El Ayuntamiento recuperará el reloj de Estafeta que mostraba la cuenta atrás para Sanfermines

Se estudian varias opciones para reactivar el icónico luminoso, que podría pasar a la plaza consistorial o la plaza del Castillo

D.N. - Martes, 7 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 13:10h

Varios turistas extranjeros fotografían la cuenta atrás del reloj de Kukuxumusu para los Sanfermines, en los días previos a las fiestas.

Varios turistas extranjeros fotografían la cuenta atrás del reloj de Kukuxumusu para los Sanfermines, en los días previos a las fiestas. (Unai Beroiz)

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Varios turistas extranjeros fotografían la cuenta atrás del reloj de Kukuxumusu para los Sanfermines, en los días previos a las fiestas.

PAMPLONA. El concejal delegado de Transparencia, Innovación y Política Lingüística del Ayuntamiento de Pamplona, Aritz Romeo, ha afirmado este martes que el Consistorio se ha puesto en marcha para recuperar el reloj que mostraba la cuenta atrás para los Sanfermines, tras el cierre de la tienda de Kukuxumusu en Estafeta 76. Por el momento no se ha decidido si el reloj se mantendrá en la misma ubicación o si se trasladará a otro emplazamiento "con interés turístico y atractivo simbólico" como la plaza del Ayuntamiento o la plaza del Castillo, según palabras del propio edil.

El alcalde de Pamplona, Joseba Asiron, ha aplaudido la iniciativa con un mensaje a través de su cuenta en Twitter. La iniciativa lograría que la icónica imagen de la cuenta atrás no quedara asociada a un negocio privado.

Univers Paloseco, la empresa que gestiona las tiendas, la venta y la producción de Kukuxumusu, ha entrado en un concurso de acreedores y en un proceso de liquidación bajo administración judicial. La causa de esta situación que ha llevado a la empresa a prescindir de casi toda la plantilla y a cerrar su tienda de Donostia y la de Estafeta en Iruñea (sigue abierta la de Mercaderes hasta septiembre para dar salida al género) es una deuda que la Hacienda Foral reclama de entre los años 2001 y 2004 por una actualización realizada en 2007 del montante que Kukuxumusu (en su etapa anterior) debiera haber abonado en aquellos ejercicios y que, según Hacienda, no ha prescrito y habría ido arrastrándose.

La notificación llegó hace cinco meses. Esto, unido a los intereses y a una sanción por retrasos, ha generado una deuda que ronda el millón de euros, que Hacienda además deriva a la distribuidora que ha dado continuidad a esta parte de la actividad de Kukuxumusu, pese al cambio en los socios y accionariado tras la salida del sector de Mikel Urmeneta, que dejó a Ricardo Bermejo como socio mayoritario.

LA PLANTILLA Los trabajadores han cobrado sus nóminas y están pendientes ahora de las indemnizaciones. Tendrán que acudir al Fogasa. Hace un mes salieron 20 empleados, el día 31 de julio fue la última jornada para otros 5 y quedan 3 que están gestionando la parte financiera y legal de este proceso de extinción activado por la propia empresa para reunir los fondos suficientes para hacer frente a los compromisos con los acreedores. Estos son los efectos internos y económicos de este complejo colofón a una larga historia que tiene un futuro difícil, debido a esta interpretación judicial y administrativa de la continuidad de firmas. La compleja situación no afecta a Kukuxumusu ideas, la compañía que maneja la explotación de las ilustraciones y dibujos y los usos de la popular iconografía de la firma (objeto de otro conflicto judicial en su día) no está afectada por este auto, pero es una entidad del ámbito de la propiedad intelectual.