Crece la tensión entre el Gobierno de Navarra y el gaztetxe ‘Maravillas’

Geroa Bai censura las numerosas pintadas con las que amaneció Zizur Mayor, y los okupas tildan de “cínica” la postura del Ejecutivo

Mikel Bernués - Viernes, 10 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:01h

Un cajero de CaixaBank de la localidad, también ‘decorado’ en la madrugada del miércoles.

Un cajero de CaixaBank de la localidad, también ‘decorado’ en la madrugada del miércoles.

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Un cajero de CaixaBank de la localidad, también ‘decorado’ en la madrugada del miércoles.Pintada en el Ayuntamiento de Zizur.

pamplona- La llamada al diálogo que realizó el miércoles la portavoz del Gobierno de Navarra María Solana no ha apaciguado los ánimos en el conflicto abierto entre el Ejecutivo foral y los okupas de Maravillas a propósito del más que probable desalojo del inmueble, decisión que sigue en manos del Juzgado de Instrucción Número 4 de Pamplona.

Para empezar Geroa Bai, grupo que ostenta la alcaldía en Zizur Mayor, denunció ayer las numerosas pintadas a cuenta de este asunto -a Pamplona le sucedió tres cuartos de lo mismo- con las que amaneció el municipio: en la fachada del ayuntamiento, el polideportivo, un cajero de CaixaBank, en Correos y la calle Santa Cruz.

La coalición dijo en un comunicado que “este hecho vandálico, además de ser un perjuicio para las arcas del municipio, solo busca amedrentar y atacar de forma gratuita las ideas y el proyecto político de Geroa Bai”. El grupo añadió que “siempre es positiva la crítica política, pero no cuando se hace de esta manera que perjudica en este caso a los vecinos y vecinas de Zizur Nagusia, y que en nada contribuye a un debate político sereno”.

respuesta de ‘maravillas’La Asamblea del Gaztetxe criticó ayer con dureza las declaraciones de la portavoz del Gobierno, que pidió diálogo, criticó “la actitud y el lenguaje” de los okupas y abogó por un desalojo “ordenado y lo menos traumático posible para todos”.

Los okupas tildaron de “cínica” la postura del Ejecutivo y recordaron la denuncia inicial del Gobierno “contra varias personas que tomaban parte en el proyecto, hecho que ya indica su disposición de diálogo desde el minuto uno de vida de este proyecto”.

También recordaron que en el proceso de mediación posterior “nos encontramos con un auténtico muro de hormigón en frente, ya que su única oferta era la de ‘fuera y pagar los desperfectos’”, su personación posterior como acusación particular y la petición de desalojo cautelar. “Esto es, que nos echen a palos sin siquiera celebrarse el juicio. ¿Y somos nosotras las que mantenemos una actitud ofensiva?”, se preguntaron. “Han sido ellos los que siempre han optado por la represión como vía para acabar con el gaztetxe. Que sepan que si esa va a ser su postura, nos defenderemos”, finalizaron.