la carta del día

Por una vez y que sirva de precedente

Por José Ramón Urtasun Recalde - Sábado, 11 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:01h

voy a pedir del consistorio pamplonés que inicie las gestiones precisas con el rey y la asociación de amigos de Francisco Franco Bahamonde para solicitar que los restos del dictador sean trasladados y enterrados en la cripta que ayer ocupaba el inquilino Mola.

Precisemos. Jamás en la historia se congregó tanto personal frente al monumento a los mártires en Navarra que aquel día del año 1952, en que su Excelencia el Jefe del Estado nos visitó y arengó agradeciendo la valentía y la entrega del pueblo navarro en la Gran Cruzada iniciada en 1936 y a la carlistada navarra que como antaño fue “la primera”.

Solicitaría del mismo modo que se trasladasen a una los restos de Emilio Mola, Sanjurjo, Conde de Rodezno, Garcilaso, el Chato de Berbinzana, Olaechea, Yzurdiaga, Eladio Esparza, etc, etc, pero como considero que esta pretensión es misión imposible, propondría la reproducción -a escala 1:1- de estos personajes en cartón piedra para acompañar los restos de quien venció al comunismo y a los enemigos de la patria. Y, por supuesto, otros personajes que se podrían reproducir serían Tomás Mata (alcalde estrella del golpismo), el conjunto de la temible Junta Central de Guerra Carlista y, cómo no, Arias Navarro (Carnicerito de Málaga) que también fue gobernador de Navarra…

En fin, la propuesta se redondearía creando un “Parque Temático por Dios por la Patria y el Rey”, que podría dirigir Pío Moa con asesoramiento de la Hermandad de Caballeros Voluntarios de la Cruz. Un parque temático con todas las de la ley, la ley impuesta por los vencedores de la contienda que aún impera en su esencia.

No se amilanen, señores. Seguro que con esta alternativa, más que razonable, ecuménica, los “gobiernos del cambio” ya no padecerían sobresaltos y la Comunidad Foral en su conjunto se beneficiaría económicamente de un subidón turístico que ni las romerías a Javier y a Aralar.

Por otra parte, el legado espiritual de Paquito, dejando todo “atado y bien atado”, sería celebrado desde las catacumbas del monumento. En San Fermín y Semana Santa, los patrocinadores del parque podrían montar en el exterior el Tren de la Bruja y que recorriese el interior del edificio del terror, contemplando las pinturas de la cúpula, mientras los personajes descritos serían iluminados al paso de los vagones.

En las bocas de entrada y salida del tren, armados de escobones podrían contratarse a quienes con tanto afán reivindican que sea resignificado el monumento. Joxe Abaurrea, dadas sus habilidades estratégico transformistas, podría hacerse cargo del taquillaje.