Mesa de Redacción

Privilegios en cadena

Por Víctor Goñi - Miércoles, 8 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:01h

Como a la generalidad de los inscritos en el máster de Pablo Casado no se le convalidó el 85% de las asignaturas ni le fueron aprobadas las cuatro restantes únicamente con presentar cuatro trabajos que suman 92 folios, premiados con las máximas calificaciones sin asistir a clase, desde la lógica civil solo cabe inferir que se le dispensó una consideración deferente. Lo que vulgarmente se entiende como un trato de favor que la magistrada de instrucción traduce como un regalo académico por oficiar entonces Casado como diputado madrileño. A expensas de si el Tribunal Supremo admite la tipificación penal planteada de cohecho impropio más prevaricación administrativa, Casado también disfruta del privilegio suplementario de escapar a la jurisdicción del juez natural, que ya le hubiera imputado formalmente. Este tratamiento singular de los aforados le permite ganar tiempo para propalar obscenamente el teorema de la manía persecutoria cuando su trayectoria se halla jalonada de facilidades y mecenazgos, por ejemplo de Aznar y Aguirre. En la confianza de que con un poco de suerte algún togado afecto aparecerá para difuminar los indicios en su contra o en última instancia para decretar la prescripción de los aparentes delitos. Y en el PP paz a la mayor gloria de Casado como víctima irreductible.