Atrapados por el seísmo

Miles de turistas, entre ellos 200 personas que viajaron a Indonesia desde España, esperan bloqueados en el aeropuerto de la isla de Lombok tras horas de caos originado por el temblor que provocó un pequeño tsunami

Martes, 7 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:01h

este domingo, el paraíso se convirtió en una trampa. Miles de turistas vivieron en primera persona el terremoto que sacudió la isla indonesia de Lombok y el caos que llegó después del pequeño tsunami que provocó. Entre estos, más de 200 personas que viajaron desde España y que siguen esperando a abandonar el país y dejar atrás la tragedia vivida.

El seísmo de magnitud 7 ha dejado, por el momento, 98 fallecidos y más de 200 heridos. Sin embargo, se teme que el número de víctimas subas según vayan pasando las horas, según apunta la Agencia Nacional de Gestión de Desastres (BNBP). Los equipos de búsqueda y rescate trabajan para encontrar supervivientes y desaparecidos como las personas que se cree han quedado atrapadas en el interior de una mezquita que se derrumbó con el movimiento telúrico. Además, más de 13.000 viviendas han quedado derrumbadas, pues las estructuras ya habían quedado afectadas en el terremoto del pasado 29 de julio. El domingo, la tierra se sacudió más fuerte.

Un temblor que sintieron también en Bali, donde se encuentran pasando su luna de miel una asturiana y un navarro. Raquel Menéndez relató a Cope cómo vivieron esos momentos de angustia y desconocimiento. “La gente comenzó a correr, gritar... los camareros nos decían que saliésemos a la terraza. Allí vimos como las columnas se volcaban completamente. Estuvimos todavía unos segundos viendo cómo se movía todo, mirando el mar. Escuchábamos como si el mar se estuviese resquebrajando”, explicó. Sin embargo, Raquel se mostró tranquila ya que les han comentado que “no hay ningún problema” y “quitando el susto de ayer todo se queda en una anécdota más que contar”.

Las autoridades organizan por nacionalidades a los viajeros que esperan salir del país en el aeropuerto de la isla de Lombok

Un navarro, de luna de miel en Bali, sintió el temblor provocado por el seísmo, aunque asegura que están “tranquilos”

Una anécdota que también lograrán contar los más de 20.000 desplazados que huyen del caos provocado por el temblor. El aeropuerto de Mataram, la capital de la isla más afectada, se encuentra abarrotado por miles de turistas que utilizaron la zona para resguardarse de otro posible temblor o tsunami, alejándose así de las costas, viajando como les es posible a zonas más céntricas de la isla. Frente a esa situación, el aeropuerto aumentó las operaciones a las 24 horas del día, en vez de cerrar a las 24.00 horas, como es habitual.

Las autoridades organizan por nacionalidades a los viajeros según declaró el español José María Sánchez, de 39 años, en Twitter. “Ya están organizando a turistas por países. Los de la UE vamos juntos”, indicó Sánchez, quien resultó herido como consecuencia del terremoto. “Yo creo que tengo roto un dedo del pie, y se ven muchas torceduras y magulladuras”, relató. “Estábamos en Senggigi (en la costa oeste de Lombok), a unos 300 metros de la playa. Acabábamos de llegar al hotel cuando vino el primer temblor, el más fuerte de todos. Se zarandeó el edificio entero y comenzaron a caer cascotes”, explicó. “Como era un pequeño homestay (alojamiento en familia) la piscina era el único lugar sin techo, nos lanzamos unos pocos”, añadió.

Sánchez es uno de los más de 200 turistas que viajaron desde España hasta Indonesia. Alba Elvira, de Barcelona, relató a El País las horas más críticas hasta refugiarse en el aeropuerto. Elvira relata una noche al raso -opción elegida por muchos para evitar derrumbamientos en caso de un nuevo seísmo-, la recogida del equipaje de entre los escombros y un complicado viaje para cruzar desde el islote de Gili, donde se encontraba con su pareja, hacia la isla principal: “Ha sido horrible, toda la gente se estaba empujando. Era en plan patera, lleno de gente, que nos pensábamos que nos podíamos hundir y todo”. Lombok no ha sido la única isla afectada, también las islas Gili. En total, según los equipos de rescate del país, ayer se evacuaron más de 2.000 turistas de esas pequeñas islas turísticas cercanas a la de Lombok.

Estos equipos de rescate se enfrentan a complicaciones en sus tareas, pues hay riesgo de derrumbes y avalanchas. Además, las carreteras y puentes resultaron dañados, por lo que algunos lugares son de difícil acceso. Solicitan más personas, pues no son suficientes los efectivos con los que cuentan. Las principales necesidades son personal médico, agua potable, alimentos, mantas, colchonetas, tiendas de campaña. - D.N.