Trabajar en equipo

Antxon Villaverde - Domingo, 12 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:01h

El vuelo de los gansos, al hacerlo en forma de V, al batir sus alas produce un movimiento en el aire, que ayuda al ganso que va detrás de él, aumentándole un setenta por ciento el poder de vuelo, en relación a otra ave que volara en solitario. Aun cuando a nuestros políticos, en ocasiones se les ha tratado de gansos lo cierto es que en su forma de actuar nada tienen que ver con aquellas aves.

Al revés de cómo desarrollan su actividad nuestros políticos, los gansos que vuelan en la parte posterior (oposición) graznan (chillan) para alentar a los que van en punta (partido en el poder) con el propósito de que mantengan la velocidad. Esto nos lleva a la deducción, que una palabra de aliento produce grandes resultados, y esto nuestros políticos debieran saberlo.

Cuando un ganso (político en sentido figurado) cae de la formación, bien por enfermedad o bien porque haya sido abatido, varios de ellos salen de la formación y lo siguen para ayudarle y protegerle, y se quedan con él, hasta que nuevamente es capaz de volar o muere (regresar o abandonar el partido).

Debiéramos tener tanto sentido común como los gansos, y mantenernos siempre unos al lado de los otros, ayudándonos mutuamente, sobre todo en tiempos tan difíciles como los que actualmente atravesamos.