Unos 20.000 desempleados navarros tendrán muy difícil encontrar un empleo estable

Parados de más de 45 años, jóvenes con escasa cualificación académica y mujeres de mediana edad, entre los colectivos con mayor riesgo
El crecimiento del empleo masculino duplica el del femenino en el último año y ensancha la brecha de género, con más temporalidad y precariedad

Juan Ángel Monreal - Domingo, 12 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:01h

La planta de palas de Gamesa es una de las que ha creado empleo.

La planta de palas de Gamesa es una de las que ha creado empleo. (IÑAKI PORTO)

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La planta de palas de Gamesa es una de las que ha creado empleo.

Pamplona- La lucha contra el desempleo, un castigo todavía para más de 31.000 personas en Navarra, vive una nueva fase. Después de casi cinco años de crecimiento económico y más de 25.000 puestos de trabajo creados, el perfil del desocupado exige hoy de nuevas ideas y fórmulas para evitar que miles de trabajadores permanezcan sin trabajar el resto de su vida laboral. En Navarra, unos 20.000 de ellos, pertenecientes a diferentes colectivos, se enfrentan a un futuro especialmente incierto. Y corren serio riesgo de no volver a tener un trabajo estable el resto de su vida.

No se trata de un grupo homogéneo. Dentro de él se agrupan desempleados de más de 45 años, incluidos aquellos con un elevado nivel de estudios, pero a los que las empresas rechazan ya por su edad;también se encuentran los más jóvenes que apenas completaron la educación obligatoria. Y también mujeres entre 35 y 45 años que dejaron de trabajar para cuidar a sus hijos o a sus familiares y que se encuentran con especiales dificultades cuando quieren regresar al mercado laboral. Todos ellos se encuentran -explica un reciente estudio publicado por Fedea- ante “largos períodos de desempleo, o en empleos cuyas retribuciones, duración y jornadas les mantienen en situación de pobreza laboral”.

Los mayores de 45 años -casi 11.000 parados, uno de cada tres- son uno de los colectivos que más preocupa. A partir de esa edad, “entrar en el paro suponen riesgo de no poder volver nunca al empleo”, señala Samuel Bentolila, investigador del Centro de Estudios Monetarios de Financieros del Banco de España, quien en un estudio señala que, con datos de toda España, casi un 40% de quienes pierden su puesto de trabajo a esta edad seguirá en paro un año después. “Y, aún peor, si sobrepasan ese umbral, la probabilidad de seguir en el paro a los 24 meses es del 80%”.

Los datos de Navarra no difieren en exceso. Y el Servicio Navarro de Empleo reconoce que este colectivo es uno de los que “más preocupan”. De hecho, hace solo dos semanas la Vicepresidencia de Derechos Sociales del Gobierno de Navarra, de la que depende el Servicio Navarro de Empleo, ha activado una línea de subvención de 300.000 euros iniciales para favorecer la contratación de personas mayores de 45 años paradas de larga duración. Actualmente, el 47% de los desocupados en Navarra se encuentra en esta situación, es decir, casi 16.500 personas suman más de un año sin trabajo. Las ayudas oscilarán entre los 550 y los mil euros mensuales, más conforme mayor es la duración del contrato y si la persona contratada es mujer.

Estas ayudas, más allá del análisis sobre su eficacia, retratan la preocupación por un problema. El 63% de quienes llevan más de un año en paro en Navarra tiene más de 45 años. Y casi un 65% son mujeres. Este último número evidencia el desequilibrio no solo del mercado laboral, sino de la propia recuperación económica. “Se puede indicar que la recuperación del empleo asalariado está siendo, en un contexto de mejora general, más positiva entre los hombres que entre las mujeres”, reconoce el Servicio Navarro de Empleo, en su último análisis acerca de la realidad del mercado laboral navarro. Así, si se toma como referencia el año 2013, el aumento del número de asalariados ha sido del 12,8% mientras que las asalariadas han aumentado un 9,3%. En el último año, la variación ha sido del 7,5% en los hombres y del 2,9% en las mujeres. El porcentaje que representan las mujeres asalariadas sobre el total de la población asalariada fue en 2017 del 47,1%, inferior al 48,8% de 2014 pero superior al de comienzos de la crisis, año 2008, con un 44,7%.

Preocupa, por tanto, el empleo femenino. Y también la situación de miles de mujeres de mediana edad que, una vez que cumplen más de un año en paro, enfrentan especiales dificultades para encontrar un nuevo puesto de trabajo. La maternidad sigue siendo un factor decisivo en este aspecto, pero la realidad es que el mercado de trabajo ofrece posteriormente empleos más inestables y peor remunerados a las mujeres. “La tasa de rotación en los contratos es más elevada entre ellas”, señala el SNE, quien recuerda asimismo que, “como sucede con el tipo de jornada”, donde hay cuatro mujeres a tiempo parcial por cada hombre, “en el caso de la temporalidad se da también una clara segregación por género”. En 2017 y por término medio, la tasa de temporalidad de las mujeres superó en 3,4 puntos a la de los hombres. Con todo ello, concluye el SNE, “la brecha de sexo, a pesar del descenso del paro, se ha ido incrementado en el actual periodo de recuperación”.