienes más miedo vivieron fueron los vecinos del portal 38 de la calle Santa Vicenta María, donde se encontraba atrincherado Moisés Fernández, El Moro, tras matar a su suegro a raíz de una gran pelea. “Yo no he podido entrar a casa hasta las nueve de la noche cuando todo se ha despejado, pero lo pero ha sido saber que mi mujer se encontraba dentro sin poder salir”, admitió uno de los vecinos del bloque una vez retirado el cordón policial.