Venezuela: el auténtico caos económico y humanitario

Fernando González Meléndez Periodista exiliado venezolano - Miércoles, 8 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:01h

Hace unos días, el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, había anunciado que se implementaría un nuevo cono monetario. Ésto es como consecuencia de la super hiperinflación que se vive en ese país. Para dar una idea de la gravedad, ya el Fondo Monetario Internacional anunció recientemente que la inflación en Venezuela para el 2018 llegaría a 1.000.000%.

Ya en 2007, Hugo Chávez, ante el mismo problema, había decidido quitarle tres ceros a la moneda y hoy el señor Maduro cree que con quitarle otros tres ceros el problema desaparecerá. Pero a diferencia de 2007, hoy Venezuela está en un auténtico caos económico y humanitario, donde millones de venezolanos pasan penurias a la hora de conseguir alimentos o los servicios más básicos.

A día de hoy, un trabajador cobra unos 5.000.000 bolívares (unos 2,00 euros) al mes como salario mínimo. Solamente un kilo de arroz cuesta unos 5.000.000. Así que, con lo que se cobra en un mes el venezolano tiene que ver cómo se las ingenia, para poder sobrevivir.

Otra de las penurias que viven los venezolanos es el poder conseguir los alimentos. Hay personas que a las cuatro de la madrugada están haciendo una larga cola en un mercado, sin saber si al abrir dicho comercio a las ocho hay algún tipo de alimentos para la venta.

Es más, esas personas pasan seis horas en la cola y corren el riesgo de que, al llegar su turno, ya no haya alimentos. Y si de carambola alguien tiene la suerte de conseguir algo, se encontrará que por la mañana a las ocho una persona consigue un kilo de arroz a un precio, a la una de la tarde del mismo día ya se ha incrementado este precio en un 3%.

A la hora de pagar la compra es otro lío. Si se paga en efectivo, bueno, hay que tener una, o dos bolsas llenas de dinero. Por otro lado, en las oficinas bancarias, no hay billetes de circulación. Las personas, sólo pueden retirar por día unos 2.000.000 de bolívares, con lo cual, para poder comprar un kilo de arroz, una persona tiene que ir al banco durante tres días para poder conseguir el suficiente dinero para poder hacer la compra del producto. Ah, y lo más llamativo es que el banco entrega a los usuario billetes viejos de baja denominación de 100 o 500 bolívares.

La otra opción del venezolano para hacer una compra es con las tarjetas bancarias. El problema es que los comerciantes cobran una jugosa comisión que llega a un 25%. Así que el venezolano de a pie se encuentra en una situación realmente espantosa a la hora de realizar cualquier compra. Primero: madrugar y hacer larguísimas colas;segundo: tener la suerte de conseguir algo que comprar;tercero: tener la suerte de tener sacos de billetes para no pagar con tarjeta y que le cobren adicionalmente un 25%;y quinto, y lo que es más importante, el hecho de poder llegar vivo a su casa, o que no le asalten y le roben la poca comida que ha podido comprar.

Y lo trágico de todo ello es que esta situación, la del venezolano de a pie, el señor Maduro la conoce perfectamente, ya que es el mismo Gobierno quien controla todo ese mecanismo y, ahora, Maduro cree que con quitarle tres ceros a la moneda los problemas ya desaparecerán totalmente.