Mesa de Redacción

Franquismo sin Franco

Por Víctor Goñi - Lunes, 13 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:01h

no hay Estado democrático en el que perviva un monumento de exaltación a un golpista primero y dictador después. Pero en España redoblan amenazantes los tambores de los nostálgicos del régimen cada vez que se menta la exhumación de los restos del caudillo, un eco al que se suma el PP como depositario de votos del franquismo sociológico para frustrar el consenso en las instituciones sobre una cuestión elemental. Esa evidencia queda aquilatada por ejemplo con la autorización del traspaso del ducado de Franco en el epílogo de Catalá como ministro o en la infame acusación de Hernando a los deudos de los familiares de los fusilados por aflorar al socaire de las ayudas para sacarlos de las cunetas, como asimismo en el rechazo a aplicar la Ley de Memoria Histórica y en las subvenciones a una fundación enaltecedora de un genocida. En el fondo, subyace la aberración intelectual de justificar la insurrección militar del 36 como un mal menor contra la ilegítima República, con el correspondiente blanqueo de la tiranía que sucedió a la guerra civil. La pretensión de seguir imponiendo el discurso de los vencedores 80 años después, ya refrendado al ungir Franco al borbónico nuevo jefe del Estado, debe refutarse ya con la resignificación del Valle de los Caídos como complejo didáctico contra la barbarie.