La ultraderecha alemana se radicaliza y se vuelca hacia su ala neonazi

La AfD de Alexander Gauland, que arrastra en su derechización a la CSU, sitúa ya su techo electoral en el 20%

Lunes, 13 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:01h

Berlín- La ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) sitúa su techo electoral sobre el 20%, a punto de cumplir un año como tercera fuerza a escala nacional y a pesar de las deserciones de quienes denuncian su avance hacia una mayor radicalización.

“Somos demócratas y nos ceñimos a la Constitución”, aseguró el presidente de la AfD y del grupo parlamentario en el Bundestag (Parlamento federal), Alexander Gauland, en declaraciones este fin de semana al grupo mediático Funke.

Su formación no ve “posibilidades de cooperación” en la alianza radical que pretende impulsar de cara a las elecciones europeas del próximo año Steve Bannon, exestratega del presidente estadounidense Donald Trump, añadió Gauland a esos medios.

Ambiciona para su partido un “amplio espectro electoral”, que este líder sitúa “por encima del 20%”, ya que solo desde un porcentaje que le aleje de la consideración de “partido pequeño” puede plantearse optar “a medio plazo” a dejar la oposición.

Gauland comparte la presidencia del partido con el algo más moderado Jörg Meuthen y la jefatura del grupo parlamentario con Alice Weidel, representante del ala más estrictamente neoliberal.

Bajo esa dirección ha cimentado su línea ascendente, hasta tener ya escaños en 14 de los 16 Länder del país, además de los del Bundestag y la Eurocámara, en medio de la erosión de electorado que sufren tanto el bloque conservador de la canciller alemana, Angela Merkel, como su socio de coalición, el Partido Socialdemócrata (SPD).

dominioSu próximo objetivo son las regionales del próximo octubre en Baviera, el próspero Land donde desde hace décadas gobierna la Unión Socialcristiana de Baviera (CSU), partido hermanado a la Unión Cristianodemócrata (CDU) de Merkel, a la que ahora se augura que perderá la mayoría absoluta.

El giro derechista adoptado por la CSU, en un intento por frenar el avance de la AfD, no favorece a los conservadores bávaros, apuntó ayer el politólogo Hajo Funke, desde el diario económico Handelsblatt, sino que les ha “alejado del centro” y les ha hecho perder electorado tradicional.

La AfD gana posiciones con una estrategia que alterna el distanciamiento público de posiciones extremistas con provocadoras proclamas ante su militancia, como la que le llevó recientemente a Gauland a minimizar el nazismo, calificándolo una “cagada de pájaro” en el contexto de la gran historia del país.

Desde su posición en la cúpula, Gauland respalda al ala más cercana al neonazismo, prosigue Schreiber, quien sitúa en ese círculo al líder regional Björn Höcke, generador de constantes polémicas con declaraciones al borde del negacionismo del Holocausto.

El libro de Schreiber -con el título Inside AfD- pretende sacar a la luz la vida interna real de esa formación, algunas de cuyas figuras, según el semanario Der Spiegel, han iniciado ya acciones legales contra publicación.

En sus páginas se apunta, además, a una “connivencia” entre el jefe de los servicios secretos alemanes, Hans-Georg Maassen, que habría asesorado a la expresidenta del partido, Frauke Petry, sobre cómo moverse sin entrar en territorio de la inconstitucionalidad.

Fuentes del Departamento Federal de la Defensa de la Constitución -los servicios secretos de Interior- rechazaron al respecto cualquier “cercanía” y apuntaron a que las reuniones mantenidos con Petry o posteriormente con Gauland forman parte de los contactos regulares del departamento con diputados y formaciones políticas. - Efe