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“Me obligaron a violar a menores y animales durante meses”

Dos migrantes del ‘Aquarius’ cuentan su difícil viaje hasta que fueron rescatados a la deriva en el mar

Viernes, 10 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:01h

pamplona- Son jóvenes y no dudaron en arriesgar sus vidas para salir de sus países de origen en busca de un futuro mejor. Osman Omran y Japhet Ntouba han vivido un duro viaje donde han sido víctimas de mafias que les han vejado, maltratado y pedido elevadas sumas de dinero para sobrevivir y llegar a Europa. Pisaron suelo europeo gracias al Aquarius que les salvó. Ahora están en Mallorca en un centro de acogida.

Omran Osman, de 28 años, salió de Sudán en 2016 huyendo de organizaciones armadas después de que mataran a su padre. Atravesó el Sáhara con otros 56 migrantes durante 14 días, hasta que fueron interceptados por Libia y trasladados a la región de Kufra, donde le encarcelaron siete meses y 14 días por intentar inmigrar de forma ilegal. “De las 57 personas que éramos, 17 murieron en la cárcel”, asegura Osman, que detalla las malas condiciones de la cárcel libia. “No teníamos prácticamente comida y agua, que estaba contaminada”. Para lograr su libertad, tuvo que pagar 14.000 dinares (8.700 euros) que consiguió gracias a su familia, que tuvo que vender su casa. Con su libertad tampoco se alejó del infierno. Comenzó a trabajar en unos campos en Trípoli. “La convivencia con el dueño era muy mala. Me obligó a violar a menores y a animales durante cuatro meses seguidos hasta que de nuevo me metieron en la cárcel durante un mes. Me decían que no trabajaba y hacía cosas malas;que era su esclavo negro. Yo no entendía nada”, cuenta.

De nuevo en prisión le volvían a exigir dinero para ponerlo en libertad. Como no lo tenía, se escapó y trabajó como pudo en la capital de Libia hasta ahorrar los 5.000 dinares que se convertirían en su billete para escapar a Europa. Víctima de mafias, subió a una pequeña barca junto a otras 119 personas en la ciudad de Zuara. Tras trece horas en el mar, se quedaron si combustible. Segundos después de reconocer la bandera de Libia en una embarcación que se acercaba a ellos, Omran y 12 compañeros de ese viaje se lanzaron al mar. En esas aguas en las que miles de migrantes han perdido la vida, Omran encontró el fin a su agonía, fueron rescatados por lanchas italianas que los llevaron al Aquarius.

Su compañero en Mallorca, Japhet Ntouba, de 26 años, abandonó Camerún hace un año buscando una oportunidad ante la situación de pobreza en la que se encontraba. Pretendía cruzar la frontera entre Níger y Argelia por lo que pagó a una mafia para lograrlo. Sin embargo, junto a un grupo de 25 personas, en el que también viajaban mujeres y niños, fueron trasladados a Libia y vendidos como esclavos. Según su relato, fueron confinados en celdas donde “dormían uno encima de otro”, eran sometidos a malos tratos y permanecían sin comida ni agua. Les exigían 1.000 euros a cambio de su libertad.

También gracias a su familia logró recaudar el dinero, que entregó en dos pagos. Su familia y amigos no le creían pero logró enviarles imágenes de su situación. Al salir de la cárcel trabajó en distintos lugares y decidió cruzar el Mediterráneo. No volvería a cruzar el Sáhara por miedo a las mafias. “Prefiero morir hacia delante yendo a Europa que volver a África”, dice.

rescateAsí, una noche embarcó con 117 personas en una patera, pero al día siguiente se quedaron sin combustible ni agua y la embarcación comenzó a hundirse. Finalmente un helicóptero les localizó y les anunció en inglés y en francés que un barco venía a recogerles. En el rescate, Notuba vio morir a varios compañeros por los nervios que les llevaban a amontonarse para ser rescatados. Él se lanzó al mar para salvar a una embarazada.

Nunca olvidarán el día en que desembarcaron en Valencia. Agradecen el tratamiento que les ha dado España. Ahora quieren aprender español y quedarse aquí para lograr esa vida con la que soñaban cuando huyeron del horror de su país. - D.N.