Tres personajes, tres concursos

Álvaro Anabitarte - Miércoles, 15 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:01h

A lo largo de varios años, dos importantes personajes de la cultura internacional y, en particular, de la música clásica, “prestaron” sus nombres para sendos concursos a la vez que en la capital navarra, de esta forma, se les rendía un particular homenaje a través de este tipo de eventos.

Es fácil adivinar que la referencia expuesta señala a Julián Gayarre y a Pablo Sarasate, roncalés el primero, pamplonés el segundo y navarros los dos. Bajo el epígrafe de “Concurso de canto Julián Gayarre” y “Concurso de violín Pablo Sarasate” se alternaban en sus convocatorias. Los años pares la una, los impares la otra. Una buena fórmula donde el recuerdo a tan insignes personajes fue más que evidente, poniendo a nuestra ciudad en el ámbito cultural a nivel internacional como se refleja -repasando las hemerotecas del momento- la procedencia de los jóvenes participantes inscritos en cualquiera de los dos eventos musicales, sin contar con la calidad y el prestigio que, con el paso del tiempo, los dos certámenes han ido adquiriendo, hecho nada fácil de conseguir, sobre todo en el aspecto cultural.

Las últimas ediciones de ambos premios se llevaron a cabo en el 2014 -el de canto- y en 2015 -el de violín- fechas estas que coinciden con la llegada a las instituciones del cuatripartito, tanto al Gobierno de la Comunidad foral como al consistorio pamplonés.

Es decir, al poder. Muy sintomática la acción entre la desaparición de dos acontecimientos culturales y la llegada de los nuevos regidores, puesto que desde sus inicios, desde su puesta en marcha, tanto el gobierno foral como el consistorio capitalino fueron los principales valedores de estos galardones. ¿Qué razones han llevado a los actuales gobernantes a retirar su apoyo, a “cargarse de un plumazo” las dos convocatorias? Y mirando al futuro, ¿qué posibilidades existen para la pronta recuperación de ambos concursos?

No sólo hay que recuperar este tipo de ofertas musico-culturales, sino que se debiera aumentar su número completando, así, un hipotético tridente, con la puesta en marcha del “Concurso de guitarra Sabicas”, en memoria de este ilustre pamplonés, maestro de maestros, según la opinión de los expertos y eruditos en este arte tan popular, tan reconocido, tan internacional como es el flamenco.

Al amparo del Festival Flamenco On Fire, que desde hace cinco años viene desarrollándose en el verano pamplonés y con indudable éxito de público y crítica, bien podría tener encaje este nuevo espacio en futuras ediciones.

Bien es cierto que esta posibilidad, la del concurso de guitarra con el nombre de tan conocido personaje, no es nueva ya que hace unos años, en la prensa local, apareción un escrito sugiriendo potenciar este evento. Más tarde, desde la propia organización, se comentó su realización en el ámbito del festival. Pero de momento, nada se ha hecho en este sentido. ¿Qué explicación hay para ello?

Es indudable que potenciar la recuperación de los dos primeros y posibilitar el nacimiento del tercero es fotalecer la cultura en la vieja capital navarra, además de recordar a tres insignes compatriotas que llevaron, cada uno en su género, a esta tierra, allá por donde actuaron. O es que, como en tantas ocasiones ha ocurrido, ¿vamos a dejar que nos quiten “el pan del morral” y se anuncie su realización en otro lugar?