Se compra calidad

Por Tomás de la Ossa - Martes, 14 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:01h

Si algo debe resolver el atletismo, por aquello de que lo mejor es enemigo de lo bueno, es el lío -y, a veces, cachondeo- de algunos países con la nacionalización exprés de grandes atletas. No es de recibo, porque atenta a la igualdad en la competición, que unos países tengan leyes lógicas de nacionalización mientras otras se apoderan con avidez (y chequera) de todo atleta que puede darles medallas. En Mundiales y Juegos (y no solo en atletismo), países ricos como Qatar o Bahrein están comprando calidad deportiva a golpe de petrodólar, y dicen que en los Europeos de Berlín lo más lamentable a este respecto lo ha hecho Turquía (aunque no le ha lucido: 1 oro, 2 platas, 3 bronces y 13º en el medallero). En España, por cierto, hubo antaño prácticas penosas, pero ahora poco se puede objetar: solo 9 de los 96 atletas que han ido a Berlín nacieron fuera y ése es un porcentaje que no está muy lejos del número de inmigrantes nacionalizados españoles.