Mesa de Redacción

Compra responsable

Por Víctor Goñi - Martes, 14 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:01h

el pequeño comercio constituye una de las muestras más evidentes de la hipocresía social, pues su generalizada defensa como promotor de vida urbana se topa con unas compras a la baja que se traducen en sustitución de esos establecimientos por bares en incremento de la conflictividad en los barrios, en especial en los centros históricos de las ciudades. Por añadidura, buena parte de quienes han resistido la dinámica de cierres luchan por la pura supervivencia, lastrados por la merma de los márgenes y la presión del stock, así como por la ausencia de relevo ante lo sacrificado de la actividad. En un escenario draconiano de competencia en precios tan adverso para el comercio de proximidad, su futuro y aun su presente pasa por la especialización en producto de calidad y el consejo directo al cliente, valores añadidos para diferenciarse en este contexto de coexistencia natural e inexorable con las grandes superficies. Un sector este último sustentado en la enorme oferta concentrada que en absoluto cabe estigmatizar en atención al empleo al por mayor creado y al volumen de adquisiciones a los proveedores autóctonos, así como por mantener arraigada la tributación. Nada que ver con las plataformas de venta exclusiva online, en rebaja perpetua al prescindir de intermediarios pero señaladas por explotación laboral -pese a revitalizar el reparto a domicilio y en particular a Correos- y por pagar impuestos en paraísos fiscales. Aspectos todos a valorar para un gasto responsable como consumidores conscientes y concienciados.